
La Ciudad de Buenos Aires habilitó el subsidio al boleto estudiantil para alumnos universitarios y terciarios y un 38% de las solicitudes no tuvieron respuesta positiva. De esta forma, el número obtenido mediante una solicitud de acceso a la información pública contempla un 30% de solicitudes rechazadas y un porcentaje adicional de expedientes que el Ministerio de Educación de la Ciudad derivó a la instancia de “subsanación”.
Se trata de una categoría cuya interpretación resultó poco clara para quienes recibieron esa notificación a través del sistema Trámite a Distancia (TAD). La modalidad implementada a través del TAD constituye uno de los problemas detectados en varios de los reclamos que recibió la Defensoría de la Ciudad de Buenos Aires sobre esta cuestión.

En particular, las quejas apuntan a la complejidad del trámite que el Gobierno porteño habilitó entre el 17 de septiembre y el 6 de diciembre de 2025 y nuevamente desde el 9 de marzo hasta la actualidad. Si bien la cantidad de reclamos formales es reducida, fueron muchas más las personas que no lograron acceder a la tarifa social aprobada por la Legislatura porteña en 2024 y que el Poder Ejecutivo reglamentó e implementó recién un año más tarde.
Boleto estudiantil 2026: ¿cómo está la actualidad de los trámites?
El Ministerio de Educación comentó que desde fines de septiembre a comienzos de diciembre de 2025 ingresaron 1.746 trámites por boleto de transporte para nivel superior, de los cuales se resolvieron 627 y enviaron 1.119 “a la guarda al finalizar el ciclo lectivo, por ser presentados fuera de término o no haberse subsanado“, según la dependencia. Rechazaron el 47,7% de las solicitudes.
Las familias, preocupadas por la seguidilla de aumentos en las tarifas del transporte, atravesaron semanas de incertidumbre durante el pasado febrero al no tener respuestas claras. Aunque el ciclo lectivo en la Ciudad de Buenos Aires ya había comenzado, la posibilidad de iniciar el trámite a través de TAD recién se habilitó el 9 de marzo.
Como la respuesta suele demorar alrededor de diez días hábiles, muchos estudiantes que presentaron la solicitud apenas se abrió el sistema tuvieron que esperar hasta fines de ese mes o incluso los primeros días de abril para obtener una respuesta, debido a las demoras ocasionadas por los feriados.

Desde ese momento hasta la última semana de mayo, el número de expedientes recibidos fue de 11.262 y el 87,8% tuvo resolución, con una proporción cercana al 70%-30% para aprobados y rechazados. Por otro lado, 1.372 trámites aparecen como “enviados a subsanar”.
¿Cuál es el principal problema vigente?
Una fuente con conocimiento del tema le comentó a Clarín que la mayoría de los “subsanados” son solicitudes de alumnos residentes fuera del radio metropolitano, que estudian dentro de la Ciudad. De esta forma, se remarca que la reglamentación indica que el solicitante del boleto debe tener domicilio en CABA. La decisión del gobierno porteño fue no rechazar los trámites de manera directa, si no ponerlos en la categoría “a subsanar” para “no agrandar mucho el número de rechazados”.
Desde Movilidad e Infraestructura le comentaron a Clarín que aquellos “subsanados” son la categoría utilizada cuando existe documentación errónea o falta de datos importantes.

En conclusión, luego de sumar todos los expedientes de pedido de boleto acumulados entre el 2025 y 2026, la proporción resulta en 30% de rechazos y un poco más de 70% de aprobados.
Al considerar los “subsanados” como casos no resueltos, se afirma que el 38% de los estudiantes universitarios que buscaron este subsidio para viajar en colectivo y subte sin cargo, no lo obtuvieron en los tiempos previstos.
¿Cuáles son los problemas para obtener el boleto universitario en CABA?
El problema a la hora de realizar este trámite es clave y consiste en encontrar el link correcto para ingresar el TAD ya que al googlear “boleto estudiantil CABA” o “sube universitaria CABA” te conduce hacia el sitio donde se gestionan los boletos de Primaria y Secundaria.
En la página MiBA al loguearse tampoco puede realizarse el trámite, contrario a lo esperado. Los pasos correctos son googlear “boleto universitario CABA”, dirigirse a la página de “educación superior” y clickear “ingresar trámite” para comenzar.
Otra opción es googlear “trámite a distancia CABA” o “trámite a distancia ciudad de buenos aires” para llegar a tad.buenosaires.gob.ar. Allí hay que loguearse con la clave MiBA.

Ni el área de Movilidad ni el sitio oficial del Ministerio de Educación cuentan con una sección específica sobre este tema. Tampoco disponen de un botón o acceso directo que redirija a la página mencionada. De todos modos, una vez allí, hay que escribir la palabra “boleto” en el buscador y seleccionar la segunda opción: Boleto Educativo Educación Superior. Luego, solo resta iniciar sesión en MiBA.
Una vez frente al formulario, el proceso puede resultar sencillo o volverse bastante engorroso. Es necesario completar múltiples campos con datos personales y contar con documentación digital previamente preparada. Entre ella se solicita, por ejemplo, un certificado que “indique los días y horarios de cursada presencial respaldado por el certificado de la institución a la que asistís, conforme a la ley N° 6770, artículo 3”. Su obtención, dependiendo de la universidad y la facultad, puede ser más o menos compleja, y también influye la experiencia del estudiante con este tipo de trámites administrativos.

Además, se requiere el anverso y reverso del DNI, un “certificado de alumno regular - boleto educativo” y el “recibo de sueldo o constancia de monotributo emitida por ARCA” del solicitante. En caso de no contar con ingresos, debe presentarse una “negativa de ANSES” o constancia de desempleo. También se exige un documento por cada integrante del grupo conviviente declarado, lo que incluye familiares como hermanos, abuelos u otros convivientes.
El tema del comprobante de ingresos puede complicarse. La condición establece que el estudiante debe pertenecer a un hogar que el IDECBA (equivalente al INDEC en CABA) clasifique, según sus ingresos, como “pobre”, de “clase media vulnerable” o de “clase media frágil”. Sin embargo, no es sencillo determinar a qué montos corresponden esas categorías, ya que varían mensualmente en función de la canasta básica publicada. En algunos casos, los solicitantes han tenido que consultar directamente al organismo para obtener esa información. A esto se suma que el trámite puede ser rechazado si los evaluadores consideran los ingresos del hogar antes de descuentos y no después, a diferencia de cómo se calculan habitualmente las canastas del INDEC.
También existe una dificultad adicional relacionada con los formatos de los archivos, que no siempre se especifican claramente en el formulario. Según testimonios, en algunos casos el sistema rechaza reiteradamente la carga de recibos de sueldo en PDF. Tras varios intentos, algunas personas resolvieron el problema convirtiendo el documento en una imagen JPG mediante una captura de pantalla, lo que permitió completar la carga.
Una vez transcurridas al menos dos semanas, el sistema debería enviar una notificación al correo electrónico del solicitante con el resultado del trámite. Para consultarlo, es necesario volver a ingresar a la plataforma TAD.

Si la solicitud es aprobada, se recibe una segunda notificación con un enlace para descargar la aplicación del Banco Ciudad, BUEPP, donde se brindan instrucciones para vincular el beneficio a la tarjeta SUBE del solicitante.
En caso de rechazo, las opciones son limitadas: intentar algún reclamo o apelación, que en la práctica no está disponible y así lo informan en la línea 147, o bien iniciar el trámite nuevamente desde cero, si se considera que la evaluación fue incorrecta y que la documentación presentada cumplía con todos los requisitos.
¿Cómo reclamar ante la Defensoría?
La Defensoría de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le comentaron a Clarín los principales motivos de reclamos por este tema. El primero es “exclusión de carreras en el sistema”; esto es, “carreras que no están incluidas en la Plataforma de Trámites a Distancia (TAD) del GCBA”, como por ejemplo, algo que en particular les pasó a estudiantes del Conservatorios de Nivel Superior del GCBA.

Otra de las quejas es el tema “tiempos” en cuanto a la “falta de reglamentación oportuna” por la imposibilidad de gestionar el beneficio durante los meses en los que la ley no estuvo reglamentada, por ejemplo “dilaciones y demoras en la asignación final del beneficio”.
Una queja recurrente fue también el no funcionamiento de las líneas de colectivo o la “suspensión del beneficio y bloqueo de la Tarjeta SUBE” así como también la “falta de información: solicitudes de asesoramiento para gestionar el beneficio ante los nuevos requerimientos”.



















