
La muerte del Indio Solari, confirmada en las primeras horas de este viernes 5 de junio, sacudió a la cultura popular argentina. Figura central del rock nacional y fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, su legado incluye canciones, rituales multitudinarios y también una serie de historias poco difundidas que lo vinculan con el fútbol.
Entre ellas, una de las más llamativas es el origen de su apodo. Aunque muchos lo asocian con una identidad artística o estética, lo cierto es que su sobrenombre tiene raíces inesperadas en el mundo de la pelota. Es un detalle que aparece casi de manera lateral en su biografía oficial, Recuerdos que mienten un poco, publicada en 2019.
El origen futbolero del apodo “Indio Solari”
Allí cuenta: “El sobrenombre me lo pusieron en esa época. Después me enteré de que en Salta había un Eduardo Solari al que también le decían Indio. Hubo otro hombre que hace años me mandó una carta, diciendo que él también era Solari pero no tenía nada que ver con nosotros. A mí me lo encajaron por el entrenador, supongo, que en aquella época sería jugador”.
La referencia, ampliada por el coautor Marcelo Figueras, apunta a Jorge Raúl Solari, ex futbolista y entrenador nacido en 1941. Brilló en Vélez y River, ganó la Copa Libertadores con Estudiantes en 1970 y luego desarrolló una extensa carrera como técnico en Argentina y el exterior. Ese “Indio” del fútbol terminó dando nombre a uno de los músicos más influyentes del país.
Fútbol y ricota: contratos, amarillas y fanatismo
La relación entre Solari y el fútbol no se agota en esa coincidencia. Con el correr de los años, su figura se filtró en la cultura futbolera de formas insólitas. Un ejemplo ocurrió en Uruguay, cuando un ídolo de Villa Española, el capitán Santiago “Bigote” López, incluyó en su contrato una cláusula particular: podía ausentarse de entrenamientos o partidos si tocaban el Indio o Skay Beilinson.
Fan declarado de los Redondos, López logró que el club aceptara esa condición durante años. En 2020 incluso amplió el alcance del acuerdo: también podía faltar si tocaban Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado o si había recitales del propio Skay, ya fuera en Uruguay o en el exterior.
Otra anécdota célebre involucra a un protagonista del fútbol argentino de elite: Diego Placente. El ex lateral de River y la Selección admitió que forzó una situación en un partido para poder asistir a un show del Indio.
“Se venía el Boca-River y yo venía con las amarillas. Si no era ese fin de semana, podía ser el otro. Me tenía que sacar la amarilla y preferí que fuera ese, que justo tocaban Los Redondos. Fue gracioso porque había pegado una o dos patadas y (Héctor Baldassi) no me sacaba la amarilla”, recordó.
Placente completó la escena con otra frase que refleja la magnitud del fenómeno: “Seguía desde los 15 años a Los Redondos y no iba a poder verlos justo cuando tocaban en River, que en ese momento era difícil que sucediera. Maté dos pájaros de un tiro. Jugaba el Superclásico y veía a Los Redondos en River”.

El indio y Maradona: dos ídolos de la cultura popular
El fútbol también aparece en las letras y reflexiones de Solari. En su biografía, al referirse al tema Noticias de ayer, aclaró un enigma recurrente: “Cuando digo Se desgració el campeón del hiperfútbol, hablo de Maradona”. La figura de Diego, como otras de impacto popular, atravesó su obra de manera simbólica.
Y esa conexión continuó incluso en momentos más oscuros. Al recordar su detención en 1991, en simultáneo con la muerte de Walter Bulacio, Solari reflexionó sobre la exposición mediática de figuras populares, en un contexto donde también aparecía el nombre de Maradona. “No creo que se hayan enterado ese día de que Maradona tomaba merca… En general no le erran con los cañonazos: siempre le apuntan a figuras que tienen resonancia popular y su propia manera de pensar (...) Todo se digita”, afirmó.
El Indio y la vez que fue invitado al programa de Maradona
Incluso, reveló que una vez fue invitado al programa La noche del 10, el Indio decidió no asistir. Fiel a su estilo esquivo, explicó: “La televisión es algo que está más allá de mis posibilidades. Me gusta el pinball pero no ser la pelotita, y cuando estás ahí sos la pelotita”.
La muerte del Indio vuelve a poner en primer plano su obra, pero también estas historias que lo muestran como un fenómeno transversal. Entre el rock y la cancha, su figura logró algo poco común: convertirse en un símbolo compartido por públicos distintos, pero unidos por una misma pasión.















