
La tarta de zapallitos es una de esas recetas que nunca fallan cuando hay que improvisar una comida rápida, rica y sin gastar mucho. Con solo 1 kilo de zapallitos, 2 huevos y 150 gramos de queso cremoso o mozzarella, se puede preparar un plato principal que rinde varias porciones y se adapta a cualquier mesa.
Además de ser económica, esta tarta es muy fácil de hacer y permite aprovechar una de las verduras más versátiles de la cocina. El resultado es un relleno suave y cremoso, que se puede acompañar con una ensalada o servir solo, tanto caliente como fría.
Los ingredientes para preparar la tarta de zapallitos
- 1 kilo de zapallitos
- 2 huevos
- 150 gramos de queso cremoso o mozzarella
- 1 cebolla mediana
- 1 tapa de masa para tarta
- 2 cucharadas de aceite
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- 2 cucharadas de pan rallado (opcional, para absorber humedad)

El paso a paso para una tarta de zapallitos perfecta
El primer paso es lavar los zapallitos y cortarlos en cubos pequeños. Luego, picar la cebolla y saltearla en una sartén con el aceite hasta que quede transparente. Se agregan los zapallitos y se cocinan a fuego medio hasta que estén tiernos y hayan perdido la mayor parte de su líquido.
Es importante escurrir bien los zapallitos una vez cocidos, ya que suelen largar mucha agua y eso puede afectar la textura de la tarta. Dejalos enfriar unos minutos antes de mezclarlos con el resto de los ingredientes.
En un bol, batí los huevos y sumá los zapallitos y la cebolla. Incorporá el queso cortado en cubitos y condimentá con sal, pimienta y nuez moscada. Si notás que la mezcla está muy húmeda, agregá el pan rallado para absorber el exceso de líquido.
Cómo armar y cocinar la tarta de zapallitos
Colocá la tapa de masa en una tartera aceitada y distribuí el relleno de manera pareja. Llevá la tarta al horno precalentado a 180 °C y cociná entre 30 y 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la masa bien cocida.
Antes de cortarla, conviene dejarla reposar unos minutos para que el relleno tome consistencia y las porciones salgan prolijas. Esta tarta se puede servir caliente, tibia o fría, lo que la convierte en una opción práctica para preparar con anticipación y resolver varias comidas.



















