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La ruta secreta de la costa argentina: cómo llegar a playas ocultas, faros históricos y naufragios

Lejos de los balnearios más famosos, la costa argentina guarda faros centenarios, pueblos pesqueros, naufragios, acantilados y caminos de ripio con historias que parecen de película.

Rutas poco conocidas de la costa argentina
Rutas poco conocidas de la costa argentina Foto: Turismo Buenos Aires
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Hay una costa argentina que no se mide por sombrillas, paradores ni avenidas repletas de turistas. Es otra. Más silenciosa, más salvaje y, quizás por eso, mucho más atrapante. Está en los caminos secundarios, en los accesos de arena, en las rutas que obligan a bajar la velocidad y mirar por la ventanilla como si el paisaje escondiera una pista.

Porque entre Buenos Aires y la Patagonia Atlántica hay faros que llegaron desarmados desde Europa, pueblos que nacieron de naufragios, islas que cambian con la marea y acantilados donde el viento parece contar versiones antiguas del país. La clave está en animarse a salir del mapa turístico tradicional.

Punta Médanos: el faro que nació para vigilar un mar peligroso

Uno de los primeros desvíos para descubrir esa costa menos transitada aparece al sur del Partido de La Costa, entre Mar de Ajó y Pinamar. Allí se levanta el Faro Punta Médanos, una estructura metálica que no solo mira al Atlántico: también recuerda una época en la que navegar por esta zona era una apuesta contra bancos de arena, sudestadas y noches sin referencias luminosas.

Faro de Punta Médanos. Foto: Municipalidad
Faro de Punta Médanos. Foto: Municipalidad

El faro está ubicado sobre la Ruta Provincial 11, en la zona de Nueva Atlantis, y su historia se remonta a fines del siglo XIX. Llegó desarmado desde Francia, fue trasladado hasta la costa bonaerense y comenzó a proyectar su luz sobre el mar en 1893, luego de que su armado se iniciara en 1891. Además, fue incorporado al Sistema de Faros Centenarios por la Ley 26.650 y declarado Monumento Histórico Nacional.

La historia se vuelve todavía más cinematográfica si se mira hacia Mar de Ajó. Antes de ser un destino de veraneo, esta zona estuvo marcada por barcos varados. En 1880, el buque alemán Margaretha encalló frente a la costa y terminó dando nombre a la antigua “Playa Margarita”, un antecedente clave en la memoria local de Mar de Ajó.

Cómo llegar a Punta Médanos

Desde la Ciudad de Buenos Aires, el camino más directo es tomar la Autovía 2, empalmar con la Ruta Provincial 63 y luego continuar por la Ruta 11 hacia el sur. El tramo final hacia Punta Médanos permite descubrir playas abiertas, médanos altos y sectores mucho menos concurridos que los grandes centros balnearios.

Mar de Ajó oculto: cuando la playa devuelve barcos, huesos y leyendas

Mar de Ajó tiene una doble cara. Por un lado, la ciudad turística con movimiento de temporada. Por el otro, una historia profunda que aparece en la arena cuando baja la marea. Los relatos locales vinculan su origen con naufragios, loteos, familias pioneras y una costa que durante décadas fue frontera entre lo conocido y lo incierto.

El Margaretha: el barco alemán que encalló en la Costa Atlántica Foto: Instagram @turismolacosta

La cronología histórica de la zona menciona el naufragio del Margaretha en 1880, el del velero alemán Anna de Hamburgo en 1891 y la puesta en funcionamiento del Faro Punta Médanos en 1893 como hitos que precedieron a la consolidación urbana del balneario.

Ese pasado ayuda a entender por qué este tramo de la costa bonaerense tiene algo distinto. No es solo playa. Es un archivo abierto, con restos de barcos, relatos de pioneros y la marca de un litoral que durante el siglo XIX fue una zona difícil para la navegación.

Bahía San Blas: el paraíso pesquero que parece otra provincia

Más al sur, en el partido de Patagones, aparece uno de los secretos mejor guardados de la provincia de Buenos Aires: Bahía San Blas. Está sobre la Isla del Jabalí, dentro de un humedal de alrededor de 16.000 hectáreas, declarado Reserva Natural de Uso Múltiple por la Ley Provincial 12.788.

Bahía San Blas. Foto: Google Maps

Este destino se ganó el apodo de “paraíso del pescador”, pero reducirlo a la pesca sería injusto. San Blas combina playas de canto rodado, rías, islas, fauna autóctona y una atmósfera de pueblo detenido en el tiempo. La denominación Isla del Jabalí surge en 1780, cuando el piloto de la Real Armada Basilio Villarino capturó en la zona un chancho salvaje, según la información turística oficial de Patagones.

También tiene una historia atravesada por el mar. Sus bajíos provocaron numerosos naufragios y, durante la Guerra del Brasil, la zona fue escenario de una expedición brasileña en 1827 que terminó frustrada tras el naufragio de sus principales buques.

Cómo llegar a Bahía San Blas

Desde Carmen de Patagones hay que recorrer unos 100 kilómetros hasta Bahía San Blas. La recomendación es cargar combustible antes de salir, revisar el estado del camino y consultar el clima, porque el viento y las mareas pueden cambiar por completo la experiencia.

Carmen de Patagones: la puerta histórica antes del mar

Antes de llegar a San Blas, vale detenerse en Carmen de Patagones, una de las ciudades con mayor peso histórico del sur bonaerense. El Antiguo Fuerte de Nuestra Señora del Carmen fue fundado el 22 de abril de 1779 por Francisco de Viedma y marcó el inicio del asentamiento europeo en la Patagonia argentina.

Carmen de Patagones
Rutas poco conocidas de la costa argentina Foto: Turismo Buenos Aires

Su antigua Plaza de Armas es hoy la Plaza 7 de Marzo, corazón histórico de la ciudad, y la parroquia Nuestra Señora del Carmen conserva banderas imperiales brasileñas capturadas durante el Combate de Carmen de Patagones de 1827.

La ciudad también fue sede de la Comandancia de Patagones, creada en 1785, una jurisdicción que durante casi un siglo buscó ejercer soberanía sobre la Patagonia y que atravesó etapas coloniales, revolucionarias y de conflicto internacional.

Camino de la Costa en Río Negro: 210 kilómetros de acantilados, viento y mar

Para quienes quieren ir más allá, la Ruta Provincial 1 de Río Negro, conocida como Camino de la Costa o Ruta de los Acantilados, es una de las travesías más impactantes del Atlántico argentino. El recorrido bordea unos 210 kilómetros del litoral rionegrino y une la zona de Viedma con San Antonio Este, pasando por El Cóndor, La Lobería, Punta Bermeja, Bahía Creek y Caleta de los Loros.

Ruta de los Acantilados
Rutas poco conocidas de la costa argentina Foto: Diaro Río Negro

En este camino la costa cambia de escala. Las playas se vuelven inmensas, los acantilados dominan el horizonte y la fauna aparece como protagonista. La ruta permite acceder a puntos como el Balneario El Cóndor, el Área Natural Protegida Punta Bermeja, Bahía Creek y Puerto San Antonio Este.

Turismo Viedma describe este circuito como un recorrido de 130 kilómetros desde Viedma hasta Bahía Creek, con paisajes de acantilados, playas extensas, médanos y colonias de fauna autóctona. También recomienda abastecerse de combustible e insumos antes de comenzar el viaje.

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