El túnel perdido de Playa de los Ingleses: la historia de Mar del Plata que terminó bajo las topadoras

Una historia original sobre el túnel del hotel Bellavista, la antigua Playa de los Ingleses y la transformación de este rincón icónico de Mar del Plata hasta su demolición.

Una postal borrada de Mar del Plata
Una postal borrada de Mar del Plata Foto: Facebook historia de Mar del Plata
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Hubo un tiempo en que Mar del Plata guardaba, frente al mar, una postal que hoy parece salida de otra ciudad: un pasaje de arcadas de piedra, conocido por varias generaciones como“el túnel”, sostenía la confitería y el restaurante del hotel Bellavista sobre la antigua calle costera. No era solamente una rareza arquitectónica. Era, en realidad, el símbolo visible de un paisaje que ya no existe: el de la vieja Playa de los Ingleses, mucho antes de que ese rincón adoptara el nombre de Varese.

El rincón costero que nació antes de Varese

La historia de este sector se remonta a los fines del siglo XIX, cuando la costa sur de la ciudad todavía conservaba un aspecto agreste y la urbanización turística recién daba sus primeros pasos. Antes del actual perfil de Varese, la zona fue conocida primero como Saint James y luego como Playa de los Ingleses. Sobre el origen de ese nombre conviven dos relatos: uno, más legendario, vinculado al desembarco de marinos británicos; otro, mejor respaldado, asociado a los trabajadores ingleses ligados al ferrocarril que llegó a Mar del Plata en 1886 y que frecuentaban ese sector costero.

La increíble historia del túnel de Playa de los Ingleses Foto: La Capital

En aquellos años, el paisaje estaba muy lejos de la bahía familiar que hoy conocen marplatenses y turistas. No había un camino costero consolidado como el actual, y sobre la arena crecieron hoteles de madera sobre pilotes, una marca del primer turismo marplatense. Esa franja frente al mar fue sumando construcciones pintorescas y establecimientos que acompañaron el desarrollo de una ciudad que empezaba a transformarse en emblema del verano argentino.

Bellavista: el hotel que convirtió una calle en postal

Dentro de ese universo costero, el Bellavista ocupó un lugar privilegiado. Distintas referencias históricas señalan que el hotel fue construido en 1922 por Bautista Fernández Robla y que se distinguía por sus terrazas y galerías frente al mar. Su rasgo más recordado, sin embargo, fue la solución arquitectónica que terminó dándole fama popular: una estructura elevada sobre la avenida inferior, con arcadas de piedra que los vecinos bautizaron, sencillamente, como “el túnel”.

A fines de la década del 30, la construcción del camino costero obligó a modificar el paisaje. Los hoteles que originalmente estaban prácticamente sobre la playa debieron reubicarse junto a la barranca. Fue en ese contexto cuando el Bellavista consolidó esa imagen tan singular, aprovechando el espacio aéreo sobre la calle y transformándose en una de las escenas más recordadas de la vieja costa marplatense. Para muchos, cruzar por debajo de aquel “túnel” era entrar por unos segundos en una ciudad más elegante, más íntima y más europea.

Luis Varese, el Hotel Centenario y la edad dorada del sector

Hablar del Bellavista también obliga a mirar a su entorno. Muy cerca se levantaba el Hotel Centenario, obra del inmigrante genovés Luigi (Luis) Varese, quien llegó a Mar del Plata en 1895 y fundó en 1908 un establecimiento que con el tiempo se volvería uno de los íconos de este rincón de la costa. Según reconstrucciones periodísticas, el Centenario llegó a contar con 120 habitaciones y funcionó como una pieza clave del circuito turístico distinguido de la zona. Décadas más tarde, el apellido de su fundador terminaría dándole nombre definitivo a la playa.

El triste final del túnel de Playa de los Ingleses Foto: La Capital

Durante buena parte del siglo XX, la vieja Playa de los Ingleses reunió hoteles, chalets y una vida social que sintetizaba una transformación mayor: la de una Mar del Plata que dejaba atrás la postal exclusiva de la aristocracia para volverse un destino cada vez más amplio y popular. Esa transición, sin embargo, también trajo tensiones, nuevas políticas públicas y un progresivo deterioro del antiguo frente edilicio.

Del esplendor al abandono: cómo empezó la caída

Con el correr de los años, el sector perdió brillo. La investigación publicada por La Capital señala que los concesionarios que habían recibido apoyo oficial para instalar sus nuevas locaciones a comienzos de los 40 sufrieron luego el impacto de los cambios vinculados al turismo social, lo que afectó inversiones y mantenimiento. Más tarde, en 1973, el gobernador Oscar Bidegain expropió el conjunto de construcciones del área. Algunos edificios fueron destinados a instituciones educativas, dependencias oficiales o sindicatos, mientras que otros quedaron abandonados, ocupados de manera precaria o expuestos al saqueo y al vandalismo.

Ese desgaste no fue solamente material. También fue simbólico. La antigua franja de hoteles con techos rojos, galerías y perspectivas abiertas al mar empezó a verse como un vestigio incómodo de otra época. La combinación de abandono, falta de preservación y decisiones políticas terminó preparando el escenario para un desenlace que todavía hoy genera nostalgia y discusión entre quienes conocen la historia urbana marplatense.

1977: el triste final del túnel que ya era memoria

El golpe definitivo llegó en 1977, en la antesala del Mundial 78. Según la reconstrucción histórica difundida por La Capital, esa franja edilicia fue arrasada en el marco de una política que buscaba mostrar una ciudad “moderna, limpia y organizada”. En ese proceso desaparecieron no solo hoteles y chalets, sino también el célebre túnel del Bellavista, una pieza que se había convertido en marca visual de la antigua Playa de los Ingleses. La demolición borró, en muy poco tiempo, una de las postales más singulares de la costa marplatense.

Antes de Varese: el túnel y los hoteles que marcaron una era Foto: La Capital

Poco después, la Guerra de Malvinas terminaría de sellar el cambio simbólico: el antiguo nombre de Playa de los Ingleses fue reemplazado por Varese, en homenaje a Luis Varese. El sitio siguió vivo, pero con otra fisonomía y otro relato dominante. Ya no quedaban aquellas construcciones que habían definido durante décadas el carácter del lugar.

Qué queda hoy de aquella Playa de los Ingleses

Aunque el túnel y los viejos hoteles ya no están, la historia no desapareció del todo. Muy cerca del sector, la Escalera Imperial —actualmente restaurada por el Municipio— es presentada como el último vestigio del antiguo Paseo General Paz, el primer paseo costero de Mar del Plata, diseñado por Carlos Thays e inaugurado en 1903. Esa restauración vuelve a poner en primer plano algo esencial: la ciudad todavía dialoga con los fragmentos de su pasado, incluso cuando muchas de sus imágenes más potentes fueron demolidas hace décadas.

Por eso, la historia del túnel del Bellavista no es apenas la historia de una estructura curiosa. Es la historia de cómo cambia una ciudad, de cómo el progreso a veces también destruye memoria y de cómo ciertos rincones permanecen vivos gracias al recuerdo colectivo. Allí donde hoy miles de personas disfrutan de Varese, alguna vez hubo una obra que resumía el encanto, la ambición y también la fragilidad del viejo frente costero marplatense. El túnel ya no existe, pero su ausencia todavía cuenta una historia.