
Una solución tan simple como cubrir el suelo con cartón fue puesta a prueba en un área de restauración forestal de Brasil para controlar los pastos invasores que dificultaban el crecimiento de especies nativas. La estrategia permitió generar una barrera física que redujo la llegada de luz a la vegetación y provocó signos de deterioro en gran parte de la superficie tratada.
El experimento se llevó adelante en Seropédica, en el estado de Río de Janeiro, en un área destinada a la recuperación de la vegetación nativa. Los resultados mostraron que el método puede ser una alternativa al control manual de los pastizales, con un menor costo y sin afectar el desarrollo de los árboles plantados.

Brasil recupera un bosque con ayuda del cartón: cómo lo hizo
El principal obstáculo para la recuperación del terreno eran los pastos exóticos invasores, que crecen rápidamente y compiten con los árboles jóvenes por agua, luz, nutrientes y espacio.
Para reducir esa competencia, los investigadores evaluaron el denominado coroamiento con cartón. El procedimiento consiste en colocar piezas de cartón alrededor de las plantas para cubrir el suelo y limitar el desarrollo de la vegetación que las rodea.
En el experimento se utilizaron cuadrados de cartón de 50 por 50 centímetros, que fueron colocados sobre el terreno y fijados para evitar que se desplazaran. Al bloquear la luz solar, la cobertura dificulta que los pastos continúen creciendo con normalidad.

La estrategia apunta especialmente a una etapa crítica de la restauración: los primeros meses después de plantar los árboles, cuando las especies nativas todavía son pequeñas y tienen dificultades para competir con la vegetación herbácea.
Resultados obtenidos tras 50 días de aplicación de la técnica
Los primeros efectos aparecieron rápidamente. Entre los 20 y 50 días posteriores a la colocación del cartón, los investigadores observaron signos de senescencia —deterioro progresivo de las plantas— en al menos el 80% de la superficie cubierta.
El resultado no significa que los pastos hayan sido eliminados definitivamente. La técnica consiguió principalmente debilitarlos y reducir su desarrollo, generando un período durante el cual los árboles nativos pueden crecer con menor competencia.

En otro ensayo realizado en el marco de esta línea de investigación, el tratamiento con cartón fue comparado con el control manual mediante azada. Los investigadores trabajaron con 11 especies forestales nativas de la Mata Atlántica y no encontraron diferencias significativas en parámetros como altura, diámetro y crecimiento de las plantas.
Además, la supervivencia registrada fue del 80% entre las plantas tratadas con cartón, frente al 73% observado en aquellas sometidas al control manual.
El impacto de la vegetación invasora en la tierra forestal
Los pastos invasores representan uno de los principales desafíos de los proyectos de restauración porque pueden ocupar rápidamente el terreno y dificultar el establecimiento de las especies nativas.
Su crecimiento genera competencia por recursos esenciales como agua, luz, nutrientes y espacio, lo que puede afectar especialmente a los árboles durante sus primeras etapas de desarrollo.

El control de estas especies también puede representar un desafío económico. La eliminación manual requiere mano de obra y debe repetirse a medida que los pastos vuelven a crecer.
En el estudio brasileño, el control con azada requirió varias intervenciones después de la plantación. El cartón, en cambio, permitió mantener una cobertura física sobre el suelo durante un período prolongado.
De esta manera, la técnica busca resolver uno de los problemas más frecuentes de la reforestación: cómo evitar que las especies invasoras vuelvan a ocupar el espacio antes de que los árboles nativos logren establecerse.
La efectividad del tratamiento en el control biológico de pastizales
Además de los resultados sobre la vegetación, uno de los principales atractivos del método es su costo. Según el estudio, el coroamiento con cartón durante los primeros 12 meses tuvo un costo aproximadamente 40% inferior al control manual con azada.
Los investigadores estimaron un costo de alrededor de R$ 3.273 por hectárea para el tratamiento con cartón, frente a unos R$ 5.714 por hectárea para el método manual.

El cartón funciona como una barrera física temporal. Mientras permanece sobre el suelo, reduce la cantidad de luz disponible para los pastos y limita su crecimiento. Con el paso del tiempo, el material se degrada y permite que la vegetación nativa ocupe progresivamente el espacio.
Por eso, los resultados sugieren que esta estrategia puede ser una herramienta complementaria para la restauración de bosques, especialmente en áreas donde el control de pastizales representa una parte importante del trabajo y de los costos.
La técnica no permite recuperar un bosque por sí sola, pero sí puede facilitar una de las primeras etapas del proceso: reducir la competencia de las especies invasoras para que los árboles nativos tengan mejores condiciones para crecer.



















