Salvan a un árbol en peligro de extinción de Sudamérica: sus últimas semillas fueron trasladadas a un banco de Reino Unido

La Dendroseris neriifolia, una especie endémica de la isla Robinson Crusoe, está al borde de la extinción y sobrevive gracias a un único ejemplar. Científicos lograron recolectar sus últimas semillas y ya trabajan en un ambicioso plan de conservación para evitar que este árbol desaparezca para siempre.

La Dendroseris neriifolia es una especie endémica de la isla Robinson Crusoe y actualmente solo queda un ejemplar en todo el mundo.
La Dendroseris neriifolia es una especie endémica de la isla Robinson Crusoe y actualmente solo queda un ejemplar en todo el mundo. Foto: Instagram /laderasur.
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En una remota isla volcánica ubicada en el océano Pacífico Sur, una especie vegetal lucha por sobrevivir al borde de la extinción. Se trata de la Dendroseris neriifolia, un árbol endémico de Chile del que actualmente solo queda un ejemplar vivo en el mundo.

Ante el riesgo inminente de perder para siempre esta especie única, un grupo de científicos logró recolectar sus últimas semillas y trasladarlas al Banco de Semillas del Milenio, en Inglaterra, considerado uno de los centros de conservación vegetal más importantes del planeta. Allí ya comenzaron los trabajos destinados a preservar su material genético y promover la reproducción de nuevos ejemplares.

El último árbol conocido crece sobre un acantilado y permanece sostenido por cuerdas para evitar su caída. Foto: Instagram /laderasur.

El árbol sobreviviente mide aproximadamente cuatro metros de altura y se encuentra en una situación extremadamente delicada. Crece sobre una ladera escarpada de la isla Robinson Crusoe y permanece sostenido por un sistema de cuerdas que evita su colapso, ya que presenta una marcada inclinación que podría provocar su caída definitiva.

Una especie única de la isla Robinson Crusoe en Chile: por qué este árbol está en peligro de extinción

La Dendroseris neriifolia forma parte de la flora exclusiva del archipiélago Juan Fernández, un territorio chileno reconocido internacionalmente por su extraordinaria biodiversidad y elevado número de especies endémicas.

La pérdida de hábitat, los incendios y las especies invasoras llevaron a esta planta al borde de la extinción. Foto: Instagram /laderasur.

Sin embargo, durante décadas la supervivencia de este árbol se vio amenazada por múltiples factores ambientales. La pérdida de hábitat natural, la erosión de los suelos, los incendios forestales y la introducción de especies invasoras alteraron profundamente el ecosistema donde crecía la planta.

A esto se sumó el impacto generado por animales que pastan libremente en la isla, contribuyendo al deterioro de la vegetación nativa y dificultando la regeneración natural de la especie.

“Los relatos históricos indican que la especie aún era relativamente común en algunas partes de su área de distribución a finales del siglo XIX, aunque ya se estaban registrando extinciones locales”, explicó a Live Science la taxónoma vegetal Paulina Hechenleitner, del Real Jardín Botánico de Edimburgo.

Los registros científicos muestran una drástica disminución de la población. Durante una expedición realizada en 1980 se identificaron siete ejemplares que alcanzaban hasta cinco metros de altura. Más de cuatro décadas después, solo uno permanece en pie bajo la supervisión constante de guardaparques de la Corporación Nacional Forestal de Chile (CONAF).

Los primeros análisis revelaron que la mayoría de las semillas recuperadas presentan potencial para germinar y desarrollarse. Foto: Instagram /laderasur.

Un freno a la extinción: qué harán para cuidar a este árbol de características únicas

La recuperación de las semillas representa una de las últimas oportunidades para salvar a la especie. No obstante, acceder al ejemplar sobreviviente es una tarea compleja debido a las características del terreno donde se encuentra.

Cada temporada de maduración, los especialistas deben recorrer varias horas por senderos difíciles y ascender sectores volcánicos de gran pendiente para alcanzar el árbol y recolectar cuidadosamente sus semillas.

Los primeros resultados obtenidos en el Banco de Semillas del Milenio generaron optimismo entre los investigadores. Mediante estudios con rayos X, los expertos determinaron que 25 de las 29 semillas enviadas presentan características compatibles con la viabilidad biológica.

Científicos recolectaron las últimas semillas de la especie para preservarlas en uno de los bancos de conservación más importantes del planeta. Foto: Instagram /laderasur.

Además, algunas ya comenzaron a desarrollarse exitosamente en condiciones controladas. Hasta el momento, siete plántulas lograron producir raíces, un avance considerado fundamental para garantizar la continuidad de la especie.

“A través de este proyecto, esperamos poder producir más semillas de las plantas que tenemos creciendo ahora una vez que alcancen la edad de floración”, dijo Alice Hudson, la responsable de asociaciones del Banco de Semillas del Milenio.

El objetivo de los científicos es que estos nuevos ejemplares lleguen a la madurez reproductiva y generen más semillas. De esta manera, podrían impulsarse programas de restauración ecológica que permitan reintroducir la especie en distintos sectores de la isla Robinson Crusoe.

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