
No tienen ciudades, caminos ni población permanente. Sin embargo, su ubicación estratégica, su riqueza ambiental y su agitada historia las transformaron en protagonistas de una disputa de soberanía que continúa abierta entre la Argentina y el Reino Unido.
El archipiélago está formado por 11 islas principales de origen volcánico, distribuidas entre los 56 y 60 grados de latitud sur. Se encuentra aproximadamente a 700 kilómetros al sudeste de Georgia del Sur, en una región marcada por terremotos, erupciones, temperaturas extremas y fuertes tormentas.
¿Por qué se llaman islas Sándwich del Sur?
A pesar de lo que puede sugerir su nombre, las islas no fueron bautizadas por el famoso alimento. La explicación se remonta a las expediciones navales británicas del siglo XVIII.
En 1775, durante su segundo viaje por los mares australes a bordo del HMS Resolution, el navegante británico James Cook avistó las ocho islas ubicadas más al sur. En un primer momento creyó que podían formar parte de una masa terrestre mayor y llamó al territorio “Tierra de Sandwich”.

El nombre fue elegido en homenaje a John Montagu, cuarto conde de Sandwich, quien se desempeñaba como Primer Lord del Almirantazgo británico. Curiosamente, Montagu también es el aristócrata tradicionalmente relacionado con el origen del nombre del sándwich.
La expresión “del Sur” fue incorporada posteriormente para diferenciar al archipiélago de las antiguas “islas Sandwich” del océano Pacífico, conocidas en la actualidad como Hawái.
Cook no identificó todo el conjunto. Las tres islas del norte, Zavodovski, Leskov y Visokoi, fueron registradas en 1819 por una expedición rusa encabezada por Fabian Gottlieb von Bellingshausen, uno de los grandes exploradores vinculados con la historia antártica.
Un territorio de volcanes, hielo y terremotos
Las Sándwich del Sur forman un arco volcánico activo creado por el movimiento de placas tectónicas. La isla más grande es Jorge, conocida internacionalmente como Montagu, con alrededor de 110 kilómetros cuadrados.
En sus proximidades se encuentra la fosa de las Sándwich del Sur, una de las mayores profundidades del océano Atlántico. La zona registra una intensa actividad sísmica y, durante el último siglo, sufrió varios terremotos de magnitud superior a 7.

En agosto de 2021, por ejemplo, el área fue sacudida por un sismo de magnitud 8,1. No se reportaron víctimas debido a que las islas permanecen deshabitadas y extremadamente aisladas.
Pese a sus condiciones hostiles, sus aguas sostienen ecosistemas de enorme valor. El krill sirve de alimento para peces, pingüinos, aves marinas, focas y ballenas. También se detectó actividad hidrotermal en las profundidades, donde podrían vivir especies todavía poco conocidas por la ciencia.
Cómo comenzó la disputa de soberanía
El Reino Unido sostiene que James Cook reclamó los territorios australes para la Corona británica. En 1908, Londres incluyó a las Sándwich del Sur dentro de las dependencias administradas desde las islas Malvinas. Desde 1985, las administra como parte de un territorio británico de ultramar junto con Georgia del Sur.
La posición argentina se basa en una interpretación diferente. La Argentina sostiene que heredó los títulos territoriales españoles en el Atlántico Sur después de la independencia, conforme al principio de sucesión de Estados.

El país también relaciona estos territorios con la estructura administrativa creada el 10 de junio de 1829, cuando el gobierno de Buenos Aires estableció la Comandancia Política y Militar de las Malvinas y las islas adyacentes al cabo de Hornos, bajo la conducción de Luis Vernet.
Desde la perspectiva argentina, Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus espacios marítimos forman parte de una misma controversia de soberanía, conocida internacionalmente como la Cuestión Malvinas.
La desconocida presencia argentina en las islas
Uno de los episodios menos difundidos ocurrió el 26 de enero de 1955, cuando la Argentina instaló el refugio Teniente Esquivel en la isla Thule o Morrell.
El personal enviado al lugar realizó observaciones meteorológicas y tareas de comunicación en condiciones extremas. El aislamiento, las fuertes ventiscas y la actividad volcánica dificultaron la permanencia, pero aquella experiencia se convirtió en un antecedente directo de la presencia argentina en el archipiélago.
Más de dos décadas después, en noviembre de 1976, la Armada Argentina estableció la estación científica Corbeta Uruguay. La base estuvo habitada durante todo el año y desarrolló tareas científicas, meteorológicas y logísticas.
Qué pasó durante la guerra de 1982
Aunque la mayoría de las operaciones de 1982 se concentraron en las islas Malvinas y Georgia del Sur, las Sándwich del Sur también tuvieron su propio capítulo.
Después de la rendición argentina en Puerto Argentino, ocurrida el 14 de junio de 1982, la dotación de Corbeta Uruguay permaneció algunos días más en Thule del Sur.
El 20 de junio de 1982, fuerzas británicas llegaron al lugar y la guarnición argentina depuso las armas. Por ese motivo, la fecha suele ser considerada como el cierre de las operaciones militares del conflicto del Atlántico Sur. Meses después, gran parte de la estación argentina fue destruida.
Por qué el reclamo está unido al de Malvinas
La relación no es solamente geográfica. La Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, incorporada en la reforma de 1994, ratifica la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, junto con sus espacios marítimos e insulares.
La Constitución establece que la recuperación de esos territorios, respetando el modo de vida de sus habitantes y los principios del derecho internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.
Además, la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada el 16 de diciembre de 1965, reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido por la Cuestión de las Islas Malvinas e invitó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica.
Mucho más que unas islas perdidas en el océano
Las Sándwich del Sur pueden parecer apenas pequeños puntos sobre un mapa. Pero detrás de sus volcanes, glaciares y costas azotadas por el viento existe una historia atravesada por expediciones, bases científicas, intereses estratégicos y reclamos diplomáticos.
En este territorio sin habitantes confluyen el pasado naval británico, las expediciones rusas, la presencia argentina y uno de los debates territoriales más prolongados del Atlántico Sur.
La historia de las islas Sándwich del Sur demuestra que hasta el lugar más aislado del planeta puede ocupar un sitio fundamental en la memoria, la soberanía y la identidad de una nación.















