Después de la victoria frente a Racing por la fecha 14 del Torneo Clausura, River comenzó una semana decisiva. El conjunto millonario visitará a Boca en la Bombonera y todas las miradas estarán puestas en las elecciones de Leonardo Ponzio, quien tendrá su primera gran prueba desde que asumió como entrenador interino.
El plantel realizó tareas livianas el lunes, descansó el martes y volverá a entrenarse este miércoles en Ezeiza. Allí comenzarán los trabajos de mayor intensidad y las pruebas tácticas para definir el equipo titular.
Ponzio deberá encontrar el equilibrio entre experiencia, actualidad deportiva y condición física. Las situaciones de Aníbal Moreno y Marcos Acuña aparecen como las principales preocupaciones, aunque también existe una competencia abierta entre Lucas Beltrán y Sebastián Driussi por el puesto de centrodelantero.
Aníbal Moreno encendió las alarmas en River
La evolución de Aníbal Moreno será seguida diariamente por el cuerpo técnico. El mediocampista sintió una molestia durante los primeros minutos del encuentro ante Racing, relacionada con la discopatía lumbar que anteriormente lo mantuvo 45 días fuera de las canchas.
Los estudios descartaron una lesión muscular en el gemelo derecho, pero el dolor en la zona lumbar continúa generando cautela. Su presencia frente a Boca dependerá de la respuesta física que muestre durante los próximos entrenamientos.
La posible ausencia representaría un problema para Ponzio. Moreno es importante para recuperar la pelota, ordenar el mediocampo y participar en la salida del equipo. Además, Fausto Vera se encuentra descartado por un desgarro, situación que reduce las alternativas disponibles en una posición estratégica.
Una posibilidad es incluir a Lucas Silva, juvenil de 19 años que disputó ante Racing su noveno partido con la camiseta de River. Sin embargo, su escasa experiencia plantea una duda: si estará preparado para jugar como único volante central en un Superclásico disputado en la Bombonera.
Marcos Acuña quiere recuperar su lugar ante Boca
Otra incógnita está en el lateral izquierdo. Marcos Acuña se recupera de un traumatismo en el empeine izquierdo que lo dejó fuera del equipo desde el empate frente a Sarmiento en Junín.
El campeón del mundo podría volver a trabajar con normalidad y será evaluado antes del encuentro. Si responde satisfactoriamente y llega en plenitud física, contará con posibilidades de recuperar la titularidad.
No obstante, Francisco Ortega aprovechó su oportunidad. El lateral mostró buenos rendimientos en las dos victorias más recientes del Millonario y se instaló como una alternativa concreta para comenzar el partido contra Boca.
Ponzio deberá decidir entre la jerarquía y experiencia de Acuña o la continuidad de Ortega, quien llega con mayor ritmo competitivo. El estado físico del campeón del mundo podría resultar determinante para resolver una de las principales disputas del once titular.
Lucas Beltrán le gana la pulseada a Sebastián Driussi
La competencia ofensiva también genera expectativa. Sebastián Driussi no jugó frente a Racing por un dolor lumbar que apareció durante la previa del encuentro. Aunque se espera que esté disponible contra Boca, su regreso no le garantiza un lugar entre los titulares.
Driussi ya había comenzado como suplente ante Belgrano. Mientras tanto, Lucas Beltrán aprovechó sus oportunidades y actualmente corre con ventaja para ocupar el centro del ataque en la Bombonera.
Beltrán ofrece movilidad, presión sobre la salida rival y participación en la construcción de las jugadas. Sin embargo, deberá mejorar su efectividad frente al arco. La definición del centrodelantero será una de las decisiones tácticas más importantes de Ponzio.
Las decisiones que pueden cambiar el equipo de River
River tiene varios días por delante para realizar pruebas y analizar la evolución de sus futbolistas. La condición de Moreno, la posible vuelta de Acuña y la disputa entre Beltrán y Driussi marcarán la formación titular.
La victoria ante Racing permitió comenzar la preparación con confianza, pero el Superclásico impondrá una exigencia diferente. El rival, la Bombonera y la presión que rodea al encuentro obligarán a tomar decisiones precisas.
Para Ponzio será mucho más que otro partido. Su primer Superclásico como entrenador podría estar condicionado por las recuperaciones físicas y por elecciones que definirán el funcionamiento de River en todas sus líneas.













