
Hay despedidas que parecen no ser tales. La de Gustavo Cerati ocurrió en Caracas, Venezuela, el 15 de mayo de 2010. Esa noche, el cantante y guitarrista se subió al escenario a presentar Fuerza Natural, su último disco de estudio ante miles de personas emocionadas por verlo nuevamente en acción. El recital terminó con “Lago en el cielo”. Cerati agradeció, levantó los brazos y se despidió del público. “Hasta la próxima, chau”, dijo antes de abandonar el escenario. No habría una próxima vez.
Esa misma noche, el compositor tuvo un ACV que lo llevó a estar en coma e internado durante cuatro años y, casi 1.571 su familia comunicó su fallecimiento. Desde entonces, miles de fanáticos inundaron las calles y las redes sociales de sus frases, su música y de eternas despedidas.

El último recital de Gustavo Cerati: una noche que nadie imaginaba que sería la despedida
El 15 de mayo de 2010, Cerati estaba en plena gira de Fuerza Natural. Su carrera solista atravesaba un gran momento y aquella presentación en la Universidad Simón Bolívar formaba parte del recorrido internacional del álbum. El show tuvo 25 canciones y repasó buena parte de su trayectoria. Hubo temas de Fuerza Natural, canciones de sus discos anteriores y también un recuerdo para Soda Stereo con “Trátame suavemente”.
La noche avanzó entre guitarras, luces y una puesta en escena que mostraba a un Cerati todavía completamente activo sobre el escenario. Para el cierre eligió “Lago en el cielo”, uno de sus clásicos. La canción tuvo un extenso momento de guitarra y después llegó el saludo final.
Cerati agradeció al público, se llevó una mano al corazón y se despidió: “Hasta la próxima, chau”. Sin embargo, esa frase fue registrada como una despedida involuntaria, ya que horas más tarde sucedería el ACV.
Después del recital, Cerati comenzó a sentirse mal. Fue trasladado a una clínica de Caracas y, tras los primeros estudios, se confirmó que había sufrido un accidente cerebrovascular. El cuadro neurológico era grave. Días después, el músico tuvo una nueva complicación y debió ser sometido a una cirugía.
A partir de entonces comenzó una etapa completamente diferente. El artista que durante décadas había vivido arriba de los escenarios quedó internado y en coma. Mientras tanto, su familia tuvo que afrontar una situación que se prolongaría mucho más de lo que cualquiera podía imaginar.
El 7 de junio de 2010, Cerati fue trasladado en una aeroambulancia desde Venezuela hacia Buenos Aires para continuar su tratamiento. Y aunque al principio hubo esperanzas de que despertara y volviera a rehabilitarse, su coma duró 1.571 días.
Durante todo ese tiempo, Cerati permaneció internado. Primero pasó por el Instituto Fleni y posteriormente fue trasladado a la Clínica ALCLA, donde continuó bajo atención médica. En aquel entonces, su madre, Lilian Clark, fue una de las personas que más habló públicamente sobre su estado. En distintas oportunidades transmitió su confianza en que su hijo pudiera despertar y volver a comunicarse.

El 4 de septiembre de 2014 murió Gustavo Cerati
El 4 de septiembre de 2014, la noticia que durante años sus seguidores habían temido finalmente llegó. Gustavo Cerati murió a los 55 años, en la Clínica ALCLA de Buenos Aires.
Su muerte generó una conmoción inmediata en Argentina y en toda Latinoamérica. Miles de personas salieron a las calles para despedir a uno de los músicos más importantes de la región. Cerati había sido mucho más que el líder de Soda Stereo. Su carrera solista había demostrado que podía reinventarse una y otra vez, explorar otros sonidos y construir una identidad propia más allá de la banda que lo convirtió en un fenómeno continental.
Pasaron 12 años de su despedida, pero su obra nunca quedó detenida en el tiempo. Sus canciones siguen sonando como si todavía hubiera algo nuevo por descubrir en ellas, con un legado que pasa de generación en generación.



















