
Este miércoles se realizará el juicio oral y público contra Cristian “Pity” Álvarez, acusado de matar de cuatro disparos a Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré de Villa Lugano. En la jornada de hoy, declararán dos policías y una psicóloga.
Se trata de Mariano González, el oficial que buscó al cantante en Pinar de Rocha, el famoso boliche ubicado en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, al que concurrió Álvarez después de asesinar a la víctima. Además, citaron al policía Walter Guayta, quien recibió al exlíder de Viejas Locas e Intoxicados en la comisaría cuando se entregó a las autoridades, al tiempo que convocó a la licenciada Adela Beatriz Ahuad, una psicóloga del Cuerpo Médico Forense (CMF) y al perito Esteban Toro Martínez.

La acusación es por el delito de homicidio simple con dolo eventual, por lo que la pena establecida, si el tribunal encuentra culpable al intérprete, ronda entre los 8 a 25 años de cárcel.
Según el escrito, Álvarez sacó una pistola que llevaba en el bolsillo derecho de su campera y disparó en la cabeza a Díaz, quien cayó al piso y el músico efectuó otros tres tiros hacia la misma zona. Tras el hecho, huyó del lugar, descartó el revólver y a las pocas horas fue detenido. El cantante declaró ante la prensa: “Lo maté porque era él o yo, y creo que cualquier animal haría lo mismo”.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 29 de la Ciudad de Buenos Aires rechazó la suspensión del juicio oral y público, pero los defensores del “Pity”, Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro, presentaron un nuevo recurso de inconstitucionalidad para cancelar el proceso.

La salud mental de Pity Álvarez: qué habían determinado los informes
La salud mental de Pity Álvarez fue durante años uno de los principales motivos por los que el juicio por el crimen de Cristian Díaz no pudo avanzar. En 2021 y nuevamente en 2023, distintos informes del Cuerpo Médico Forense derivaron en la suspensión del proceso, al considerar que el músico no se encontraba en condiciones psíquicas de afrontar el debate.
En marzo de 2023, uno de los informes describió un cuadro de deterioro psicoorgánico compatible con un trastorno cognitivo mayor y un trastorno depresivo, además de dificultades para desenvolverse de manera autónoma. El tribunal dispuso entonces que la justicia civil supervisara su tratamiento y evolución.
La situación cambió en 2026. Antes del inicio del juicio, nuevas evaluaciones del Cuerpo Médico Forense determinaron que Álvarez contaba con las capacidades cognitivas necesarias para comprender y participar del proceso penal. Con ese criterio, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 ratificó que estaba en condiciones de ser juzgado.




















