
El frío intenso volvió a instalarse en la Argentina tras una breve tregua durante el fin de semana. Ahora, una nueva irrupción de aire polar, denominada en los reportes meteorológicos como “bomba polar”, comienza a dominar el escenario climático en gran parte del país, con temperaturas muy por debajo de lo habitual y la posibilidad de nevadas en regiones donde no es frecuente.
El fenómeno afectará a amplias zonas del territorio nacional y estará acompañado por una marcada inestabilidad térmica, lo que genera incertidumbre sobre la localización exacta de las precipitaciones níveas, según advierte el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Cómo impactará la “bomba polar” en el clima de Argentina
De acuerdo con los pronósticos, el país enfrentará una anomalía térmica de hasta 4°C por debajo de lo normal para esta época del año en provincias como Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y gran parte del noroeste argentino.
En la Patagonia, en tanto, el escenario será aún más extremo, con registros que podrían descender hasta los -15°C, consolidando uno de los eventos de aire frío más intensos de la temporada invernal.
Tras un fin de semana con temperaturas más templadas, el cambio será abrupto. En la Ciudad de Buenos Aires, las mínimas durante la semana podrían descender hasta los 2°C, mientras que las máximas se mantendrán entre 12°C y 14°C, sin previsión de lluvias y con predominio de cielo despejado o parcialmente nublado.

Qué dice el SMN sobre la irrupción de aire antártico
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) detalló en su informe especial que “a partir del martes 30 de junio se espera un ingreso de una masa de aire de origen antártico que afectará prácticamente todo el territorio argentino en el transcurso de los días siguientes”.
El organismo precisó además que “inicialmente la masa de aire polar ingresará a la región patagónica durante el martes 30 de junio, mientras que entre el miércoles 1° y el jueves 2 de julio esta masa de aire afectará a la franja central y norte del país”.
En ese marco, se anticipan temperaturas extremadamente bajas en la Patagonia, Cuyo y el Noroeste, con mínimas que podrían ubicarse entre -10°C y 0°C, e incluso valores inferiores a -15°C en sectores de la meseta patagónica. Las máximas, en tanto, oscilarían entre -5°C y 7°C en las regiones más afectadas.

La “bomba polar” traerá posibles nevadas en zonas poco habituales
Uno de los aspectos más llamativos del fenómeno es la posibilidad de nevadas en distintas regiones del país. El pronóstico oficial contempla la probabilidad de nieve en áreas serranas de Córdoba, San Luis y en sectores del noroeste argentino, como Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca.
Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que se trata de un sistema complejo y con alta variabilidad: “Al día de la fecha existe una gran incertidumbre respecto de la región de ocurrencia de las precipitaciones níveas, como así también de su probable intensidad”.
En paralelo, algunos pronósticos privados incluso mencionan la posibilidad de nevadas débiles en el sudeste bonaerense, aunque sin confirmación oficial por parte del SMN.

¿Hasta cuándo durará el frío extremo en el país?
Según las proyecciones del organismo meteorológico, esta masa de aire antártico comenzaría a perder intensidad recién hacia la segunda semana de julio, cuando las temperaturas seguirían siendo bajas pero más cercanas a los valores habituales del invierno.
Para ese momento, la anomalía térmica descendería a aproximadamente 1°C por debajo del promedio histórico, marcando una normalización progresiva del clima tras varios días de condiciones extremas.
Mientras tanto, gran parte del país continuará bajo el dominio del aire polar, con heladas generalizadas, temperaturas bajo cero y la expectativa puesta en la evolución de un fenómeno que podría dejar imágenes inusuales de nieve en distintas regiones de la Argentina.















