
Con la llegada de las bajas temperaturas, las infecciones respiratorias vuelven a ocupar un lugar central entre las consultas médicas, especialmente en los niños. En este contexto, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) representa una de las principales causas de enfermedad grave en bebés y es el responsable de la mayoría de los casos de bronquiolitis y de un importante número de neumonías durante el primer año de vida.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, el VSR concentra una gran parte de las internaciones pediátricas por infecciones respiratorias agudas graves, con mayor impacto en los menores de 12 meses. Por eso, conocer cómo se transmite, cuáles son sus síntomas y qué medidas ayudan a prevenir el contagio resulta clave para proteger la salud de los niños, especialmente durante la temporada invernal.
En este mismo sentido, el Boletín Epidemiológico Nacional revela que, a pesar del avance significativo que representó la implementación de la vacunación materna desde 2024, la carga de enfermedad por VSR en nuestro país persiste elevada evidenciando que la estrategia actual, si bien valiosa, no es suficiente para proteger a todos los lactantes vulnerables a su primera temporada de exposición al VSR.

Según lo informado, en las primeras 22 semanas de 2026 se registraron más 38.000 casos de bronquiolitis, acumulando 563 casos hospitalizados por VSR en lo que va del año.
“El VSR es un virus de circulación estacional. Su circulación transcurre generalmente coincidiendo con las temperaturas más frías del año. Durante este período, el VSR es el causante del 60 al 80% de las bronquiolitis”, señaló el Dr. Nestor Vain, médico pediatra y neonatólogo, en comunicación con Noticias Argentinas.
El Dr. Vain, quien es jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía, añadió: “Resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave, ya que cerca del 80% de los casos ocurren en bebés previamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo identificables”.
En nuestro país, la implementación de la vacunación materna en el calendario nacional representó un avance importante en la prevención de este virus. Además, este año, el Ministerio de Salud de la Nación incluyó el anticuerpo monoclonal de acción prolongada, nirsevimab, que se aplica directamente a los bebés.
Dicha aplicación se realiza en todas las jurisdicciones del país para reducir la morbimortalidad asociada al VSR solamente en bebés prematuros y niños con cardiopatías congénitas, y mejorar la eficiencia de la estrategia de inmunización.

¿Por qué quedan bebés desprotegidos contra la bronquitis?
La vacunación materna contra el VSR demostró una adecuada eficacia, efectividad y seguridad, con una duración de protección de aproximadamente 6 meses luego de la inmunización de la madre.
No obstante, al tratarse de una intervención estacional debido a la duración de los anticuerpos transferidos por la madre al bebé, muchos lactantes nacidos fuera del período de inmunización, no cuentan con esa protección inicial.
“Es importante proteger a todos los bebés durante el primer año de vida mediante una estrategia integral: vacunación materna durante la ventana establecida por la campaña y el anticuerpo para todos aquellos bebés que no estén protegidos: todos los niños nacidos entre septiembre y enero de 2026, bebés de madres no vacunadas, bebés prematuros y bebés nacidos antes de los 14 días posteriores a la vacunación de la madre, que es el tiempo necesario para que la madre desarrolle anticuerpos y los transfiera al bebé” , destacó el Dr. Vain.

Cómo prevenir la bronquitis: las claves para evitar que el contagio se propague
Aunque no siempre es posible evitarla, estos hábitos ayudan a reducir el riesgo de desarrollar bronquitis:
- Lavarse las manos con frecuencia para disminuir la transmisión de virus y bacterias.
- Evitar el contacto cercano con personas enfermas, especialmente durante los brotes de infecciones respiratorias.
- No fumar y evitar el humo del tabaco, ya que irrita los bronquios y aumenta el riesgo de inflamación.
- Mantener los ambientes ventilados, incluso en invierno.
- Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con el pliegue del codo.
- Llevar una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras para fortalecer el sistema inmunológico.
- Realizar actividad física de forma regular, según las posibilidades de cada persona.
- Mantenerse bien hidratado, ya que ayuda a fluidificar las secreciones respiratorias.
- Vacunarse contra la gripe y otras enfermedades respiratorias cuando esté indicado, especialmente en personas con factores de riesgo.
Adoptar hábitos saludables, evitar el tabaquismo y mantener al día las vacunas recomendadas son algunas de las medidas más eficaces para reducir el riesgo de bronquitis. Además, prestar atención a los primeros síntomas y consultar a un profesional cuando sea necesario puede ayudar a prevenir complicaciones y favorecer una recuperación más rápida.













