Lago Guillelmo: el espejo escondido de la Patagonia que guarda una historia jesuita y un nombre poco conocido

Ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, el Lago Guillelmo guarda una historia jesuita, paisajes de origen glaciar y un nombre que pocos conocen.

Lago Guillelmo: la historia secreta del lago patagónico
Lago Guillelmo: la historia secreta del lago patagónico Foto: Instagram @barilochear
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En plena Patagonia argentina, a pocos kilómetros de Bariloche y muy cerca de Villa Mascardi, existe un lago que muchos viajeros ven desde la ruta sin conocer la historia que se esconde detrás de su nombre. Se trata del Lago Guillelmo, un espejo de agua de origen glaciar ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, rodeado por bosque andino patagónico y atravesado por una memoria histórica que conecta naturaleza, misiones jesuitas, pueblos originarios y antiguas rutas cordilleranas.

Dónde queda el Lago Guillelmo y por qué llama la atención

El Lago Guillelmo se encuentra en la provincia de Río Negro, dentro del departamento Bariloche, e integra el área protegida del Parque Nacional Nahuel Huapi, uno de los espacios naturales más importantes de la Argentina. Su ubicación estratégica, a la vera de la Ruta Nacional 40, lo convierte en un punto de paso casi obligado para quienes viajan desde Bariloche hacia El Bolsón o recorren la zona de Villa Mascardi.

Ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi Foto: Wikipedia

A diferencia de otros lagos patagónicos más promocionados, Guillelmo conserva un perfil más silencioso. Tiene una superficie aproximada de 6,2 kilómetros cuadrados, se ubica a unos 830 metros sobre el nivel del mar y posee un origen glaciar, como muchos de los grandes espejos de agua cordilleranos. Su orientación norte-sur ayuda a que los vientos predominantes del oeste lo afecten menos, una característica que históricamente lo volvió atractivo para la pesca y para quienes buscan paisajes más reparados.

El origen del nombre: quién fue Juan José Guillelmo

El dato más llamativo del lago está en su nombre. Guillelmo rinde homenaje a Juan José Guillelmo, un sacerdote jesuita nacido en Cerdeña en 1672, cuyo nombre original habría sido Giovanni Giuseppe Guglielmo. Al llegar a América y desarrollar su tarea religiosa en el sur del continente, su apellido fue castellanizado como Guillelmo.

Juan José Guillelmo Foto: Wikipedia

Juan José Guillelmo fue uno de los misioneros vinculados a la antigua Misión del Nahuel Huapi, una experiencia jesuítica que tuvo lugar entre los siglos XVII y XVIII en una región habitada por comunidades poyas, puelches, pehuenches, tehuelches y mapuches. Su labor se relacionó con la evangelización, el aprendizaje de lenguas locales y los intentos de establecer conexiones terrestres entre la zona del Nahuel Huapi y el área de Chiloé, del otro lado de la Cordillera de los Andes.

Una historia marcada por misiones, caminos y la Cordillera

La historia de Guillelmo no puede entenderse sin la misión fundada por el jesuita Nicolás Mascardi en el siglo XVII, considerada una de las primeras experiencias religiosas europeas sostenidas en la región del Nahuel Huapi. Años después, Guillelmo llegó a esa misión y asumió un papel clave, especialmente tras la muerte de otros religiosos que lo precedieron.

Según registros históricos, Guillelmo se dedicó al estudio de lenguas locales como el poya y el puelche, e incluso habría elaborado vocabularios y gramáticas que con el tiempo se perdieron. También impulsó la construcción de una iglesia más grande y buscó extender la influencia de la misión hacia otras comunidades de la región.

El Lago Guillelmo guarda una historia jesuita Foto: Facebook

Uno de los capítulos más fascinantes de su vida fue la búsqueda del Paso de los Vuriloches, una antigua ruta terrestre que conectaba la zona de Reloncaví, en Chile, con el área del Nahuel Huapi. Guillelmo intentó encontrarlo en varias oportunidades hasta que, hacia 1714, logró recorrerlo, transformándose en una figura central para comprender los primeros vínculos entre ambos lados de la cordillera.

Un lago de origen glaciar dentro del primer gran parque nacional argentino

El entorno del Lago Guillelmo también forma parte de una historia mayor: la del Parque Nacional Nahuel Huapi, considerado el parque nacional más antiguo del país. Su origen se remonta a 1903, cuando el Perito Francisco Pascasio Moreno donó tierras al Estado argentino con la condición de que fueran preservadas para las generaciones futuras; en 1922 ese núcleo dio lugar al Parque Nacional del Sud y en 1934 se consolidó la creación del Nahuel Huapi.

Hoy, el parque protege más de 717 mil hectáreas entre Río Negro y Neuquén, con ambientes de bosque patagónico, estepa y altos Andes. En ese escenario, el Lago Guillelmo aparece como una pieza menos masiva, pero profundamente representativa de la Patagonia: agua de deshielo, montañas, vegetación nativa y una memoria territorial que antecede al turismo moderno.

El secreto del Lago Guillelmo: belleza, historia y una postal distinta de Bariloche

Aunque sus costas muestran sectores afectados por antiguos incendios forestales, el Lago Guillelmo mantiene una belleza singular. Sus aguas azuladas, con tonos verdes según la luz, y su ubicación junto a la Ruta 40 lo convierten en un sitio ideal para quienes quieren descubrir una Patagonia menos transitada.

Además, el lago desagua a través del arroyo Guillelmo hacia el Lago Mascardi. Su nivel fue elevado artificialmente para aumentar el desnivel entre ambos espejos de agua, en una zona donde se construyó una represa con fines de aprovechamiento hidroeléctrico.

Por qué el Lago Guillelmo merece ser redescubierto

El Lago Guillelmo es mucho más que una parada en el camino. Es una ventana a la historia profunda de la Patagonia, a las misiones jesuitas, a los recorridos cordilleranos y al origen de los nombres que todavía sobreviven en los mapas. Su nombre recuerda a Juan José Guillelmo, un personaje poco conocido, pero fundamental para reconstruir los primeros contactos documentados entre europeos, pueblos originarios y el territorio del Nahuel Huapi.

En tiempos en los que la Patagonia vuelve a ocupar un lugar central entre los destinos más buscados del país, el Lago Guillelmo aparece como una joya escondida: un paisaje sereno, cargado de historia y con una identidad propia dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi.