
La imagen quedó grabada en la memoria de generaciones: José de San Martín montado sobre un caballo blanco, firme e imponente, mientras conduce al Ejército de los Andes hacia la libertad. Sin embargo, la realidad habría sido mucho más dura y, al mismo tiempo, todavía más extraordinaria.
Cuando inició una de las campañas militares más importantes de Sudamérica, San Martín tenía su salud seriamente deteriorada. Padecía problemas respiratorios, trastornos digestivos, dolores articulares, insomnio y episodios de debilidad que, en determinados momentos, le impedían mantenerse sobre la montura.
El Cruce de los Andes, desarrollado durante enero y febrero de 1817, obligó a miles de hombres a atravesar senderos estrechos, noches bajo cero y pasos ubicados a gran altura. A la falta de oxígeno se sumaban el cansancio, la escasez de alimentos frescos y los cambios bruscos de temperatura.
Pero San Martín no atravesó esas condiciones en plenitud física. Su propio cuerpo se había convertido en otro campo de batalla.
San Martín y el asma: las noches en las que debía dormir sentado
Uno de los padecimientos más persistentes del Libertador habría sido el asma, cuyos primeros síntomas aparecieron durante su etapa militar en España. Los ataques podían ser tan intensos que, durante su permanencia en Mendoza, debía dormir sentado porque acostarse le dificultaba todavía más la respiración.
La situación debió ser especialmente peligrosa en la cordillera. El aire frío y seco, el esfuerzo físico y la menor disponibilidad de oxígeno podían agravar sus problemas respiratorios. San Martín enfrentó todo eso sin inhaladores, oxígeno suplementario ni los tratamientos modernos que hoy permiten controlar la enfermedad.
Los diagnósticos sobre su salud fueron reconstruidos a partir de sus cartas y de los testimonios de personas que lo conocieron. En aquella época no existían radiografías, análisis clínicos ni estudios respiratorios. Por ese motivo, muchos documentos hablaban simplemente de “fatiga de pecho” para describir sus dificultades.
Los fuertes dolores de estómago que lo acompañaron durante la campaña
El asma no era su única dolencia. San Martín también padecía dolores abdominales, vómitos, pérdida de apetito y episodios de debilidad. Investigaciones posteriores relacionaron esos síntomas con una posible úlcera o enfermedad gastroduodenal.
Las molestias se intensificaron alrededor de 1814, justamente cuando diseñaba su estrategia continental. El estrés, la alimentación irregular, las responsabilidades políticas y las duras condiciones militares posiblemente agravaron su cuadro.

Para calmar los dolores, su médico personal, Juan Isidro Zapata, le habría indicado opio, una sustancia utilizada con fines medicinales durante el siglo XIX. La úlcera todavía no había sido estudiada con precisión y algunos de sus síntomas eran descriptos como simples “calambres de estómago”.
El tratamiento llegó a preocupar a sus colaboradores. Sin embargo, San Martín consideraba que necesitaba aquel medicamento para soportar los ataques de dolor y continuar con sus funciones.
¿San Martín cruzó los Andes en camilla?
Una de las versiones más impactantes sostiene que el general debió ser transportado en camilla durante algunos tramos del cruce. La combinación de problemas respiratorios, dolores digestivos y dificultades para cabalgar vuelve verosímil esa escena.
Además, padecía hemorroides y fuertes dolores articulares, mencionados en documentos de la época bajo el término general de “reumatismo”. Otras reconstrucciones consideran que algunos ataques pudieron corresponder a episodios de gota.

La camilla, de todas maneras, no habría sido su único medio de transporte. San Martín alternaba entre diferentes opciones según su estado físico y las características del terreno. La mula era mucho más segura que el caballo para recorrer los angostos caminos cordilleranos.
En la batalla de Chacabuco, librada el 12 de febrero de 1817, sus dolores habrían sido tan intensos que apenas podía sostenerse sobre la montura. A pesar de eso, estuvo al frente de una jornada decisiva para la independencia de Chile.
La impresionante operación sanitaria del Ejército de los Andes
Mientras combatía sus propias enfermedades, San Martín comprendió que la salud de sus soldados podía definir el resultado de la campaña. Por eso, el Ejército de los Andes contó con médicos, cirujanos, boticarios y personal encargado de atender y trasladar a los heridos.
La viruela representaba una de las mayores amenazas. Un brote podía incapacitar a cientos de hombres antes de cualquier enfrentamiento, por lo que se impulsó la vacunación de las tropas. También se preparó una farmacia portátil con medicamentos e insumos para acompañar la expedición.
La alimentación fue cuidadosamente planificada. Los soldados llevaban charqui, grasa, harina, ají y cebolla. Una de las preparaciones más conocidas era el valdiviano, una comida caliente y energética elaborada principalmente con carne seca.
El ejército movilizó aproximadamente 5.000 hombres, además de miles de mulas y caballos, armamento, piezas de artillería, alimentos y municiones. Las columnas avanzaron por distintos pasos para confundir a las fuerzas realistas y llegar a Chile de manera coordinada.
El hombre enfermo detrás de la estatua
San Martín tenía 38 años cuando comenzó el cruce y estaba a punto de cumplir 39. No era un hombre anciano, pero acumulaba décadas de vida militar, heridas, infecciones y enfermedades crónicas.
Después de la campaña continuó sufriendo problemas respiratorios, digestivos y articulares. Durante sus últimos años también perdió gran parte de la visión. Finalmente, murió el 17 de agosto de 1850, a los 72 años, en Boulogne-sur-Mer, Francia.
Conocer su estado físico cambia la dimensión de aquella hazaña. San Martín no fue un héroe porque no sintiera dolor, sino porque continuó avanzando a pesar de sentirlo.
La verdadera imagen del Libertador quizá no sea la de un general invulnerable sobre un caballo blanco. Es la de un hombre enfermo, agotado y decidido, que cruzó una de las geografías más exigentes del continente cuando su propio cuerpo le pedía detenerse.



















