Un mítico restaurante español en el centro de Buenos Aires
Un mítico restaurante español en el centro de Buenos Aires Foto: NA

Detrás de un frente rojo intenso sobre la calle Paraguay 645, en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, se esconde uno de los restaurantes más influyentes de la cocina española en la Argentina. Se trata de Tancat, una tasca que abrió en 1980 y que, desde entonces, se mantiene como punto de referencia para locales y turistas.

La semilla del proyecto nació años antes, en 1968, cuando Jorge Cavaliere viajó a Madrid y quedó cautivado por el ritual de las tascas. Esa fascinación se transformó en realidad doce años después, cuando decidió replicar ese espíritu en Buenos Aires, en un local angosto que hoy es parte del encanto del lugar.

El diseño fue clave desde el inicio. Con apenas tres metros de frente, el arquitecto Ricardo Plant creó una barra capaz de alojar a casi 40 personas, un elemento que definió la identidad de Tancat y que sigue siendo su corazón operativo y social.

El tradicional restaurante español en el centro de Buenos Aires
El tradicional restaurante español en el centro de Buenos Aires

Lejos de ser solo un nuevo restaurante, el espacio se volvió primero en varios aspectos. Fue la primera tasca española formal del país, y uno de los primeros en ofrecer tapas, vinos finos por copa y platos tradicionales que, en ese momento, eran prácticamente desconocidos para el público porteño.

Esa innovación no estuvo exenta de obstáculos. La venta de vino por copa generó incluso conflictos con la normativa municipal de la época, pero terminó sentando un precedente que luego sería adoptado por buena parte de la gastronomía local.

Con el paso del tiempo, la barra de Tancat se transformó en un punto de encuentro cultural. Por allí pasaron figuras dispares de la cultura nacional e internacional como Jorge Luis Borges, Landrú, Dyango y Charo López, atraídos por un clima distendido que siempre priorizó la difusión boca en boca antes que la promoción comercial.

El reconocimiento institucional llegó más tarde. El restaurante fue distinguido como Restaurante Icónico de Buenos Aires por el Gobierno porteño y por la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Café, consolidando su lugar en la historia gastronómica de la ciudad.

El tradicional restaurante español en el centro de Buenos Aires
El tradicional restaurante español en el centro de Buenos Aires

La carta actual, vigente en 2026, mantiene una fidelidad absoluta al producto y a las recetas clásicas. La tortilla española, preparada con papa, cebolla y chorizo candelario, sigue siendo uno de los platos más pedidos junto con las gambas al ajillo servidas con ajo entero y guindilla.

Las especialidades de mar ocupan un lugar destacado: pulpo a la gallega, chipirones encebollados y rabas que la casa señala como una de sus grandes fortalezas. A estos exquisitos platos se le suma una cuidada selección de charcutería, con jamón serrano Gran Reserva Duroc de 18 meses de curación.

El recorrido gastronómico se culmina con postres tradicionales como la crema catalana, las natillas o el arroz con leche, que refuerzan la idea de una experiencia auténtica.

Aunque desde 1998 el local cuenta con un salón ampliado, la recomendación sigue siendo la misma: sentarse en la barra, donde late el espíritu original de Tancat y donde se entiende por qué, más de 40 años después, sigue siendo una referencia obligada del tapeo en Buenos Aires.

¿Qué es una tasca?: el típico restaurante español

El tradicional restaurante español en el centro de Buenos Aires
El tradicional restaurante español en el centro de Buenos Aires Foto: NA

Una tasca es un formato tradicional de la gastronomía española que combina bar, cocina popular y punto de encuentro social. Se trata de locales chicos, informales, con una fuerte presencia de barra, donde la comida se sirve en tapas o raciones y el vino se vende por copas. Más que un restaurante formal, la tasca consiste en un lugar donde gastronomía y amistad se dan la mano.

Históricamente asociadas a la vida de barrio, las tascas fueron espacios donde se mezclaban la charla, la actualidad y la mesa compartida. Su identidad se apoya en recetas clásicas, ingredientes reconocibles y un clima cercano, lejos de la solemnidad y el protocolo. En ese espíritu, lugares como Tancat redefinieron el concepto en Buenos Aires al trasladar no solo los platos, sino también una manera de comer y encontrarse.