comscore

Los jardineros la llaman “falsa orquídea”: la planta que crece en maceta, florece en primavera y aporta mucho color a tu jardín

Con flores atractivas y hojas alargadas, esta especie puede ser una alternativa especial para patios, balcones y jardines. Cuáles son los cuidados adecuados.

La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas.
La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas. Foto: Pinterest
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

Algunas plantas llegan para decorar el hogar y otras, simplemente resaltan por su belleza. Este es el caso de la La Neomarica gracilis, conocida popularmente como falsa orquídea o lirio caminante, una planta perenne que se destaca por sus flores delicadas y su follaje verde, ideal para balcones, terrazas y jardines.

Gracias a su aspecto exótico, esta planta se convierte en una opción atractiva para quienes buscan sumar color al jardín sin recurrir a especies demasiado exigentes. Además de su valor ornamental, puede cultivarse perfectamente en macetas y se adapta a espacios con sombra o semisombra.

La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas.
La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas. Foto: Pinterest

Su floración primaveral es uno de sus principales atractivos, aunque cada flor dura poco tiempo: la planta compensa esa característica con la aparición sucesiva de nuevas flores durante el período de floración. Pero ¿cuáles son los tips que tenemos que tener en cuenta para cuidarlas durante todo el año?

Características principales de la Neomarica gracilis

La Neomarica gracilis pertenece a la familia de las iridáceas y es originaria de regiones tropicales de América. Se desarrolla a partir de rizomas y forma matas de hojas largas, estrechas y arqueadas, de color verde intenso, que pueden superar los 50 centímetros de longitud.

Sus flores son el rasgo más distintivo de esta planta, ya que presentan pétalos blancos con manchas marrones y algunos detalles azulados o amarillos en la parte central, cuya combinación se parece a la de las orquídeas. Sin embargo, se trata de un lirio caminante.

Y su nombre, se encuentra en honor a la forma que tiene de reproducirse: después de la floración, puede desarrollar una pequeña planta en el extremo de un tallo que se curva por su propio peso hasta tocar el suelo y echar raíces. De esta manera, la especie puede extenderse y formar nuevas matas.

La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas.
La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas. Foto: Pinterest

Cómo cultivar el Lirio caminante en maceta

La Neomarica gracilis puede crecer en recipientes y es una alternativa para balcones, patios y galerías luminosas. Para cultivarla en maceta, es importante elegir un contenedor con orificios de drenaje y espacio suficiente para que sus rizomas se desarrollen.

El procedimiento recomendado incluye estos pasos:

  • Elegir una maceta adecuada: debe permitir el crecimiento de las raíces y contar con una salida para el exceso de agua.
  • Preparar el sustrato: conviene utilizar una mezcla suelta, con arena y materia orgánica, que conserve cierta humedad sin compactarse.
  • Colocar la planta: ubicar los rizomas en el sustrato sin enterrarlos en exceso y cubrir las raíces con cuidado.
  • Buscar un lugar protegido: durante la adaptación, lo ideal es mantenerla en un sitio cálido, con buena luz indirecta y sin exposición al sol intenso.
  • Controlar la humedad: revisar la tierra con frecuencia para evitar que se seque por completo o permanezca empapada.

La especie también puede multiplicarse mediante la división de sus matas o rizomas, una opción práctica para obtener nuevas plantas a partir de un ejemplar desarrollado.

Cuidados clave para estimular la floración en primavera

Para favorecer la floración, esta planta necesita de ciertas condiciones como la luz natural, la humedad y temperaturas cálidas. A fines del invierno, se puede incorporar compost al sustrato para aportar nutrientes y acompañar el inicio del crecimiento primaveral.

Durante esta etapa, conviene observar el desarrollo de las hojas y mantener una rutina de cuidados constante. Un fertilizante de liberación lenta, aplicado según las indicaciones del producto, también puede contribuir al crecimiento saludable, sin excederse con la cantidad.

La Neomarica gracilis prefiere los ambientes cálidos y húmedos, por lo que las temperaturas bajas pueden afectar su desarrollo. No tolera bien las heladas y se recomienda protegerla cuando el termómetro se acerca a los 10 °C.

También es importante retirar las hojas secas o dañadas y revisar periódicamente la presencia de caracoles y babosas, que pueden alimentarse de su follaje. Estas tareas ayudan a conservar la planta en buenas condiciones durante la temporada de crecimiento.

La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas.
La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas. Foto: Pinterest

Luz y ubicación ideal en el jardín

La falsa orquídea suele crecer en lugares con semisombra, donde recibe la claridad sin quedar expuesta durante las horas más calientes del sol directo. Por eso, una buena ubicación es debajo de los árboles, cerca de un muro luminoso o en una galería protegida puede ofrecerle condiciones apropiadas.

En los jardines, se puede decorar con canteros protegidos, rincones húmedos y sectores cercanos a estanques. Por otro lado, si hablamos de balcones, conviene ubicar la maceta en un espacio luminoso, resguardado de las corrientes de aire frío.

Aunque necesita luz para crecer y florecer, la exposición solar intensa puede perjudicar sus hojas. Por eso, es preferible evitar el sol fuerte del mediodía, especialmente durante los días más calurosos.

La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas.
La flor de la Neomarica gracilis se destaca por sus pétalos blancos con manchas marrones y detalles azulados, que le dan un aspecto exótico similar al de las orquídeas. Foto: Pinterest

Riego y sustrato adecuados

La Neomarica gracilis necesita riegos regulares para mantener una humedad moderada en la tierra. La frecuencia debe ajustarse a la temperatura, la época del año y el lugar donde se encuentre: en períodos cálidos puede requerir más agua, mientras que en días frescos el sustrato tarda más en secarse.

La recomendación es evitar tanto la sequedad prolongada como el encharcamiento. El exceso de agua puede favorecer la pudrición de los rizomas, por lo que resulta fundamental que la maceta drene correctamente y que no quede agua acumulada en el plato.

En cuanto al sustrato, lo ideal es una mezcla aireada, con buen drenaje y capacidad para retener parte de la humedad. La incorporación de arena y materia orgánica puede ayudar a conseguir ese equilibrio. En ambientes secos, también se puede aumentar la humedad ambiental sin mojar constantemente las hojas.

PlantasJardínPrimavera

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.