
El fútbol italiano despide a una de sus máximas figuras. Sandro Mazzola murió a los 83 años después de construir una carrera histórica con la camiseta del Inter de Milán y la selección italiana. Campeón de Europa, bicampeón de la Copa Intercontinental y símbolo del célebre “Grande Inter”, el exmediocampista dejó una huella imborrable en el deporte.
La trayectoria de Sandro Mazzola en el Inter de Milán
Nacido en Cassano d’Adda en 1942, Mazzola llegó al Inter cuando todavía era un niño y permaneció ligado al club durante toda su carrera profesional. Debutó en 1960 y se retiró en 1977, después de disputar 565 partidos y marcar 160 goles con la camiseta nerazzurra.
Su historia familiar también estuvo marcada por el fútbol. Era hijo de Valentino Mazzola, capitán del legendario Grande Torino, quien falleció en la tragedia aérea de Superga de 1949.
Sandro construyó su propio legado en el Inter y se convirtió en uno de los grandes referentes de la institución. Su talento, capacidad goleadora y liderazgo lo transformaron en una de las figuras más reconocidas del fútbol italiano durante las décadas de 1960 y 1970.

Títulos, récords y duelos históricos
Durante su extensa trayectoria, Mazzola conquistó cuatro títulos de liga, dos Copas de Europa y dos Copas Intercontinentales, estas últimas obtenidas en 1964 y 1965 frente a Independiente de Avellaneda.
También consiguió distinciones individuales. Fue máximo goleador del fútbol italiano en 1965 y terminó como máximo anotador de la Copa de Europa de 1964. En 1971 alcanzó el segundo puesto en el Balón de Oro, por detrás del neerlandés Johan Cruyff.
Bajo la dirección del argentino Helenio Herrera, Mazzola se convirtió en una de las principales figuras del denominado “Grande Inter”, un equipo que marcó una época en el fútbol europeo.
Uno de sus partidos más recordados ocurrió en la final de la Copa de Europa de 1964. En Viena, el Inter derrotó al Real Madrid por 3-1 y Mazzola fue protagonista absoluto al marcar dos de los goles del conjunto italiano. Del otro lado estaban figuras históricas como Ferenc Puskás y Alfredo Di Stéfano.
El campeón de Europa con la selección de Italia
La importancia de Mazzola también trascendió al Inter. Con la selección italiana disputó 70 partidos y marcó 22 goles, además de formar parte del plantel que conquistó la Eurocopa de 1968.
A lo largo de su etapa internacional, protagonizó una histórica rivalidad deportiva con Gianni Rivera por un lugar en el equipo nacional. Ambos representaban perfiles diferentes y fueron utilizados en distintas etapas por los entrenadores italianos.
Mazzola también participó en los Mundiales de 1966 y 1970. En este último torneo, Italia llegó hasta la final disputada en México, donde cayó ante el Brasil de Pelé.

Un símbolo de fidelidad al Inter
Más allá de sus títulos y estadísticas, Mazzola quedó asociado para siempre con el Inter. Fue uno de los grandes futbolistas que vistieron una única camiseta durante toda su carrera profesional, una característica cada vez menos frecuente en el fútbol de élite.
El club nerazzurro lo despidió destacando precisamente esa relación construida desde su infancia. Mazzola llegó al Inter siendo un niño y terminó convertido en uno de los mayores símbolos de su historia.
Su muerte, a los 83 años, cierra una etapa para el fútbol italiano y para el Inter, que pierde a una figura vinculada directamente con algunos de los capítulos más importantes de su historia.


















