Adiós al FAL: Argentina avanza en la compra del fusil israelí ARAD para modernizar sus Fuerzas Armadas

El Gobierno impulsa un ambicioso programa de renovación del armamento individual financiado por el FONDEF. Tras pruebas realizadas en Israel, Estados Unidos y Europa, el fusil ARAD aparece como uno de los principales candidatos para reemplazar al histórico FAL después de casi 60 años de servicio.

Adiós al Fusil Automático Liviano (FAL).
Adiós al Fusil Automático Liviano (FAL). Foto: Wikipedia.
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Después de casi seis décadas de servicio ininterrumpido, el histórico Fusil Automático Liviano (FAL) podría comenzar a despedirse de las Fuerzas Armadas argentinas. El proceso de renovación del armamento individual, considerado uno de los más ambiciosos de los últimos años en materia de equipamiento militar, continúa avanzando en sus etapas de evaluación, selección y financiamiento, con el fusil israelí ARAD entre los principales candidatos para convertirse en el nuevo sistema de armas estándar.

La iniciativa es financiada a través del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) y forma parte de los objetivos establecidos por el Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), que busca recuperar y modernizar las capacidades operativas del Instrumento Militar argentino. El proyecto no se limita únicamente al reemplazo del FAL calibre 7,62 mm, sino que contempla una modernización integral del armamento portátil utilizado por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

Debido a la magnitud de la inversión requerida y a las necesidades operativas de las tres fuerzas, el proceso se ha desarrollado de manera gradual. La propuesta incluye la incorporación de nuevos fusiles de asalto, pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas ópticos y municiones, con el objetivo de unificar capacidades y mejorar el alistamiento de las tropas.

Argentina busca reemplazar a sus históricos fusiles. Foto: Unsplash.

Los detalles del programa para renovar el histórico Fusil Automático Liviano

Los antecedentes más recientes del programa se remontan a febrero de 2024, cuando comenzaron las solicitudes de cotización a empresas nacionales e internacionales para la provisión de municiones destinadas a las actividades de entrenamiento y preparación operacional. Tras analizar aspectos técnicos, logísticos y financieros, la firma israelí Elbit Systems fue seleccionada para avanzar en un acuerdo de implementación bajo la modalidad Estado-Estado entre los ministerios de Defensa de Argentina e Israel.

En paralelo, durante ese mismo año comenzaron las gestiones vinculadas al futuro reemplazo del FAL. En mayo de 2024, integrantes del Estado Mayor Conjunto participaron de una reunión organizada junto al SK Group, conglomerado empresarial que integra a Israel Weapon Industries (IWI), fabricante de los fusiles ARAD. Posteriormente, representantes de las tres Fuerzas Armadas asistieron a nuevas presentaciones para conocer las características y prestaciones de los distintos sistemas ofrecidos por la compañía israelí.

El interés por el ARAD se consolidó en septiembre de 2024, cuando personal de la Armada y la Fuerza Aérea viajó a Israel para evaluar diversos productos desarrollados por IWI y Meprolight. Además de los modelos ARAD 5 y ARAD 7, los militares argentinos pudieron probar pistolas Jericho, ametralladoras Negev, lanzagranadas de 40 milímetros y diferentes sistemas de miras ópticas, evidenciando que el proyecto apunta a una renovación integral del equipamiento individual.

Un paso decisivo se produjo en octubre de 2024 con la conformación de un grupo de trabajo conjunto integrado por representantes de las tres fuerzas. El objetivo fue definir los requerimientos operacionales, las especificaciones técnicas y los criterios de evaluación que permitirán seleccionar el armamento más adecuado para las necesidades argentinas.

El proceso también despertó el interés de otros fabricantes internacionales. Entre las empresas que participaron de las distintas instancias figuraron IWI de Israel, CZ Colt de República Checa, Beretta de Italia, Steyr de Austria, además de las firmas argentinas Bersa y Aquila International, representante de fabricantes estadounidenses.

Argentina busca renovar sus fusiles. Foto: Freepik.

Durante los primeros meses de 2025, equipos integrados por efectivos de las tres fuerzas realizaron pruebas técnicas en Israel, Estados Unidos y Europa. Los resultados fueron volcados en una Matriz de Aptitud de Armamento, elevada al Ministerio de Defensa en junio de ese año, documento clave para determinar cuáles sistemas cumplen con los requisitos establecidos.

Actualmente, el programa se encuentra en una etapa de negociación orientada a concretar la futura adquisición del armamento seleccionado. De avanzar el proyecto, las Fuerzas Armadas argentinas iniciarán una nueva etapa en materia de equipamiento individual, dejando atrás un fusil que marcó generaciones de soldados y que tuvo su bautismo de fuego más recordado durante la Guerra de Malvinas. La eventual incorporación de una nueva familia de armas representará, además, un paso relevante en el proceso de modernización y recuperación de capacidades militares impulsado en los últimos años.