Luego de protagonizar la novela del mercado de pases, Julián Álvarez se desvinculó de manera definitiva de su histórico representante Fernando Hidalgo tras el frustrado pase al Barcelona, que generó la bronca de los hinchas del Atlético de Madrid.
El delantero de la Selección argentina provocó un enorme malestar en la dirigencia del Colchonero al declarar públicamente que la mejor opción para todas las partes involucradas era su inmediata transferencia a la institución catalana.
Los altos directivos del club colchonero mantuvieron una postura completamente inflexible ante el interés del conjunto culé y se remitieron de forma contundente a la cláusula de rescisión fijada en los 500 millones de euros.

El presidente del club de la capital española, Miguel Ángel Gil Marín, apuntó de manera directa contra el entorno del oriundo de Calchín al asegurar que existieron personas encargadas de engañar y confundir al atacante durante todo el proceso de negociación desarrollado a lo largo de las semanas.
El futbolista atravesó un clima de altísima tensión con la hinchada rojiblanca al recibir insultos y abucheos en su regreso al Wanda Metropolitano pese a que Diego Simeone continuó considerándolo una pieza indispensable dentro del equipo.
La profunda disconformidad del goleador con el manejo de las tratativas precipitó la ruptura contractual con su agente para buscar un nuevo representante mientras el Tottenham empieza a manifestar un firme interés.

Desde su llegada a la institución colchonera en la temporada 2024, el atacante argentino acumula 110 partidos oficiales en las cuales convirtió 49 goles y brindó un total de 18 asistencias.













