El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que Irán nunca llegará a poseer armas nucleares y lanzó una contundente advertencia al régimen de Teherán sobre las consecuencias que enfrentaría si intentara desarrollar ese tipo de armamento.
Las declaraciones se produjeron durante una reunión bilateral con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, al margen de la cumbre del G7 que se celebra en la ciudad francesa de Évian. Allí, Trump defendió el acuerdo alcanzado recientemente con Irán y reafirmó el compromiso de Washington de impedir cualquier avance nuclear militar por parte de la república islámica.
“No van a adquirirla, no van a hacer nada con ella y, si lo hacen, sufrirán consecuencias increíbles”, afirmó el mandatario estadounidense ante la prensa. Luego reforzó su mensaje con una advertencia aún más categórica: “No desarrollarán, no comprarán ni adquirirán de ninguna otra forma un arma nuclear. Si lo hacen, caerá el infierno sobre ellos y no lo harán”.
Negociaciones por la paz entre EEUU e Irán
Las declaraciones llegan en un momento clave para las relaciones entre ambos países. Estados Unidos e Irán se encuentran ultimando los detalles de un acuerdo de paz que podría formalizarse a finales de esta semana en Ginebra, tras meses de negociaciones impulsadas por la mediación de Pakistán.
Trump también sorprendió al descartar cualquier intención de promover un cambio de régimen en Irán, una postura que durante décadas fue defendida por distintos sectores de la política estadounidense. Según explicó, su administración mantiene un diálogo constructivo con los actuales líderes iraníes y considera que existe una oportunidad real para consolidar la estabilidad regional.
“El primer grupo de líderes está muerto, el segundo también y parte del tercero ha desaparecido. Ahora estamos tratando con personas que considero muy racionales”, señaló el presidente al referirse a la evolución de la dirigencia iraní durante los últimos años.
Además, destacó la actitud de los negociadores iraníes durante las conversaciones diplomáticas. “Fue agradable negociar con ellos. Son personas fuertes e inteligentes. No están radicalizadas y quieren ayudar a su país”, afirmó.
El acuerdo entre Washington y Teherán busca poner fin al conflicto que comenzó el 28 de febrero y que involucró también a Israel. La crisis generó una fuerte preocupación internacional debido a sus efectos sobre la seguridad regional y la economía mundial, especialmente por el cierre temporal del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo del planeta.
La eventual firma del entendimiento es vista como un paso clave para reducir las tensiones en Medio Oriente y estabilizar los mercados energéticos internacionales.














