
Hace apenas unos días, George Desmond Kamurasi tenía la cabeza puesta en el fútbol. Cada fin de semana se calza los guantes, se para bajo los tres palos y lidera a sus compañeros como capitán del SE Dons FC, un club del sudeste de Londres que compite en la novena división del fútbol inglés. Sin embargo, su vida dio un giro tan inesperado como extraordinario: fue elegido para convertirse en el próximo rey del Reino de Tooro, en Uganda.
Conocido como “Big G”, el arquero de 36 años disputó recientemente la ronda clasificatoria de la FA Cup, donde su equipo derrotó 2 a 0 al Erith Town. Mientras seguía enfocado en su carrera deportiva, a miles de kilómetros de distancia su nombre comenzaba a tomar fuerza como el principal candidato para suceder al monarca fallecido de Tooro.
La vacante se produjo tras la muerte de Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, quien falleció a fines de agosto a los 34 años luego de recibir tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos.

Las raíces con la realeza que tiene George Desmond Kamurasi en Uganda
La elección de Kamurasi se llevó a cabo el 4 de septiembre durante una reunión del comité de sucesión del reino. De los 18 integrantes que participaron en la votación, 15 respaldaron su candidatura para ocupar el trono.
De todos modos, la proclamación oficial todavía debe cumplir con los procedimientos tradicionales del Reino de Tooro. El anuncio definitivo llegará después del funeral del rey Oyo, previsto para el 12 de septiembre, fecha que además coincide con el 31° aniversario de la coronación del monarca fallecido.

Aunque para muchos británicos la noticia resultó sorprendente, la relación de Kamurasi con la realeza viene de larga data. Nacido en Uganda, pertenece a la dinastía Babiito, es hijo del príncipe George Desmond “Jimmy” Mugenyi y nieto del rey George Rukidi III, quien gobernó Tooro entre 1928 y 1965. Además, era primo hermano del rey Oyo, lo que lo ubicaba dentro de la línea sucesoria.
Del error a la segunda oportunidad para convertirse en rey de Uganda
La historia del arquero está lejos de responder al perfil tradicional de un futuro monarca. Su adolescencia estuvo marcada por la pérdida de su madre cuando tenía apenas 14 años, una situación que lo llevó a transitar una etapa de rebeldía y malas decisiones.
Con el tiempo terminó en prisión, una experiencia que él mismo reconoce como el punto de inflexión que cambió su vida. Allí decidió asumir sus errores y buscar un nuevo camino lejos de los problemas que lo habían rodeado durante años.

Ese nuevo rumbo llegó de la mano del fútbol. Kamurasi encontró en el deporte una herramienta de transformación personal, potenció sus condiciones y logró abrirse paso en distintas academias y programas de formación. Según relató en entrevistas, incluso llegó a ser observado por Pep Guardiola durante una etapa vinculada al Barcelona, una experiencia que marcó su desarrollo como futbolista.
El dilema entre la corona en Uganda y el arco de fútbol en Inglaterra
Ahora, cuando parece estar a un paso de convertirse en rey, Kamurasi enfrenta otro desafío igual de complejo: decidir qué hacer con la vida que construyó en Inglaterra. El arquero está casado con una mujer británica, tiene un hijo y lleva años radicado en Londres, donde desarrolla tanto su carrera deportiva como su vida familiar.

De acuerdo con distintos medios ugandeses, el propio “Big G” no estaría convencido de abandonar definitivamente el Reino Unido para asumir las responsabilidades que implica el cargo. Por eso, mientras Tooro espera la confirmación oficial de su nuevo monarca, Kamurasi sigue haciendo lo que mejor conoce: defender el arco de su equipo. Solo que ahora lo hace sabiendo que, en cualquier momento, podría cambiar los guantes por una corona.














