
Hay escapadas que comienzan frente a un mapa, pero otras nacen alrededor de una parrilla, con una tabla de salame o al escuchar el golpe profundo de un bombo. Durante el segundo fin de semana de septiembre de 2026, tres destinos de la provincia de Buenos Aires invitarán a descubrir que una fiesta popular también puede ser una sorprendente clase de historia.
Del viernes 11 al domingo 13 de septiembre, Mercedes celebrará la 51ª Fiesta Nacional del Salame Quintero. El sábado 12 y el domingo 13, Moquehuá recibirá la 5ª Fiesta del Asado Criollo. Ese mismo fin de semana, Moreno será escenario de la 3ª Marcha de los Bombos.
Tres propuestas diferentes, aunque unidas por una misma pregunta:¿cuánta historia puede esconderse detrás de un sabor, un fuego o un sonido?
Mercedes y el salame que nació entre quintas de inmigrantes
En Mercedes, el salame quintero dejó de ser solamente un alimento para convertirse en un verdadero símbolo de la ciudad.
Su historia se remonta a mediados del siglo XIX, cuando numerosos inmigrantes italianos se instalaron en las quintas de la periferia mercedina. Además de producir frutas y hortalizas, las familias conservaron una tradición llegada desde Europa: la elaboración artesanal de salames, bondiolas, chorizos y morcillas.

Con los años, aquella práctica doméstica desarrolló una identidad propia. La receta tradicional del salame quintero combina aproximadamente un 80% de carne de cerdo y un 20% de carne vacuna, además de tocino cortado a cuchillo, pimienta en grano y condimentos que muchas familias mantienen en secreto.
La historia de la fiesta comenzó en 1969, cuando un grupo de amigos reunido en el almacén de Berterreix imaginó un festejo dedicado al producto más representativo de Mercedes. La primera edición se realizó en 1975, en el Club Ateneo de la Juventud. Desde 2001, el encuentro dura tres días e incluye espectáculos, gastronomía, feria artesanal y exposición de productores.
En 2026, el Parque Municipal Independencia volverá a transformarse en un enorme punto de encuentro. Uno de los momentos centrales será el concurso que elige los mejores salames, cuyas piezas premiadas suelen rematarse con fines solidarios.
La combinación ideal incluye salame mercedino, galleta de campo y vino quintero. Una degustación capaz de resumir buena parte del pasado productivo de la región.
Moquehuá: el pueblo ferroviario que convirtió el asado en una fiesta
A poco más de 30 kilómetros de Chivilcoy, Moquehuá conserva el ritmo de una localidad rural donde la antigua estación continúa ocupando un lugar central en la memoria de sus habitantes.
La estación fue construida en 1908 por la Compañía General de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires. Contaba con sectores destinados a la carga de hacienda, grandes galpones, una mesa giratoria y diferentes vías para maniobras. La fundación oficial de Moquehuá se fijó el 1 de marzo de 1909, aunque ya existían pobladores rurales en la zona.

Ese pasado continúa vivo: el edificio ferroviario se convirtió en Casa de la Cultura y museo local, mientras que el predio funciona como escenario de diferentes reuniones comunitarias.
Allí se realizará la 5ª Fiesta del Asado Criollo, una celebración nacida en 2022 que logró un crecimiento extraordinario. El gran atractivo será el concurso de asadores, donde los participantes deberán demostrar su capacidad para controlar la temperatura, la distancia de las brasas y los tiempos de cocción.
También habrá desfile criollo, jinetes, artesanos, emprendedores, autos clásicos y espectáculos folclóricos. El paisaje de vías y galpones aportará una postal de la época en la que los trenes transportaban pasajeros, ganado y producción agrícola.
En Moquehuá, el asado es mucho más que el plato principal. Es una ceremonia social, una excusa para reunir a familias y amigos mientras cada asador defiende los secretos heredados de padres y abuelos.
Moreno y una marcha que une dos provincias
La tercera escapada cambia el aroma de las brasas por un sonido que se siente en el cuerpo. La 3ª Marcha de los Bombos de Moreno comenzará el sábado 12 de septiembre con talleres, música, danza, exposiciones y artesanías.
El domingo 13 llegará el momento más esperado: cientos de personas avanzarán por las calles haciendo sonar sus bombos hasta llegar a la Plaza Buján.
La tradición nació en Santiago del Estero en 2003, cuando referentes culturales como el luthier conocido como el Indio Froilán impulsaron una marcha para acompañar el aniversario de la llamada “Madre de Ciudades”. Aquella experiencia terminó convirtiéndose en una multitudinaria manifestación cultural.

El protagonista es el bombo legüero, un instrumento construido tradicionalmente con un tronco ahuecado y parches de cuero. Su nombre proviene de la creencia popular de que puede escucharse a una legua de distancia.
La relación entre ambas provincias tiene raíces profundas. Amancio Alcorta, nacido en Santiago del Estero en 1805, fue músico, compositor y político. Su estancia Paso del Rey estuvo vinculada con el posterior desarrollo de Moreno. Parte de aquel casco histórico alberga actualmente el Museo y Archivo Histórico Municipal Amancio Alcorta, declarado Monumento Histórico Nacional en 2007.
A esa conexión se sumaron numerosas familias santiagueñas que se radicaron en el oeste bonaerense. Por eso, la marcha representa algo más que un espectáculo: demuestra que las tradiciones viajan con las personas y vuelven a crecer en nuevos territorios.
Tres fiestas para viajar por la identidad bonaerense
Mercedes, Moquehuá y Moreno ofrecen mucho más que una agenda para el fin de semana. En cada destino aparece una parte del mapa cultural argentino: la inmigración italiana, el crecimiento de los pueblos ferroviarios, el ritual del asado y la herencia santiagueña.
Puede ser una rodaja de salame con galleta de campo, un costillar cocinándose frente a las brasas o una calle entera latiendo al compás de cientos de bombos.




















