
El Epipremnum aureum, más conocido como potus, es una de las plantas de interior más elegidas por su resistencia, su capacidad de adaptarse a distintos ambientes y su fácil mantenimiento. Y aunque algunos recurren a fertilizantes artificiales y hacks de internet para mantener sus hojas grandes y su color verde intenso, lo cierto es que también necesita recibir nutrientes de forma periódica.
Entre los fertilizantes caseros más populares aparecen las cáscaras de huevo, el café usado o incluso las cáscaras de banana. Aunque todos pueden tener cierta utilidad si se emplean correctamente, hay una alternativa que cada vez gana más adeptos por sus beneficios y su sencilla preparación.

Se trata del agua de arroz, un recurso que muchas personas desechan al cocinar y que puede convertirse en un excelente aliado para estimular el crecimiento del potus de manera natural, económica y sin recurrir a productos químicos.
Por qué el agua de arroz es mejor que las cáscaras de huevo para el potus
La cáscara de huevo contiene calcio, un mineral importante para las plantas, pero lo cierto es que tarda mucho tiempo en descomponerse aunque se la triture. Esto significa que el potus no puede aprovechar sus nutrientes de inmediato. En cambio, el agua de arroz, que contiene almidón y pequeñas cantidades de vitamina B y minerales como el nitrógeno, fósforo y potasio que quedan suspendidos en el líquido durante el lavado del cereal.

Estos compuestos son absorbidos con mayor facilidad por el sustrato y contribuyen al desarrollo de raíces fuertes y hojas más saludables. Además, el almidón favorece la actividad de microorganismos beneficiosos presentes en el suelo, lo que mejora la disponibilidad de nutrientes para la planta y ayuda a mantener un sustrato más equilibrado.
Diversas investigaciones sobre el aprovechamiento agrícola del agua de lavado del arroz muestran que este líquido contiene compuestos orgánicos y minerales que pueden favorecer el crecimiento vegetal cuando se utiliza de manera adecuada, especialmente en sistemas de cultivo domésticos.
Cómo preparar y usar el agua de arroz como fertilizante
Utilizar este fertilizante casero es muy sencillo y no requiere ningún ingrediente extra. Solo hay que seguir estos pasos:
- Lavar el arroz antes de cocinarlo.
- Guardar el agua del primer o segundo lavado.
- Asegurarse de que no tenga sal, aceite ni ningún otro condimento.
- Esperar a que alcance temperatura ambiente.
- Regar el potus directamente con esa agua.
Para obtener buenos resultados, se recomienda utilizar este fertilizante una o dos veces al mes, alternándolo con los riegos habituales. El exceso de materia orgánica puede saturar el sustrato, por lo que no conviene emplearlo en cada riego.
Cabe recordar que hay otras formas de cuidar la planta, como mantenerla en una ubicación segura con mucha luz indirecta, regarla únicamente cuando la capa superior del sustrato esté seca y una maceta con buen drenaje para evitar el exceso de humedad.
Con estos cuidados y un aporte ocasional de agua de arroz, el potus tendrá mejores condiciones para crecer con mayor vigor, desarrollar un follaje abundante y conservar ese color verde intenso que lo convierte en una de las plantas de interior favoritas para decorar cualquier ambiente.






















