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Cautiva: el histórico colegio de San Miguel donde se filmó la serie y su sorpresivo vínculo con el papa Francisco

El perturbador convento de Cautiva esconde una historia inesperada: parte de la serie fue filmada en el Colegio Máximo de San Miguel, estrechamente ligado al papa Francisco.

El perturbador convento de Cautiva esconde una historia inesperada
El perturbador convento de Cautiva esconde una historia inesperada Foto: Instagram @caic.argentina
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La ficción protagonizada por Carolina Kopelioff y Lorena Vega utilizó como escenario un emblemático edificio religioso del conurbano bonaerense. Sus pasillos, habitaciones y jardines ayudaron a recrear el inquietante convento de la historia.

Los muros que aparecen en Cautiva no pertenecen al verdadero convento de Nogoyá donde sucedió el caso que inspiró la producción. Una parte importante de la miniserie fue filmada en el Colegio Máximo de San José, actualmente conocido como Centro Loyola, ubicado en la localidad bonaerense de San Miguel.

El establecimiento resultó ideal para construir el universo cerrado y silencioso que atraviesa la ficción. Sus extensos corredores, numerosos dormitorios, patios y amplios espacios verdes aportaron una atmósfera de aislamiento difícil de recrear por completo dentro de un estudio.

Sin embargo, la locación es mucho más que un simple escenario. El Colegio Máximo de San Miguel posee casi un siglo de historia vinculada con la educación, la formación de los jesuitas y la Compañía de Jesús. Además, estuvo relacionado con una etapa decisiva en la vida de Jorge Mario Bergoglio, mucho antes de convertirse en el papa Francisco.

El Colegio Máximo de San Miguel, el histórico escenario de Cautiva

La Compañía de Jesús se instaló en San Miguel en 1930 y comenzó a construir el Colegio Máximo de San José. El establecimiento fue concebido como un espacio dedicado a la etapa superior de la formación de los jesuitas.

Cautiva, serie
El histórico colegio de San Miguel Foto: Instagram @cuandoenfoco

En 1932 se crearon allí las facultades de Filosofía y Teología, habilitadas para otorgar títulos eclesiásticos. La palabra “Máximo” no hacía referencia a las dimensiones del complejo, sino al nivel más elevado de los estudios religiosos.

Durante décadas, el lugar recibió estudiantes de la Argentina y otros países de América Latina. Esa historia todavía puede advertirse en su arquitectura, marcada por largos pasillos, habitaciones austeras, salones amplios y sectores rodeados de vegetación.

Estas características fueron aprovechadas durante el rodaje de Cautiva. Frente a las cámaras, los ambientes del colegio ayudaron a representar el convento al que ingresa Clara, una joven de 18 años que cree haber encontrado su vocación religiosa, pero termina atrapada bajo un régimen de violencia, control y sometimiento.

El complejo está ubicado sobre la avenida Ricardo Balbín al 3200 y cuenta con más de cien habitaciones. La iluminación, el montaje y el trabajo de arte permitieron transformar sus espacios para transmitir silencio, encierro e incertidumbre.

El vínculo del Colegio Máximo con el papa Francisco

Mucho antes de convertirse en locación de Cautiva, el Colegio Máximo ocupó un lugar central en la trayectoria de Jorge Mario Bergoglio. El futuro papa Francisco desarrolló allí tareas académicas, religiosas y pastorales, y llegó a desempeñarse como rector durante seis años.

Cautiva, serie
Cautiva se filmó en el histórico Colegio Máximo de San Miguel Foto: Instagram @cuandoenfoco

El establecimiento funcionó como Colegio Máximo en San Miguel hasta 2017, cuando sus facultades eclesiásticas y su biblioteca fueron trasladadas a Córdoba. Actualmente, sus instalaciones albergan el Centro Loyola, dedicado a actividades educativas, espirituales y culturales.

Su biblioteca llegó a reunir alrededor de 300.000 volúmenes sobre filosofía, teología, historia, literatura, sociología, arte y ciencias humanas. Ese patrimonio fue posteriormente incorporado al sistema de bibliotecas de la Universidad Católica de Córdoba.

Así, detrás del perturbador convento que aparece en la pantalla se esconde un edificio que tuvo una enorme relevancia en la formación religiosa latinoamericana.

Flores y Almagro: las otras locaciones de Cautiva

El convento de Cautiva no fue recreado en un único lugar. La producción combinó los espacios del Colegio Máximo de San Miguel con otras locaciones de la Ciudad de Buenos Aires.

Una parte del rodaje se realizó en un imponente edificio del barrio de Flores, que anteriormente había funcionado como Iglesia Evangélica Metodista y luego como sede de la Universidad de Flores. En ese lugar se ambientaron el dormitorio de Clara, el comedor, la cocina, el despacho de la madre superiora y el taller de las religiosas.

Cautiva, serie
Un emblemático edificio vinculado al papa Francisco que se transformó en el inquietante convento de la serie Foto: Instagram @caic.argentina

En el parque de esa propiedad, el equipo instaló una huerta y construyó un paredón destinado a la escena de la fuga de la protagonista. Aunque parece una estructura antigua y resistente, fue realizado con cartón y otros materiales escenográficos. El resultado fue tan convincente que sorprendió a Rita Cortese, una de las integrantes del elenco.

También se grabaron escenas en una iglesia situada en el barrio de Almagro. Gracias a la edición, los ambientes de Flores, Almagro y San Miguel aparecen unidos como si todos pertenecieran al mismo convento.

La historia real que inspiró la miniserie

El verdadero caso ocurrió en el Monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmen, ubicado en Nogoyá, provincia de Entre Ríos. La historia se conoció públicamente en 2016, luego de una investigación periodística de Daniel Enz.

Cautiva, serie
El Colegio Máximo de San Miguel fue una de las principales locaciones de Cautiva Foto: Instagram @martin.zampedri

Las excarmelitas Silvia Albarenque y Roxana Peña denunciaron haber sufrido privación de su libertad, amenazas, violencia y diferentes castigos físicos y psicológicos. Durante un allanamiento fueron secuestrados elementos relacionados con las acusaciones, entre ellos látigos y cilicios.

En 2019, la antigua superiora Luisa Toledo fue condenada a tres años de prisión efectiva por dos hechos de privación ilegítima de la libertad. La sentencia quedó firme en agosto de 2021.

Dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, Cautiva convirtió aquel caso en una ficción sobre el abuso de poder, el encierro y la búsqueda de justicia. Para hacerlo, encontró en el Colegio Máximo de San Miguel un escenario cargado de historia, capaz de aportar profundidad y autenticidad al relato.

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