
La tragedia de una familia bonaerense volvió a poner el foco sobre la Cuesta de Lipán, uno de los caminos de montaña más imponentes y exigentes de Jujuy. Ellos estaban viajando por la Ruta Nacional 52 cuando la camioneta en la que se trasladaba despistó y cayó por un barranco de unos 80 metros.
Como consecuencia del accidente murió Silvia Rosana Amaro, de 58 años, mientras que los demás integrantes de la familia resultaron heridos. Su hija, Lorena Paola González, de 33 años, quedó con muerte cerebral tras el accidente, según informaron los médicos del hospital zonal donde se encuentra internada.

La Cuesta de Lipán es un tramo imponente de la Ruta Nacional 52 y además, es una de las vías de conexión principales entre la Quebrada de Humahuaca y la Puna jujeña. Sus curvas cerradas, pendientes pronunciadas y el ascenso hasta más de 4.000 metros de altura requieren especial atención al volante.
El recorrido empieza en Purmamarca, a unos 2.200 metros sobre el nivel del mar. Desde allí, la ruta inicia un ascenso pronunciado por la ladera de los cerros, con una sucesión de curvas y zigzags que permiten ganar altura en pocos kilómetros. Luego, la ruta continúa hacia la Puna, donde conecta los principales puntos turísticos de la región, como es el caso de las Salinas Grandes.
Además, el corredor tiene importancia comercial porque constituye una de las vías de conexión del noroeste argentino con Chile y los puertos del Pacífico.
Cuánto mide y qué altura alcanza la Cuesta de Lipán
Uno de los aspectos más llamativos del camino es el enorme desnivel que se supera durante el ascenso. La Cuesta de Lipán comienza cerca de los 2.190 metros sobre el nivel del mar y alcanza los 4.170 metros en el Abra de Potrerillos, el punto más elevado del trayecto. Es decir, en menos de 30 kilómetros se supera un desnivel cercano a los 2.000 metros.
El ascenso está completamente asfaltado, pero su trazado serpenteante y las pendientes hacen que sea un tramo que exige concentración permanente. Desde algunos sectores y miradores se puede observar prácticamente todo el camino que queda por recorrer.
Y aunque se trata de una ruta asfaltada y transitada por miles de turistas todo el año, sus características geográficas la convierten en una carretera peligrosa. Las curvas se suceden mientras el vehículo gana altura rápidamente. A esto se suman las pendientes y las condiciones propias de la alta montaña, donde pueden presentarse cambios bruscos en el clima y diferencias importantes de temperatura.
Por ese motivo, las autoridades y organismos vinculados al turismo recomiendan circular con precaución, respetar la señalización y adaptar la velocidad a las condiciones del camino. Vialidad Nacional también aconseja consultar el estado de las rutas antes de emprender el viaje.

Cómo ocurrió el accidente en Jujuy
El accidente ocurrió el domingo en el kilómetro 30 de la Ruta Nacional 52, cuando la familia se dirigía hacia la zona de la Puna. Por motivos que todavía son investigados, el conductor perdió el control de una Toyota SW4 4x4 de alquiler.
El vehículo se salió de la ruta y cayó por un barranco de más de 80 metros. La violencia del impacto provocó graves daños en la camioneta y dejó a sus ocupantes atrapados en el interior.
Otros conductores que circulaban por el lugar dieron aviso a la Seccional 57°, tras observar el vehículo destruido. Poco después, efectivos de emergencia, integrantes del SAME y Bomberos Voluntarios de Maimará participaron del operativo de rescate.
Los cinco ocupantes fueron trasladados al Hospital Pablo Soria, donde recibieron atención médica.




















