
La intensa niebla que afecta desde las primeras horas de este viernes a distintos sectores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) provocó importantes complicaciones en las operaciones aéreas del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Según informaron fuentes aeroportuarias, más de 22 vuelos resultaron afectados entre demoras, desvíos y cancelaciones.
Al menos 18 servicios se encontraban demorados durante la mañana debido a las condiciones de baja visibilidad que dificultaban las maniobras de aterrizaje y despegue.

Dos vuelos internacionales debieron ser desviados
Entre los vuelos más afectados se encuentran dos servicios internacionales que debieron ser desviados hacia aeropuertos alternativos. Uno de ellos fue el vuelo IB 103 de Iberia, procedente de Madrid, que fue redirigido al Aeropuerto Internacional de Córdoba. También el vuelo AA 907 de American Airlines, que llegaba desde Miami, tuvo que aterrizar en Mendoza ante la imposibilidad de operar en Ezeiza.
A las demoras y desvíos se sumaron además varias cancelaciones. La compañía Flybondi suspendió cuatro vuelos programados para la jornada, mientras que un servicio de Delta Air Lines proveniente de Atlanta tampoco pudo despegar desde Estados Unidos durante la noche anterior debido a condiciones meteorológicas adversas registradas en el aeropuerto de origen.
Pese a las complicaciones, las autoridades aeroportuarias aclararon que el Aeropuerto Internacional de Ezeiza nunca dejó de operar. Las restricciones estuvieron vinculadas principalmente a cuestiones de seguridad operacional. En muchos casos, las aeronaves que debían aterrizar no contaban con la certificación necesaria para hacerlo bajo las condiciones de visibilidad reducida registradas durante la mañana. En otros, los pilotos no estaban habilitados para realizar este tipo de maniobras en un contexto meteorológico tan exigente.
Desde el sector aeronáutico señalaron que las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional eran favorables y que la niebla comenzaría a disiparse antes del mediodía. De cumplirse ese pronóstico, las operaciones aéreas podrían recuperar gradualmente la normalidad durante el resto de la jornada.

Mientras tanto, el Aeroparque Jorge Newbery registraba una situación mucho menos compleja. Allí las operaciones continuaban desarrollándose con normalidad y solo se reportaban alrededor de seis demoras menores, sin mayores consecuencias para los pasajeros.
Las autoridades recomendaron a los viajeros consultar el estado de sus vuelos antes de dirigirse a los aeropuertos para evitar inconvenientes y reprogramaciones de último momento.
















