
La construcción de la primera línea del Trambus de la Ciudad de Buenos Aires entró en su etapa final. La T1, que conectará Nueva Pompeya con el Aeroparque Jorge Newbery, ya cuenta con 15 paradores terminados y otros 55 en ejecución. El cronograma oficial establece que toda la infraestructura estará completa en noviembre, cuando está previsto que comience a funcionar el nuevo sistema de transporte público eléctrico.
El avance representa una aceleración respecto de la última actualización oficial. El 21 de julio, el ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, había informado que eran 52 los paradores en construcción. Ahora, la cifra llegó a 55 y los trabajos se concentran en distintos puntos de la traza, entre ellos la avenida Costanera Rafael Obligado.
Cuándo estarán terminados los paradores del Trambus
De acuerdo con la información oficial, los 55 paradores actualmente en ejecución se dividen en seis denominados “icónicos”, 31 laterales y 18 centrales. Los 15 restantes ya fueron finalizados.
Las obras tendrán diferentes fechas de terminación entre agosto y noviembre. A medida que cada intervención quede concluida, el tramo correspondiente será liberado al tránsito, sin necesidad de esperar a que finalicen todos los trabajos. El objetivo es que los 71 paradores estén listos durante noviembre.
La T1 tendrá 35 paradores sobre las veredas y otros 36 ubicados en el centro de la calzada, con carriles exclusivos y preferenciales. Dentro del conjunto habrá 11 estaciones consideradas “icónicas”, ubicadas en sectores de alta demanda y puntos estratégicos de combinación con otros medios de transporte.
Estos espacios incorporarán guarderías para bicicletas, lockers destinados a servicios de logística y estaciones de carga para vehículos eléctricos e híbridos.
Un recorrido de 20 kilómetros
El Trambus T1 recorrerá aproximadamente 20 kilómetros entre el Centro de Trasbordo de avenida Sáenz, en Nueva Pompeya, y el Aeroparque Jorge Newbery. Las paradas estarán separadas por unos 500 metros en promedio y atravesará barrios como Parque Patricios, Parque Chacabuco, Boedo, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo.
La inversión informada por el Gobierno porteño ronda los US$61 millones e incluye la infraestructura, la señalización, el material rodante y los cargadores.
Actualmente, la T1 se encuentra en etapa de prueba piloto sobre el corredor del Metrobus Juan B. Justo, entre Liniers y Aeroparque. Cuando funcione plenamente, la Ciudad estima que será utilizada por unas 50.000 personas por día.
En hora pico se prevé una frecuencia de un vehículo cada cuatro minutos, con una flota de 50 unidades. Además, el Gobierno porteño calcula que el sistema permitirá reducir un 40% el tiempo de viaje.
Cuánto tardará el viaje y con qué líneas conectará
Según las estimaciones oficiales, completar actualmente en transporte público el trayecto que cubrirá la T1 demanda alrededor de una hora y 40 minutos. Con el TramBus, ese tiempo podría reducirse a una hora y cinco minutos.
El boleto estará integrado con el sistema de subtes. La línea permitirá combinar con las líneas A, B, D, E y H y tendrá conexiones o cercanía con estaciones ferroviarias de los ramales Sarmiento, San Martín y Mitre, además de distintos corredores de Metrobus.
La cabecera sur estará ubicada en avenida Sáenz y el recorrido continuará por Almafuerte, Diógenes Taborda, Caseros y La Plata. Luego atravesará Caballito, Villa Crespo y Palermo hasta llegar a Intendente Bullrich, el Centro de Trasbordo Pacífico, Dorrego, la autopista Illia y las avenidas Sarmiento, Figueroa Alcorta y Costanera Rafael Obligado.
Los dos sentidos volverán a encontrarse sobre la Costanera Rafael Obligado, donde actualmente avanzan parte de las obras. Desde allí, la T1 continuará hasta el Aeroparque Jorge Newbery, donde estará ubicada la cabecera norte.
Cómo serán los vehículos eléctricos
Los vehículos serán fabricados en la Argentina y circularán por carriles exclusivos y preferenciales. En las principales intersecciones se instalarán semáforos inteligentes para otorgarles prioridad de paso.
Las unidades serán 100% eléctricas y tendrán una autonomía mínima de 270 kilómetros. Habrá vehículos de unos 12 metros, con capacidad para más de 70 pasajeros, y unidades articuladas de aproximadamente 18 metros, capaces de transportar hasta 120 personas.

Además, contarán con piso bajo, suspensión neumática, rampas, espacios para personas con movilidad reducida y aire acondicionado. También dispondrán de WiFi, puertos USB, GPS, cámaras y sistemas de información audiovisual.
El sistema incorporará tecnología de monitoreo de conducción y asistencia para detectar riesgos como colisiones frontales, cruces de peatones y puntos ciegos. Con la finalización de los 71 paradores prevista para noviembre, la Ciudad se prepara así para poner en marcha una nueva alternativa de transporte eléctrico que buscará conectar de manera más rápida y directa el sur porteño con Aeroparque.
















