El pueblo bonaerense de solo 160 habitantes que nació junto al tren y hoy enamora con comida de campo

Con apenas unas cuadras y alrededor de 160 habitantes, este rincón del partido de Saavedra se convirtió en una escapada distinta para quienes buscan historia, calma y buena comida casera.

El pueblo bonaerense de solo 160 habitantes que nació junto al tren y hoy enamora con comida de campo
El pueblo bonaerense de solo 160 habitantes que nació junto al tren y hoy enamora con comida de campo Foto: Facebook Conociendo Pueblos
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Dufaur es uno de esos pueblos bonaerenses que parecen detenidos en el tiempo. Está ubicado en el partido de Saavedra, a unos 50 kilómetros de Pigüé y a aproximadamente 100 kilómetros de Bahía Blanca, en una zona de paisaje serrano vinculada al sistema de Ventania y Pillahuincó.

Aunque hoy sorprende por su tranquilidad, su origen estuvo relacionado con uno de los grandes motores de desarrollo del interior argentino: el ferrocarril. Como ocurrió con decenas de localidades bonaerenses, la estación fue el punto de partida para la formación del caserío, el comercio y la vida comunitaria.

Según la Municipalidad de Saavedra, la localidad se asentó sobre tierras que pertenecieron a Silvano Dufaur, un inmigrante francés nacido en Normandía que llegó a la Argentina y se radicó primero en Tandil. Con el avance del tendido ferroviario, Dufaur consiguió que se instalara una estación en sus campos, un hecho clave para valorizar la zona y dar origen al futuro pueblo.

Quién fue Silvano Dufaur y por qué el pueblo lleva su apellido

El nombre de la localidad recuerda a la familia Dufaur, propietaria de las tierras donde se desarrolló la estación y luego el núcleo urbano. La historia local señala que Silvano Dufaur cedió terrenos vinculados a la estación ferroviaria y al trazado del pueblo, lo que permitió consolidar legalmente la localidad a comienzos del siglo XX.

El rincón bonaerense junto a las vías que pocos conocen y cada vez más viajeros quieren visitar
El pueblo bonaerense de solo 160 habitantes que nació junto al tren y hoy enamora con comida de campo Foto: Instagram @viajandoenel404

La fundación formal de Dufaur se reconoce el 27 de diciembre de 1907, aunque la Municipalidad de Saavedra también registra como antecedente clave la cesión oficial de tierras realizada el 29 de octubre de 1907. Ese proceso permitió que el caserío surgido alrededor del ferrocarril comenzara a tomar forma como pueblo.

La estación cumplía una función estratégica dentro de la lógica ferroviaria de la época. Las locomotoras a vapor necesitaban puntos intermedios para abastecerse de agua y carbón, por eso muchas estaciones se ubicaban cada 20 o 25 kilómetros. En ese contexto nació la estación Dufaur, considerada de tercera categoría y situada a 342,2 metros sobre el nivel del mar, de acuerdo con datos municipales.

La estación, el corazón histórico de Dufaur

La estación ferroviaria es, todavía hoy, el gran símbolo del pueblo. Dufaur creció alrededor de la estación del Ferrocarril Sud, vinculada al corredor que conectaba Constitución con Bahía Blanca.

En aquellos años, el tren no solo transportaba pasajeros: también movía producción agropecuaria, materiales, encomiendas y noticias. Para los pueblos rurales, la llegada del ferrocarril significaba integración, comercio y futuro. Dufaur nació precisamente de esa lógica ferroviaria, con galpones, vías y edificios que todavía evocan una etapa de prosperidad.

Con el paso del tiempo, como sucedió en muchas localidades del interior, el servicio ferroviario de pasajeros perdió protagonismo. Sin embargo, las vías siguen siendo parte fundamental del paisaje y algunos servicios de carga continúan circulando por la zona.

Un trazado urbano breve, pero lleno de memoria

Dufaur tiene una escala mínima: pocas cuadras, casas bajas, calles silenciosas y terrenos amplios. Esa fisonomía no es casual. Su crecimiento estuvo asociado a la actividad rural, al ferrocarril y a las necesidades de una comunidad pequeña, donde la estación, la escuela, la iglesia, el almacén y la plaza funcionaban como centros de encuentro.

Entre sus edificios destacados aparece la parroquia San Juan Bautista, consagrada el 21 de septiembre de 1938, además de la escuela primaria, el jardín de infantes, la sala de primeros auxilios y la delegación municipal. Estos espacios muestran cómo el pueblo fue construyendo su identidad alrededor de instituciones básicas, típicas de las comunidades rurales bonaerenses.

El pueblo de Buenos Aires que parece detenido en el tiempo y sorprende con un restaurante de campo
El pueblo bonaerense de solo 160 habitantes que nació junto al tren y hoy enamora con comida de campo Foto: Instagram @viajandoenel404

También se conserva la memoria de antiguos comercios, como los almacenes de ramos generales, que durante décadas fueron mucho más que lugares de compra: eran sitios de reunión, intercambio de noticias y sociabilidad. Turismo Saavedra destaca dentro del patrimonio local el viejo almacén, el antiguo rancho de barro y las propuestas vinculadas al turismo rural y comunitario.

Dufaur, de pueblo ferroviario a Pueblo Turístico

En los últimos años, Dufaur empezó a sumar valor turístico a partir de su historia, su paisaje y su escala humana. En 2017 fue declarado “Pueblo Turístico”, una distinción que busca poner en valor pequeñas localidades bonaerenses con patrimonio, identidad y propuestas de turismo comunitario.

El restaurante de campo ofrece comidas tradicionales y picadas
Dufaur, el pueblo de 160 habitantes que guarda historia ferroviaria, sierras y comida casera Foto: Instagram @elbalcondelarroyo

Esa nueva etapa permitió mostrar otra cara del pueblo: no solo la de su pasado ferroviario, sino también la de una comunidad que intenta conservar sus relatos. Según medios regionales, una de las experiencias diferenciales de Dufaur son las visitas teatralizadas, en las que los propios vecinos participan contando historias, recuerdos y anécdotas ligadas a sus casas, comercios y familias.

Ese tipo de propuesta conecta muy bien con una tendencia turística actual: viajar no solo para ver paisajes, sino también para conocer historias reales, hablar con habitantes locales y descubrir lugares que no forman parte de los circuitos masivos.

El paisaje serrano que rodea al pueblo

Además de su pasado ferroviario, Dufaur tiene otro atractivo clave: su entorno natural. El pueblo se encuentra en un valle rodeado por sierras, lo que le da una postal muy particular dentro del sudoeste bonaerense. Desde sus calles se pueden apreciar vistas del cordón serrano y un ambiente de campo abierto que cambia con la luz del día.

La cercanía con el arroyo Sauce Dulce y con espacios recreativos suma opciones para quienes buscan pasar el día o hacer base en la zona. Turismo Saavedra promueve a Dufaur como un refugio de autenticidad, simpleza, panes caseros, descanso y experiencias vinculadas al patrimonio local.

El restaurante de campo que renovó el interés por Dufaur

Aunque su historia ferroviaria es el gran punto de partida, uno de los motivos actuales por los que muchos visitantes llegan hasta Dufaur es El Balcón del Arroyo, un restaurante de campo que funciona en un edificio de 1930 que anteriormente fue fonda, bar y taller.

El proyecto está a cargo de Liliana Oustry y Gerardo Bras, quienes comenzaron con una quesería en 2013 y luego sumaron la propuesta gastronómica. Allí sirven picadas, pastas rellenas, carnes y quesos artesanales, entre ellos sardo, gouda, pategrás y cuartirolo.

La experiencia combina comida casera, atención cercana y ambiente de pueblo. Por eso, El Balcón del Arroyo se convirtió en una excusa perfecta para viajar hasta Dufaur y, al mismo tiempo, descubrir un destino que conserva mucho más que una buena mesa: conserva memoria ferroviaria, identidad rural y una historia de más de un siglo.