
El gobierno de Javier Milei formalizó una reducción en los derechos de exportación para los principales cultivos agropecuarios y sus derivados industriales a través del decreto 423/2026. La medida quedó vigente este miércoles 3 de junio en el Boletín Oficial y otorga un beneficio inmediato para las producciones de invierno, mientras que en paralelo, el Ministerio de Economía diseñó un cronograma de rebajas graduales para las cosechas de verano a partir del primer día de 2027.
La normativa del Gobierno busca incentivar de manera urgente el ingreso de divisas genuinas mediante la comercialización de la producción agrícola en los mercados internacionales. El Ministerio de Economía calculó que el impacto de la reforma significará un costo de 32 millones de dólares para las arcas públicas en lo que resta del año, por lo cual los funcionarios justificaron que “resulta necesario continuar fortaleciendo el impulso exportador del sector agroindustrial con medidas que fortalezcan los procesos de simplificación, reducción de trámites, facilitación del comercio, apertura de nuevos mercados y disminución de impuestos distorsivos”.
La reglamentación estableció una clara diferencia entre las decisiones de siembra de los cultivos finos y las proyecciones de los granos gruesos. El recorte del esquema para el trigo y la cebada entrará en vigencia a partir de este jueves 4 con una baja de dos puntos porcentuales y la tasa general para el despacho de estos cereales descenderá del 7,5% al 5,5% de forma fija.

El cronograma para la soja y las bajas en el maíz, cambios en girasol y exención para los biocombustibles
Las exportaciones de poroto de soja mantendrán las alícuotas actuales durante el resto del período anual y comenzarán un sendero de reducción escalonada el 2027. El plan de Milei prevé que el gravamen de la oleaginosa baje del 24% inicial hasta alcanzar un piso del 15% en diciembre de 2028, mientras que los aceites comestibles derivados del sector sufrirán una disminución proporcional para mejorar la competitividad de las plantas procesadoras.
El maíz y el sorgo también registrarán modificaciones pautadas en sus esquemas impositivos de manera diferida durante los ejercicios fiscales de 2027 y 2028. Las ventas externas de estos granos pasarán del 8,5% vigente a un nivel del 5,5% al finalizar el ciclo de reformas, por lo cual varias de las manufacturas secundarias de la cadena de valor quedarán completamente liberadas del pago de tributos.

El girasol contará con un sistema de rebajas pautadas para las semillas y los subproductos industriales que llevará el costo del aceite a un rango mínimo de entre 1% y 3%. Las economías regionales vinculadas a variedades específicas de esta planta tendrán un beneficio total con arancel cero, de manera que los productores locales podrán planificar la próxima campaña estival con una menor carga impositiva.
Por último, las autoridades nacionales definieron un tratamiento especial para las energías renovables que utilicen materias primas alternativas a las tradicionales. El biodiésel elaborado a base de colza o camelina quedará exento del pago de derechos de exportación y el combustible derivado de la soja mantendrá una reducción diferenciada que bajará al 13% en los próximos dos años.














