Alerta sanitaria por la resistencia antimicrobiana: “En Argentina se registra una muerte cada tres horas por infecciones intrahospitalarias”

Canal 26 realizó un informe y dialogó con los infectólogos Wanda Cornistein, Pablo Scapellato y Jorge Levalle para analizar los mecanismos de supervivencia de los gérmenes, el peligro de la automedicación y los desafíos estructurales que enfrentan las instituciones médicas para frenar la diseminación de bacterias multirresistentes.

Según datos científicos, hay una muerte cada tres horas debido a esta situación.
Según datos científicos, hay una muerte cada tres horas debido a esta situación. Foto: Infopico Noticias
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El avance de la Resistencia Antimicrobiana (RAM) y las infecciones intrahospitalarias se consolidaron como una de las mayores preocupaciones de la salud pública global registrando la alarmante estadística de una muerte cada tres horas. En diálogo con Canal 26, los infectólogos Wanda Cornistein, Pablo Scapellato y Jorge Levalle analizaron los mecanismos de supervivencia de los gérmenes, el peligro de la automedicación y los desafíos estructurales que enfrentan las instituciones médicas para frenar la diseminación de bacterias multirresistentes.

Los gérmenes que producen estos cuadros desarrollaron capacidades para volver inútiles las herramientas médicas tradicionales, un problema en permanente aumento que se debate en los principales congresos científicos de todos los continentes. La mitad de las muertes por infecciones se producen actualmente por microorganismos resistentes a los antimicrobianos, según revelaron datos de vigilancia epidemiológica.

Wanda Cornistein: “El uso o abuso de los antimicrobianos es una forma de generar nuevos mecanismos de resistencia”

La infectóloga Wanda Cornistein detalló la encrucijada a la que se enfrentan los profesionales en el día a día institucional: “Un médico quiere curar o acompañar o cuidar a un paciente. Cuando tiene una infección por inmunorresistente, las opciones son cada vez menos, entonces damos drogas con mayor toxicidad o mayores efectos adversos porque a veces no disponemos de otra”.

Frente a este escenario, la especialista remarcó la importancia del entorno clínico y los reservorios ambientales. “Los hospitales tienen que estar limpios porque cuando te vas a acostar en una cama tiene que estar todo tu entorno sin ningún reservorio, riesgo de tener un germen alrededor. Todo lo que nosotros hacemos en control de infecciones son estrategias con evidencia probada para reducir las infecciones asociadas a estos dispositivos que necesitan los pacientes para su atención médica, pero constituyen un riesgo”, explicó.

Asimismo, Cornistein apeló a la concientización individual: “Todas las personas tenemos un rol: una responsabilidad frente a la prevención. Es una acción que la tenemos que tomar en primera persona, no depende del otro”. En ese sentido, analizó la naturaleza evolutiva de los microorganismos. “Las bacterias que están a lo largo de su vida, hace mucho más que nosotros en la tierra, han utilizado mecanismos para sobrevivir a distintas condiciones: ambientales, antibióticos, es una situación de supervivencia. Van desarrollando mecanismos —muchos de ellos enzimas, proteínas que degradan al antibiótico para tratar de sobrevivir—”.

La especialista advirtió sobre el peligro de la exposición innecesaria a los fármacos. “Si yo le doy a la bacteria prueba de antibiótico que quizás el paciente no necesita, la bacteria la tenemos en el tubo digestivo, en todos lados. si le doy un poquito, la entreno para tener resistencia, para generar algún mecanismo para sobrevivir a lo que le doy. Entonces el uso o abuso de los antimicrobianos es una forma de generar emergencia de nuevos mecanismos de resistencia. La segunda es la diseminación, diseminar una bacteria mala entre un ambiente hospitalario; ahí la prevención y el control de infecciones corta la diseminación de bacterias resistentes”.

Finalmente, la médica ponderó el marco legal local pero reconoció las trabas operativas: “Argentina tiene un plan de acción nacional donde tenemos una comisión que depende del Ministerio de Salud. Me ha tocado participar en el proceso de la ley, en los aspectos regulatorios, hay una intención del país de mejorar esta situación. Sin embargo, cuando uno va a la acción concreta a los hospitales es muy difícil. Muchas veces, los que hacemos prevención y control de infecciones, se necesita tiempo protegido para todo esto, estructura donde el hospital son los directores que den el poder, el recurso de acción, y muchas veces estamos luchando contra una cultura”.

Video: Canal 26.

Pablo Scapellato: “Tener fiebre o dolor de garganta no obliga a usar antibióticos”

Por su parte, el infectólogo Pablo Scapellato focalizó en las conductas sociales y la falsa necesidad de medicación ante cuadros cotidianos. “Es muy necesario e importante entender que tener fiebre no me llama a tener que usar antibióticos, tener dolor de garganta no me obliga a tener que usarlos. Muchas de estas infecciones son virales. Por lo tanto, muchas veces usamos antibióticos que no matan los virus, que van a terminar muriendo solos cuando mi sistema inmunitario lo pueda superar. Vamos a terminar usando antibióticos que no van a ser necesarios y van a impactar en los gérmenes que tengo en mi intestino, que tengo en mi garganta, en mi piel, y van a ir seleccionando mecanismos de resistencia”, argumentó.

El especialista insistó en retomar los hábitos preventivos elementales y la confianza en los profesionales. “Higienizarnos las manos. Lo aprendimos mucho con el covid, estábamos muy obsesivos, nos poníamos alcohol para cualquier cosa y cuando se va perdiendo la presión, el miedo, lo vamos abandonando. Es absolutamente eficaz para prevenir infecciones dentro de los hospitales y fuera. Tengamos los calendarios de vacunación al día y no utilicemos antibióticos si no son necesarios. La otra práctica habitual es ir a la consulta presionando para que me den uno, no es necesario, confiemos en el juicio médico”.

Scapellato concluyó que la respuesta de los microorganismos es un proceso biológico inevitable ante las malas conductas terapéuticas: “Los gérmenes que producen estas infecciones han ido aprendiendo a hacerse resistentes a muchas de las herramientas que nosotros tenemos, como los antibióticos, que hacen que los remedios que vamos obteniendo sean inútiles a medida que pasa el tiempo. Es casi inherente al uso de antibióticos que aparezca la resistencia. Por lo tanto, es necesario usarlos solo cuando son necesarios”.

Jorge Levalle: “El motivo por el cual se hace resistente el cuerpo es por el uso indiscriminado”

Para aportar claridad y evitar alarmas desmedidas en la población, el infectólogo Jorge Levalle delimitó cuáles son los ámbitos de verdadero riesgo. “La prevención está fundamentalmente en evitar el contagio entre pacientes cuando ya están internados, en lo posible evitar internaciones que puedan ser evitables y por supuesto no utilizar antibióticos de manera indiscriminada para patologías que no lo precisan. Si tenés un cuadro gripal, vemos que se le dan antibióticos de manera rápida y no tiene ningún sentido. En 7 y 14 días se resuelve, y el antibiótico no va a cortar eso, no le hace absolutamente nada porque los virus no son sensibles a los antibióticos. Me parece que el tema pasa por esa actitud del médico y el paciente a no generar demanda de antibióticos de manera indiscriminada”.

En esa misma línea, el médico aclaró: “No es infundirle al paciente temor, porque indudablemente la enorme mayoría de los pacientes que se internan no se mueren y no precisan antibióticos. Estamos hablando de situaciones puntuales en unidades puntuales, como terapia intensiva. El virus intrahospitalario es un tema de preocupación mundial, se trata en todos los congresos que se hacen en cualquiera de los continentes porque la resistencia a los microbianos, que se llama RAM, es un problema en permanente aumento”.

Video: Canal 26.

Levalle aportó precisiones sobre el origen del fenómeno y cómo operan las defensas bacterianas ante fármacos de última línea: “El motivo por el cual se hace resistente el cuerpo a los antibióticos es por el uso indiscriminado de ellos. Para múltiples patologías que no precisan, se le da o el paciente se automedica, que es habitual. Uno de los antibióticos más utilizados en pacientes graves en terapia son los carbapenem, y las bacterias lo que hacen es producir una enzima que se llama carbapenemasa que inactiva al antibiótico”.

Sobre el perfil de los pacientes más expuestos, remarcó las variables clínicas que entran en juego en una internación. “Lo que sucede es que el paciente que se hospitaliza tiene mayores posibilidades por una cuestión obvia de detectarse una enfermedad más grave que el paciente que está ambulatorio. Pero no olvidemos que, como toda enfermedad infecciosa, depende de un huésped y el agresor. Si un paciente tiene un inmunocompromiso en su inmunidad, va a tener más chance de pescarse un problema con una bacteria que un paciente que no tiene problemas de inmunidad. Los que están sometidos a tratamientos con corticoides, oncológicos o VIH, tienen mayor posibilidad de padecer una enfermedad por gérmenes”.

El especialista cerró con una perspectiva optimista basada en la rotación y el manejo responsable de las terapias farmacológicas: “Lo que estamos viendo es que muchos antibióticos que no se estaban utilizando porque las bacterias eran resistentes, como se dejaron de utilizar durante un periodo muy prolongado, ahora las bacterias se hacen sensibles. Esto habla de que si uno maneja de una manera más razonable el uso de antibióticos, obviamente la situación puede llegar a mejorar”.