
Casi 30 años después, “Hechizo de amor” estrena una segunda parte, continuación del clásico de culto de 1998 y sorprendentemente con el mismo elenco principal: Sandra Bullock, Nicole Kidman, Dianne Wiest y Stockard Channing encarnan a las cuatro brujas Owens. Para quien no recuerda la historia: las mujeres de esta familia sufren una maldición ancestral; que hace que los hombres de los cuales se enamoran, mueran. La película llega a los cines argentinos este jueves 10 de septiembre.
En este marco, las hijas de Sally (Bullock), ya en la universidad, no saben que heredaron la capacidad de convocar hechizos. Esto se debe a que la madre quiso mantenerlas alejadas de la magia. Hasta que una de ellas se enamora e inmediatamente el novio tiene un accidente muy parecido al que sufrió su padre.
La trama está basada en “El libro de la magia” (2021) de Alice Hoffman, considerado la conclusión para las tres generaciones de la familia que intentarán romper la maldición que pesa sobre ellas definitivamente.

Romance y revelaciones para las brujas
Tal vez el espectador se sorprenda al ver lo impecables que están Sally y su hermana Gillian (Kidman), parece que para ellas el tiempo no haya pasado aunque la trama las sitúa 14 años después de la primera película. No tienen ni una arruga. Son brujas ¿no? Lo que sí ha cambiado en la mayor es que se cerró a la existencia de la magia en su vida, mientras Gillian se mantiene de aventura en aventura.

Con una realización muy cuidada, la directora Susanne Bier le dio una estética impecable y entrega situaciones que van del susto paranormal al romance, sin dar respiro. Hay mucho de suspenso y de efectos especiales que hacen creer, justamente, en la magia.
El romance no está aquí sólo para las más jóvenes del clan: también habrá un interés romántico para la bruja que teme involucrarse sentimentalmente otra vez, porque en las dos oportunidades en que se enamoró, perdió a su marido. Así aparece un Lee Pace musculoso, tatuado y con acento británico, dispuesto a la conquista.

Porque esta vez la aventura lleva a las hechiceras a buscar su historia familiar a un pueblito de Inglaterra con el objetivo de revertir el hechizo lanzado por María Owens siglos atrás. Como es de esperarse nuevamente corren peligro en tierras extrañas y regresan a los Estados Unidos con una determinante revelación.
El regreso del elenco
Las apariciones de las tías Jet (Wiest) y Franny (Channing) es lo que seguramente conmoverá a los fanáticos del primer largometraje, no sólo por verlas encarnar al dúo de hermanas que recogió a sus sobrinas tras la muerte de la madre y las entrenó en el uso de la magia, sino porque sus roles tienen momentos encantadores y decisorios en la trama. Ambas se robarán los corazones del espectador.

Y sabiamente elegidas, Joey King (la enamorada Kalye) y Maisie Williams (Antonia) encarnan a las más jóvenes de la familia, para quienes la vida cambia radicalmente al conocer su capacidad mágica. Una llegó de las comedias románticas juveniles como “El stand de los besos” y la otra, directamente de “Juego de tronos” para aportarles gran credibilidad a sus roles.
En este punto hay que resaltar la continuidad con respecto a la primera película (que está disponible en HBO Max) como si no hubiera pasado el tiempo: la casa familiar, los estilos para vestirse y hasta el pueblo remiten a ella. Todo ha sido muy cuidado ya que tiene fans a lo largo del globo, y como productoras a la autora de las novelas y a las protagonistas principales. Sin dudas un producto amado por las tres, y también por el público que se irá de la sala con una sonrisa.




















