
Los géiseres más conocidos probablemente sean los del estadounidense Parque Nacional de Yellowstone, hogar del Oso Yogui, donde se concentra cerca de la mitad de estas maravillas naturales activas del planeta. También Haukadalur, Islandia, en la vecina Chile, más precisamente en El Tatio.
Pero en la Argentina también los hay, y merecen una visita para descubrir su potencia y sentir su calor al pararse cerca. Pero nunca toca la explosión de agua directamente porque salen a 90 °C. Se trata de Los Tachos, ubicados en el norte de la provincia de Neuquén.
Qué es un gléiser y dónde visitarlos gratis en Argentina
Un géiser es un tipo especial de fuente termal o hidrotermal que expulsa de manera periódica e intermitente una fuerte columna de agua hirviendo y vapor hacia la superficie. Este fenómeno natural no se encuentra en muchos lugares y por eso reviste una rareza muy atractiva para el turismo.

Su nombre proviene del islandés geysir (del verbo geysa, que significa “emanar” o “surtidor”). Para que se forme, hace falta una combinación muy poco frecuente de elementos geológicos:
- Fuente de calor: cámaras de magma o rocas muy calientes cerca del interior de la tierra (por lo general, en zonas de actividad volcánica).
- Agua subterránea: un suministro constante, proveniente de lluvias, nieve o filtraciones, que se acumula en cavidades o conductos profundos.
- Presión: al calentarse el agua bajo la superficie, la presión aumenta hasta que el vapor y el agua caliente escapan con violencia por una grieta o abertura del suelo.
Para esta época del año en Argentina todavía se complica llegar a ellos, porque están en las cercanías del volcán Domuyo (que aporta el calor subterráneo), a unos 2.300 a 2.500 metros sobre el nivel del mar, y aún hay bastante nieve en el camino.

En cambio, a partir de noviembre y durante el verano se puede llegar en auto hasta a un amplio playón de estacionamiento y caminar menos de 2 km para llegar a ver las cálidas erupciones. Y todo es gratis (acceso al Parque Nacional, estacionamiento y llegar hasta los géiseres).
Los Tachos son el único sistema de géiseres activos de la Argentina, y están cercanos a la ciudad de Varvarco, en el Área Natural Protegida Sistema Domuyo, sobre la margen del arroyo Covunco. Presenta pequeños géiseres y fumarolas, que expulsan columnas de agua hirviendo y vapor, y pueden elevarse hasta 2 metros de altura. Esta agua caliente deja un rastro mineral que tiñe de amarillo las rocas de la zona.
Hay un puente peatonal para cruzar el segmento de río que se encuentra allí, único punto donde recomendamos tocar el agua, porque ya bajó un poco la temperatura. Se pueden visitar durante todo el año, aunque los meses más recomendados son desde la primavera hasta el otoño debido a las condiciones del camino cordillerano.

Para quienes no se animan a manejar por los caminos de cornisa de la montaña, también hay agencias de turismo locales que llevan a los visitantes hasta el punto preciso de erupción. Rumbo Norte es una de ellas y el guía Ariel recuerda que los “geíseres están activos las 24 horas del día.
El Domuyo es como un volcán dormido, a su alrededor hay otros cerros que pueden llegar a ser volcanes. El agua es parte del arroyo Covunco que pasa por el por Los Tachos. El magma está cerca, hay grietas por las que el líquido, al chocar con lo caliente, sale la hacia la superficie con mucha fuerza”.
Las comunidades indígenas que habitaron la región durante siglos, los pehuenches, ya utilizaban sus aguas termales. Sin embargo, los registros históricos y oficiales más antiguos, sobre la zona y las termas del volcán Domuyo, corresponden al Capitán Luis de la Cruz, quien describió los ríos, arroyos y aguas termales a principios del siglo XIX, y el Coronel Manuel José Olascoaga, que dio a conocer formalmente y documentó estas termas en su informe de la expedición de marcación de límites en 1882.
Cómo llegar en auto
- Ruta de acceso: Desde Chos Malal (Neuquén) se toma la Ruta Nacional 40 hasta Andacollo, y luego la Ruta Provincial 43 hasta Varvarco.
- Se continúan unos 35 a 40 kilómetros por un camino de ripio en dirección al volcán Domuyo hasta la zona del arroyo Covunco.
- Se deja el vehículo en un estacionamiento señalizado y se realiza un sendero de trekking de 1,8 km (ida y vuelta) con un desnivel leve de unos 40 metros, el cual toma aproximadamente 30 a 45 minutos.




















