
Hablar de un asado argentino sin mencionar el chimichurri parece imposible. La mezcla de aceite, vinagre, ajo, perejil y especias se convirtió en uno de los acompañamientos más tradicionales de las carnes a la parrilla y forma parte de la identidad gastronómica del país. Sin embargo, detrás de esta salsa existe un debate que lleva décadas. No solo hay distintas versiones sobre quién la creó, sino también acerca del origen de una palabra tan particular como chimichurri, cuya etimología sigue despertando curiosidad. Entre todas las teorías, una de las más populares la relaciona directamente con los británicos.

La teoría británica sobre el origen de la palabra chimichurri
Una de las explicaciones más difundidas sostiene que el nombre chimichurri nació a partir de una deformación fonética de expresiones en inglés utilizadas por inmigrantes o soldados británicos durante el siglo XIX.
La versión más conocida remite a las Invasiones Inglesas al Río de la Plata (1806 y 1807). Según esta leyenda, algunos soldados británicos capturados pedían un condimento diciendo “give me the curry” (“dame el curry”). Con el paso del tiempo, los pobladores locales habrían adaptado esa frase hasta convertirla en el término “chimichurri”.
Otra variante de esta misma teoría señala que el nombre proviene simplemente de la palabra “curry”, una mezcla de especias muy popular entre los británicos que residían en el Río de la Plata durante el siglo XIX. La pronunciación y la transmisión oral habrían transformado esa referencia en el nombre con el que hoy se conoce a la tradicional salsa argentina.

Aunque no existen documentos históricos que confirmen de manera definitiva esta explicación, continúa siendo una de las hipótesis más difundidas por historiadores y especialistas en gastronomía.
La historia de James “Jimmy” McCurry
Otra versión muy conocida también tiene como protagonista a un británico, aunque en este caso con nombre y apellido. La leyenda cuenta que James McCurry, un inmigrante irlandés apodado Jimmy, extrañaba la salsa Worcestershire, uno de los condimentos más populares del Reino Unido, elaborado con vinagre, melaza, ajo, anchoas y distintas especias.
Ante la dificultad para conseguir ese producto en la Argentina del siglo XIX, habría decidido elaborar una salsa similar utilizando ingredientes locales, como ajo, aceite, vinagre y hierbas aromáticas. Con el tiempo, el apellido McCurry habría derivado en “chimichurri”, dando origen tanto al nombre como a la receta.

Si bien tampoco existen pruebas concluyentes que respalden este relato, la historia continúa transmitiéndose como una de las explicaciones más populares sobre el nacimiento del famoso aderezo.
Otras teorías sobre el origen del chimichurri
La hipótesis británica no es la única. Otra de las versiones más aceptadas sostiene que el chimichurri tiene influencia italiana y que deriva del salmoriglio, una salsa típica del sur de Italia preparada con aceite de oliva, limón, ajo, hierbas, sal y pimienta.
La llegada masiva de inmigrantes italianos habría favorecido la adaptación de esa receta a los ingredientes disponibles en la Argentina.
También existe una teoría que apunta a la comunidad vasca. Según esta explicación, los inmigrantes habrían introducido el tximitxurri, una preparación tradicional elaborada con aceite de oliva, vinagre, ajo y hierbas aromáticas, cuyo nombre guarda un evidente parecido con el del condimento argentino.
Por último, otra tradición atribuye el origen del chimichurri a los propios gauchos. De acuerdo con este relato, los hombres de campo preparaban una mezcla sencilla de vinagre, aceite y hierbas silvestres para acompañar la carne asada, dando forma a una receta que luego evolucionó hasta convertirse en la que hoy se conoce.

¿Por qué el chimichurri sigue siendo un clásico de la cocina argentina?
Más allá de cuál haya sido su verdadero origen, el chimichurri logró convertirse en uno de los símbolos de la gastronomía argentina.
Su combinación de aceite, vinagre, ajo, perejil, orégano, ají molido y otras especias acompaña tradicionalmente al asado y al choripán, aunque también suele utilizarse para condimentar pollo, pescado, verduras asadas, papas, empanadas e incluso como marinada antes de la cocción.
La ausencia de pruebas definitivas sobre su nacimiento mantiene vivo el debate histórico. Sin embargo, la teoría que vincula el nombre chimichurri con una expresión en inglés continúa siendo una de las más curiosas y populares, alimentando la historia de uno de los sabores más representativos de la cocina argentina.


















