
En medio del ritmo acelerado de la Ciudad de Buenos Aires, existe un barrio donde los árboles, las casas bajas y los amplios terrenos universitarios todavía logran imponerse sobre el cemento. Se trata de Agronomía, un rincón porteño centenario que nació alrededor de una institución educativa, tuvo a Julio Cortázar entre sus vecinos y actualmente se distingue por sus grandes espacios verdes.
Aunque no tiene la fama turística de Palermo, San Telmo o La Boca, Agronomía guarda una historia que comenzó mucho antes de su reconocimiento como barrio. Sus tierras pertenecieron originalmente a los jesuitas y formaron parte de una extensa zona rural conocida como la Chacarita de los Colegiales.
El curioso nombre surgió porque los alumnos de las instituciones antecesoras del actual Colegio Nacional de Buenos Aires pasaban allí sus temporadas de descanso. En ese entonces, el paisaje estaba compuesto por chacras, huertas, caminos de tierra y terrenos dedicados a la producción de alimentos.
El nacimiento de Agronomía y una fecha que cambió su historia
La transformación definitiva de la zona comenzó a principios del siglo XX, cuando Buenos Aires se encontraba en plena expansión. En 1901, durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca, el Estado impulsó la creación de una Estación Agronómica con Granja Modelo y Escuela de Agricultura en los terrenos destinados al llamado Parque del Oeste.
La iniciativa respondía a una necesidad concreta. La economía argentina dependía de la producción agropecuaria, pero Buenos Aires todavía no contaba con una institución dedicada a la formación superior en esa especialidad.

Finalmente, el 19 de agosto de 1904, el Poder Ejecutivo Nacional creó el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria. El proyecto resultó clave para la identidad de la zona y terminó por darle su nombre.
Con el paso de los años, la institución se incorporó a la Universidad de Buenos Aires y se convirtió en la Facultad de Agronomía y Veterinaria. En 1973, las dos áreas se separaron administrativamente y dieron origen a las actuales Facultad de Agronomía y Facultad de Ciencias Veterinarias.
El 25 de septiembre de 1904, fecha vinculada con la inauguración del instituto, quedó establecido posteriormente como el día oficial del barrio.
De las chacras jesuitas a un gran pulmón verde porteño
Antes de la llegada de estudiantes, profesores e investigadores, las tierras de Agronomía integraban una enorme propiedad jesuita que se extendía hacia el oeste. Luego de la expulsión de la orden religiosa en 1767, los terrenos quedaron bajo administración estatal y comenzaron a ser divididos.
A finales del siglo XIX apareció la idea de construir un gran parque público. En 1901 se asignaron unas 185 hectáreas para aquel proyecto, aunque una parte sería utilizada para la estación agronómica, la granja modelo y la escuela.

El parque original atravesó diferentes modificaciones, pero aquel plan explica por qué Agronomía conserva una presencia vegetal tan marcada. Sus campos experimentales, jardines, viveros y senderos universitarios crearon un paisaje difícil de encontrar en otros sectores porteños.
La vida académica quedó integrada al barrio, donde todavía predominan las calles arboladas, las viviendas bajas y el movimiento tranquilo. A ese escenario se suma el histórico Club Comunicaciones, una institución profundamente vinculada con la identidad deportiva y social de la zona.
El barrio escondido donde vivió Julio Cortázar
Dentro de Agronomía se encuentra uno de sus secretos más cautivantes: el Barrio Parque Guillermo Rawson, conocido popularmente como Barrio Rawson. No forma parte de los 48 barrios oficiales de Buenos Aires, sino que es un pequeño conjunto residencial ubicado cerca de la Facultad de Agronomía.
Su construcción fue impulsada por la Comisión Nacional de Casas Baratas, creada en 1915 para facilitar el acceso de trabajadores y familias de ingresos medios a viviendas saludables. El conjunto fue levantado entre finales de la década de 1920 y comienzos de la de 1930.

El barrio quedó formado por nueve pabellones de departamentos y 104 casas individuales, rodeados por jardines, pasajes y espacios comunes. Sus calles curvas y diagonales rompieron con la tradicional cuadrícula porteña y le dieron una identidad inconfundible.
En el centro se encuentra la plazoleta Carlos de la Púa, un pequeño pulmón verde que durante décadas funcionó como punto de encuentro para los vecinos.
Allí vivió Julio Cortázar junto con su madre y su hermana. El escritor ocupó un departamento del tercer piso situado en Artigas 3246, frente a la plazoleta, entre 1934 y 1951, antes de instalarse definitivamente en París.
Las calles de Agronomía que llegaron a la literatura
Las huellas de Agronomía, Villa del Parque y el Barrio Rawson aparecen en distintos textos de Cortázar. En su cuento “Ómnibus”, incluido en Bestiario, el escritor menciona calles y puntos reconocibles, como Tinogasta, Zamudio, la avenida San Martín y los árboles de Agronomía.
También se considera que en su departamento de Artigas escribió o imaginó “Casa tomada”, uno de sus cuentos más famosos. El relato fue publicado inicialmente en la revista Los Anales de Buenos Aires, dirigida en aquel momento por Jorge Luis Borges.

La vivienda donde residió Cortázar continúa siendo privada, pero una placa recuerda su paso por el lugar. Además, la antigua calle Espinosa fue rebautizada como Julio Cortázar en homenaje al autor.
El vínculo del escritor con el barrio no se limita a una dirección. El silencio de sus veredas, las sombras de los árboles y la atmósfera de sus antiguos edificios parecen haber influido en el universo extraño y cotidiano que caracteriza a sus relatos.
Cómo es Agronomía en la actualidad
Actualmente, Agronomía pertenece a la Comuna 15 y mantiene un marcado perfil residencial. Una parte considerable de su superficie continúa ocupada por las facultades, los clubes y los espacios verdes, lo que contribuyó a preservar su identidad.
Recorrer sus calles permite encontrar chalets antiguos, pequeños jardines, construcciones de pocos pisos y pasajes alejados del tránsito intenso. En el Barrio Rawson todavía sobreviven varios edificios y viviendas que formaron parte del proyecto original.
Agronomía es mucho más que el barrio que lleva el nombre de una carrera universitaria. Primero fue tierra de chacras, después se convirtió en escenario de un ambicioso proyecto educativo y, finalmente, en hogar de familias, estudiantes, científicos y escritores.
A más de 120 años del nacimiento de la institución que definió su identidad, conserva una característica difícil de encontrar en Buenos Aires: la sensación de caminar por un pequeño pueblo verde sin haber salido de la ciudad.




















