comscore

Visitó un pueblito que supo tener 5.000 habitantes y lo que encontró fue desolador

Este remoto pueblo de la precordillera riojana que alguna vez fue un importante centro ganadero causó sorpresa entre una pareja de influencers, que se encontraron con pocos pobladores y decenas de casas abandonadas.

Los influencers Andy y Cin se cruzaron con un pueblo que supo albergar a unas 5.000 personas y donde hoy viven apenas 140.
Los influencers Andy y Cin se cruzaron con un pueblo que supo albergar a unas 5.000 personas y donde hoy viven apenas 140. Foto: YouTube @Viajar Vale La Pena
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

Jagué aparece en el mapa como una pequeña localidad del departamento Vinchina, en el oeste de La Rioja. Sin embargo, detrás de sus paisajes cordilleranos se esconde una historia tan llamativa como poco conocida. Hasta allí llegaron Andy y Cin, los creadores del canal de YouTube Viajar Vale La Pena, durante una travesía en motorhome por el norte argentino. Lo que encontraron los sorprendió: un pueblo que supo albergar a unas 5.000 personas y donde hoy viven apenas 140.

La pareja decidió desviarse del circuito turístico tradicional que conduce a Laguna Brava para conocer uno de esos rincones del interior profundo que rara vez aparecen en las guías de viaje. En lugar de un pueblo lleno de movimiento, se toparon con calles silenciosas, construcciones vacías y una comunidad que intenta sobrevivir al paso del tiempo.

Cómo el pueblo de 5.000 habitantes quedó reducido a solo 140 vecinos

Durante décadas, Jagué fue un punto estratégico para el traslado de ganado hacia Chile. Miles de animales llegaban a la zona desde distintos puntos del país antes de cruzar la Cordillera de los Andes, generando empleo y actividad económica.

Panorámica de Jagué, un pequeño pueblo de La Rioja con casas de adobe, paisajes cordilleranos y calles donde gran parte de las viviendas están deshabitadas.
Jagué llegó a tener cerca de 5.000 habitantes, pero hoy apenas viven unas 140 personas. Foto: IG: Altojagué

Ese movimiento convirtió al pueblo en uno de los más importantes de la región. Pero con el paso de los años la actividad desapareció y comenzó un éxodo constante. La búsqueda de oportunidades laborales y educativas fuera de la localidad hizo que muchas familias abandonaran el lugar.

Actualmente, Jagué se divide entre Alto Jagué, donde viven cerca de 100 personas, y Bajo Jagué, que apenas reúne unos 40 habitantes.

El pueblo donde más de la mitad de las casas están abandonadas

Una de las imágenes que más llamó la atención de los viajeros fue el nivel de abandono que muestran muchas construcciones. Según los vecinos, alrededor del 85% de las viviendas están deshabitadas.

El fenómeno se observa especialmente en la zona histórica del pueblo, donde largas hileras de casas de adobe permanecen cerradas desde hace años. Algunas conservan su estructura original, mientras otras muestran el desgaste provocado por el clima y el paso del tiempo.

Panorámica de Jagué, un pequeño pueblo de La Rioja con casas de adobe, paisajes cordilleranos y calles donde gran parte de las viviendas están deshabitadas.
Vista de Jagué, en la precordillera riojana. El pueblo llegó a tener cerca de 5.000 habitantes, pero hoy apenas viven unas 140 personas y gran parte de sus construcciones permanecen abandonadas. Foto: IG: Altojagué

A esa postal se suma otra particularidad difícil de encontrar en otro lugar del país: la calle principal coincide con el cauce natural de un río que durante miles de años erosionó el terreno. Cuando llegan las lluvias de verano, el agua vuelve a correr por el mismo espacio que normalmente utilizan vecinos y vehículos.

El artesano que mantiene vivo el último molino de La Rioja

Entre las historias que descubrieron Andy y Cin destaca la de Marcos Martín, un artesano local que decidió regresar a Jagué después de estudiar fuera del pueblo.

En una tradicional casa de adobe conserva una pieza única en la provincia: el único molino que continúa en producción en toda La Rioja. El sistema funciona mediante la fuerza del agua, que mueve una rueda de madera encargada de accionar las piedras de molienda.

Allí se producen harinas de maíz, arroz, quinoa y otros granos utilizando un mecanismo heredado de generaciones anteriores. Lo que en muchos lugares quedó reducido a un atractivo de museo, en Jagué sigue formando parte de la vida cotidiana.

Pero Marcos no solo mantiene el molino. También recuperó antiguas técnicas de cerámica artesanal, trabajando con arcilla extraída de la zona para crear piezas inspiradas en tradiciones que estuvieron cerca de desaparecer.

Humitas, hospitalidad y tradiciones que se niegan a desaparecer

La visita también permitió conocer otra faceta de la identidad local. En Bajo Jagué, los viajeros compartieron una jornada con Daniel, un vecino que sigue preparando la tradicional humita riojana a la chala de forma artesanal.

El proceso mantiene técnicas transmitidas por generaciones y refleja una de las costumbres que aún sobreviven pese al despoblamiento. Para quienes permanecen en el pueblo, la gastronomía forma parte de una herencia cultural tan importante como la historia o la arquitectura.

Jagué aparece en el mapa como una pequeña localidad del departamento Vinchina, en el oeste de La Rioja.
Los influencers Andy y Cin se cruzaron con un pueblo que supo albergar a unas 5.000 personas y donde hoy viven apenas 140. Foto: YouTube @Viajar Vale La Pena

Los habitantes coinciden en que la esencia de Jagué sigue intacta. La hospitalidad, la vida comunitaria y el vínculo con las tradiciones continúan siendo parte de la identidad local, incluso en un contexto marcado por la migración y la falta de oportunidades.

El turismo, la apuesta para evitar que el pueblo desaparezca

Muchos vecinos ven en el turismo una alternativa para frenar la pérdida de población. Su ubicación estratégica camino a Laguna Brava, los paisajes de la precordillera riojana, las artesanías, la gastronomía y el patrimonio histórico aparecen como algunos de los grandes atractivos de la localidad.

Por eso, cada visitante que llega a Jagué representa mucho más que un turista. Para quienes siguen viviendo allí, es una oportunidad para mostrar que detrás de las casas abandonadas y las calles silenciosas todavía existe una comunidad que intenta conservar su historia y construir un futuro diferente.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.