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A finales del siglo XIX, Las Armas nació junto al ferrocarril: tiene calles con nombres de aves, edificios históricos y bodegones de ruta

Ubicado sobre la Autovía 2, este pueblo bonaerense sorprende por sus calles con nombres de aves, su historia ferroviaria y sus bodegones de ruta.

Las Armas
Las vías conservan parte de la memoria de Las Armas Foto: Facebook / Gustavo Vranich
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A simple vista, Las Armas parece uno de los tantos pueblos rurales que aparecen cuando las grandes ciudades quedan atrás. Sin embargo, esta localidad del partido de Maipú guarda una historia marcada por las galeras, las estancias, el ferrocarril y los viajeros que circulaban por los caminos del sudeste bonaerense.

Ubicada en el cruce de la Autovía 2 y la Ruta Provincial 74, tiene alrededor de 500 habitantes. Su tranquilidad, sus construcciones antiguas y sus calles con nombres como El Hornero, El Picaflor y Los Sauces la convierten en una parada diferente para quienes viajan hacia Mar del Plata.

El curioso hallazgo que habría dado origen al nombre Las Armas

La historia de la zona comenzó mucho antes de la aparición de los automóviles. Durante el siglo XIX, los caminos eran recorridos por carretas, diligencias y galeras que trasladaban pasajeros, correspondencia y mercaderías entre Buenos Aires, Tandil y la costa.

En 1864 ya circulaban por la región las Mensajerías Generales del Sud. Uno de sus recorridos atravesaba las estancias Las Armas y Pozo de Fuego, donde los viajeros podían comer, descansar y cambiar los caballos.

Las Armas
Sus calles llevan curiosos nombres de aves Foto: Facebook / Gustavo Vranich

El nombre de la localidad estaría relacionado con una laguna cercana. Según las versiones históricas, en una de sus orillas fue encontrado un enterratorio o depósito de antiguas armas de fuego. A partir de aquel hallazgo, la laguna, la estancia y más tarde la estación ferroviaria comenzaron a ser identificadas como “Las Armas”.

Las tierras estuvieron vinculadas con Manuel Ortiz Basualdo, uno de los propietarios rurales que impulsaron el desarrollo productivo de la zona durante el siglo XIX.

En 1886 llegó el tren y cambió la historia del pueblo

El acontecimiento que definió el crecimiento de Las Armas fue la llegada del ferrocarril. El 26 de septiembre de 1886 quedó habilitada la prolongación de la línea entre Maipú y Mar del Plata.

La estación, levantada sobre terrenos asociados con la familia Ortiz Basualdo, permitió conectar a los productores y pobladores rurales con Buenos Aires y la naciente ciudad balnearia de Mar del Plata.

Alrededor de las vías aparecieron viviendas, comercios y espacios comunitarios. La estación se convirtió en el corazón de la localidad, mientras la plaza Clemente Álvarez comenzó a funcionar como uno de sus principales lugares de encuentro.

La antigua capilla que también fue la primera escuela

Entre los edificios históricos se destaca la Capilla Los Ángeles, inaugurada el 11 de noviembre de 1898. Además de su función religiosa, allí funcionó la primera escuela de Las Armas.

Este edificio recuerda una época en la que las instituciones rurales debían cumplir diferentes tareas para atender a comunidades pequeñas y alejadas de los centros urbanos.

Las Armas
La estación ferroviaria marcó el crecimiento del pueblo Foto: Facebook / Gustavo Vranich

El patrimonio local también incluye el Club Las Armas, la estación ferroviaria y la ex Colonia Ortiz Basualdo, situada a pocos kilómetros del casco urbano. Las construcciones antiguas, los grandes árboles y las vías permiten reconstruir una parte del pasado del pueblo.

Las calles con nombres de aves que sorprenden a los visitantes

Uno de los detalles más particulares de Las Armas se encuentra al oeste de la Autovía 2. Allí, varias calles llevan nombres como El Hornero, El Picaflor y Los Sauces.

La elección refleja la relación de la localidad con la naturaleza de la llanura bonaerense. Caminar por esas cuadras permite descubrir casas bajas, veredas silenciosas y sectores arbolados, lejos del movimiento de las grandes ciudades.

Las Armas no posee atracciones multitudinarias. Su encanto está en observar cómo se conserva la vida cotidiana de un pueblo nacido entre el campo, las vías y los antiguos caminos.

Los bodegones que mantienen viva su tradición de pueblo de paso

La característica de Las Armas como lugar de descanso continúa vigente. Muchos viajeros ingresan al pueblo para almorzar, comprar productos de panadería o detenerse antes de seguir rumbo a la Costa Atlántica.

Los bodegones de ruta, los platos abundantes y las panaderías tradicionales forman parte de su propuesta gastronómica. Los bizcochitos de grasa, las pastas, las carnes y las comidas caseras recuerdan los sabores típicos de los pueblos bonaerenses.

Las Armas
Las Armas, un pueblo con historia junto a la Autovía 2 Foto: Instagram @paisturistico

La costumbre tiene raíces históricas. Hace más de 150 años, quienes viajaban en galera también paraban en la zona para descansar y alimentarse. Los automóviles reemplazaron a los carruajes, pero Las Armas mantuvo su antigua vocación de recibir viajeros.

Desde Mar del Plata se encuentra a unos 100 kilómetros, mientras que desde la Ciudad de Buenos Aires la distancia ronda los 300 kilómetros. Por eso, puede visitarse como una escapada rural o como una breve parada durante el viaje.

Más de un siglo después de la llegada del tren, Las Armas conserva su esencia: un pueblo tranquilo donde las aves identifican las calles, los bodegones reciben a los viajeros y la historia permanece junto a las vías.

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