
La pasión por el fútbol no conoce de lógica y se puede comprobar con un hincha de Boca que tiene guardado en el freezer de su casa un yogurt que comió Martín Palermo.
El curioso relato se hizo viral en redes sociales y despertó todo tipo de reacciones entre los usuarios.
En un entrevista con Jota Alagastino, Matías Barea mostró con orgullo el objeto que conserva como si fuera un tesoro.

Tal como relata en el video publicado en Instagram, el valor no está en el producto en sí, sino en su vínculo con uno de sus máximos ídolos.
La historia nació en 2007 cuando trabajaba en un gimnasio y un amigo le advirtió que el Loco estaba en el lugar. Pese a que en un primer momento dudó en acercarse, tomó coraje y se acercó al máximo goleador de la historia de Boca: “Sos el amor de mi vida”, fue su primera aproximación.
Tras las muestras de afecto, el delantero terminó su desayuno y se retiró. En ese momento, Matías vio su oportunidad y se quedó con el envase, la cuchara y la servilleta, que conserva en su heladera hace 19 años.

La publicación no tardó en viralizarse y miles de usuarios reaccionaron entre la sorpresa y el humor. Muchos bromearon con que el yogur ya forma parte del patrimonio histórico de Boca, mientras que otros destacaron el nivel de fanatismo necesario para conservar durante tanto tiempo un objeto tan particular.
También aparecieron comentarios de usuarios que recordaron sus propias reliquias futboleras y reconocieron que, cuando se trata de los ídolos, cualquier objeto puede transformarse en algo invaluable.
Lo que para algunos podría parecer simplemente un envase viejo, para este hincha representa una pieza única de colección. Y en el universo del fútbol, donde la pasión suele desafiar toda lógica, guardar en un freezer un yogur que alguna vez pasó por las manos de Martín Palermo parece ser una prueba más de que el fanatismo no tiene límites.











