
A simple vista, Amboy parece uno de esos pueblos serranos donde el tiempo transcurre lentamente. Sus calles tranquilas, el arroyo y las construcciones antiguas forman una postal muy diferente de la vida agitada de las grandes ciudades.
Sin embargo, esta localidad de Córdoba ocupa un lugar fundamental en la historia nacional. Allí nació, el 18 de febrero de 1800, Dalmacio Vélez Sarsfield, el abogado y político que redactó el Código Civil que organizó buena parte de la vida de los argentinos durante más de un siglo.
El hombre que ayudó a ordenar jurídicamente la Argentina
Vélez Sarsfield estudió en el Colegio Nacional de Monserrat y se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Córdoba cuando tenía 22 años. En 1823 se instaló en Buenos Aires, donde desarrolló una extensa carrera académica, política y diplomática.
Fue profesor de Economía Política, senador, canciller y negociador entre Buenos Aires y la Confederación. Su trayectoria transcurrió durante uno de los momentos más agitados del siglo XIX, marcado por las guerras civiles y las disputas vinculadas con la organización nacional.

En 1858 trabajó junto con el jurista uruguayo Eduardo Acevedo en el Código de Comercio, sancionado en 1859. Después de la reunificación del país, fue adoptado como código nacional mediante la Ley 15 del 10 de septiembre de 1862.
El Código Civil que rigió durante 144 años
En 1862, Vélez Sarsfield recibió el encargo de elaborar el Código Civil de la República Argentina. El texto fue aprobado en 1869, durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, y comenzó a regir el 1 de enero de 1871.
La obra estableció normas sobre contratos, propiedades, herencias, obligaciones y relaciones entre particulares. Permaneció vigente hasta el 1 de agosto de 2015, cuando fue reemplazada por el actual Código Civil y Comercial de la Nación.
Esto significa que las leyes redactadas por un hombre nacido en un pequeño pueblo serrano rigieron aspectos esenciales de la vida argentina durante aproximadamente 144 años.
Un museo con alrededor de 2.000 piezas
Quienes llegan a Amboy pueden visitar el Museo Histórico Regional Dalmacio Vélez Sarsfield, instalado en un antiguo edificio donde funcionó uno de los primeros almacenes de ramos generales de la comuna.

En sus salas se conservan alrededor de 2.000 piezas históricas, arqueológicas y paleontológicas. Una de ellas está dedicada al jurista y exhibe cartas, documentos, su árbol genealógico y el acta de defunción.
Aunque algunas referencias identificaron el edificio como la casa natal del prócer, la información turística local diferencia el museo de los restos de la vivienda familiar, ubicados en la plaza que lleva su nombre.
El secreto de 10.000 años que guarda Amboy
La historia del pueblo comenzó mucho antes del nacimiento de Vélez Sarsfield. En la zona se encontraron morteros comechingones, cerámicas, herramientas y puntas de flecha que testimonian la presencia de comunidades indígenas desde tiempos prehispánicos.

El museo también conserva restos paleontológicos hallados en Calamuchita. Entre los más sorprendentes aparecen el cráneo de un caballo fósil y parte del caparazón de un gliptodonte, un mamífero acorazado que habitó Sudamérica. La pieza tendría alrededor de 10.000 años de antigüedad.

Desde el establecimiento se realizan, además, caminatas para conocer un alero con arte rupestre comechingón, una evidencia de la profundidad histórica del territorio.
Cómo llegar al pueblo donde nació Vélez Sarsfield
Amboy se encuentra en el Valle de Calamuchita, a unos 120 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Se accede desde la Ruta Provincial 5 y luego por un trayecto de aproximadamente ocho kilómetros sobre la Ruta Provincial 23.
Además del museo, es posible recorrer la plaza principal, las antiguas casonas y la parroquia San José, inaugurada en 1900 y levantada en un sitio donde todavía quedan vestigios de una capilla jesuítica del siglo XVIII.
Dalmacio Vélez Sarsfield murió en Buenos Aires el 30 de marzo de 1875, pero su obra llegó hasta el siglo XXI. En Amboy, su memoria convive con fósiles, pinturas rupestres y rastros indígenas: el hombre que escribió las leyes de la Argentina moderna nació en un lugar donde la historia ya llevaba milenios grabándose sobre las piedras.

















