
El Gigante de Alberdi pasó de la celebración a la indignación en cuestión de minutos. Belgrano había construido una ventaja de dos goles y se encaminaba hacia un triunfo importante, pero Barracas Central consiguió recuperarse y selló el 2-2 en un desenlace cargado de tensión.
El tanto de la igualdad llegó cuando el reloj ya había superado el tiempo inicialmente agregado. El árbitro Bryan Ferreyra permitió que se completara una última acción y Nicolás Demartini convirtió el empate, desatando los reclamos de los jugadores locales y la furia de las tribunas.
Los hinchas de Belgrano insultaron a Chiqui Tapia
Después del gol de Barracas Central, el clima se volvió todavía más caliente. Mientras los futbolistas de Belgrano rodeaban al árbitro para pedir explicaciones, desde diferentes sectores del estadio comenzó a escucharse un contundente canto contra Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.

“Chiqui Tapia, botón”, gritaron los simpatizantes del Pirata, quienes asociaron el polémico desenlace con la histórica relación del dirigente con Barracas Central. La bronca aumentó al observar que el partido había continuado más allá de los cinco minutos adicionados.
Para los hinchas de Belgrano, Ferreyra debió terminar el encuentro una vez cumplido ese período. Sin embargo, el árbitro permitió la ejecución de un tiro de esquina y señaló que todavía quedaba tiempo por disputar.
Esa decisión le dio una última oportunidad al conjunto visitante. Tomás Lavezzi lanzó el córner, Rafael Barrios volvió a colocar la pelota dentro del área y Demartini apareció para marcar el 2-2, provocando el festejo de Barracas y una reacción explosiva en Alberdi.
Belgrano ganaba 2-0 y tenía el partido controlado
Antes del controvertido final, el equipo de Ricardo Zielinski había logrado una ventaja que parecía definitiva. Lucas Passerini abrió el marcador a los 27 minutos del primer tiempo, luego de una jugada colectiva en la que participaron Franco Vázquez y Emiliano Rigoni.
En el inicio del complemento, Passerini volvió a ser protagonista. El delantero recibió dentro del área, se acomodó ante su marcador y definió para establecer el 2-0. Incluso tuvo una oportunidad para completar su triplete, pero uno de sus remates terminó en el palo.
Barracas, sin embargo, no se rindió. A los 35 minutos del segundo tiempo, Esteban Rolón aprovechó un rechazo defensivo y convirtió el descuento. El gol modificó el desarrollo del partido y obligó al conjunto cordobés a retroceder durante el tramo decisivo.
Passerini expresó su bronca por el arbitraje
Una vez terminado el encuentro, Passerini manifestó públicamente su indignación. El goleador sostuvo que el partido se prolongó hasta que Barracas consiguió empatarlo y remarcó la impotencia que sentía el plantel por el resultado.
La tensión fue tan grande que Zielinski tuvo que intervenir para alejar al delantero de la discusión con Ferreyra. El entrenador intentó calmarlo para evitar una posible expulsión, mientras continuaban los reclamos alrededor del árbitro.
Un empate que dejó indignado a todo Alberdi
La imagen final fue contundente: jugadores reclamando dentro del campo e hinchas descargando toda su bronca desde las tribunas. El agónico 2-2 no solo privó a Belgrano de una victoria que parecía asegurada, sino que también provocó una nueva polémica alrededor de los arbitrajes del fútbol argentino.
El canto contra Tapia terminó dominando una noche que había comenzado como una fiesta. En Alberdi, el empate quedó completamente eclipsado por los insultos, las protestas y las sospechas generadas por el tiempo adicional.













