
En pleno centro de Buenos Aires, un antiguo sillón de madera tallada guarda una historia que une a la aristocracia porteña con Juan Pablo II. El mueble fue utilizado por el pontífice el 11 de abril de 1987, durante un encuentro con empresarios en el Luna Park, y hoy puede verse en el Palacio Peña, ubicado en Florida 460.
Había llegado desde Europa como mobiliario familiar. Su transformación en trono pontificio fue inesperada.
De Francia a Buenos Aires: la historia del sillón del Palacio Peña
A fines del siglo XIX, las familias acomodadas de Buenos Aires buscaban reproducir en sus casas el estilo de París, con escaleras monumentales, salones de recepción y muebles importados.
La familia Peña-Blaye adquirió en Francia dos grandes sillones de inspiración neorrenacentista. Formaban parte de la decoración de su residencia, inaugurada en 1902 y diseñada por el arquitecto belga Julio Dormal, vinculado también con las obras del Teatro Colón.

Una crónica de Caras y Caretas de 1903 documentó los ambientes originales del palacio y sus muebles ornamentales.
En 1923, la Sociedad Rural Argentina compró el inmueble, que conservó parte del mobiliario. Aquellos sillones permanecieron allí mientras el edificio cambiaba de funciones.
El día que Juan Pablo II se sentó en el histórico sillón
La historia dio un giro en abril de 1987, cuando Juan Pablo II realizó su segunda visita a la Argentina. La primera había sido en junio de 1982, durante la Guerra de Malvinas; la segunda ocurrió con el país nuevamente en democracia y Raúl Alfonsín en la Presidencia.
Para el encuentro del 11 de abril con empresarios en el Luna Park, los organizadores necesitaban un asiento ceremonial. Entonces, Juan Carlos Grassi Cetran, vinculado con la Sociedad Rural, propuso utilizar uno de los antiguos sillones del Palacio Peña.

El traslado fue singular: tres empleados llevaron el pesado mueble por las calles del microcentro, desde la sede de Florida hacia el estadio. También hubo que resolver a último momento la falta de un almohadón apropiado.
Finalmente, el Papa ocupó el sillón durante su encuentro con representantes del mundo empresarial. En su intervención se refirió a la situación económica del país y a la responsabilidad social de quienes dirigían empresas, con especial atención a la dignidad del trabajo.
Después del acto, el improvisado trono regresó a su lugar de origen.
Qué significa el número 1530 grabado en el respaldo
El mueble está realizado en nogal, con figuras vegetales, volutas y un querubín tallado. En el respaldo aparece el número 1530, aunque esto no significa que haya sido fabricado ese año: se interpreta como un elemento decorativo asociado al estilo histórico que imita.

La autoría no está confirmada. El segundo sillón se conserva en la Sociedad Rural Argentina.
Dónde está hoy el trono de Juan Pablo II en Buenos Aires
El sillón utilizado por Juan Pablo II permanece en el Palacio Peña, en Florida 460, en el barrio porteño de San Nicolás. El edificio fue restaurado y reabrió como Casa República, un espacio gastronómico y cultural.
Allí, en el comedor, se exhibe la pieza junto a una placa que recuerda su uso durante la visita papal de 1987. Quienes quieran conocerla pueden consultar la disponibilidad de acceso y visitas con el establecimiento.
Así, 124 años después de la inauguración del palacio y 39 años después del encuentro con el Papa, un sillón que llegó desde Francia como objeto de lujo sigue contando una historia inesperada de Buenos Aires: la de un mueble familiar convertido, por un día, en trono pontificio.
















