
En medio de la llanura bonaerense, una antigua estancia fue escenario de una reunión que cambió el rumbo político de la provincia de Buenos Aires. Allí, dos enemigos dejaron momentáneamente las armas para negociar una salida a una de las crisis más violentas del siglo XIX.
Se trata de La Caledonia, una propiedad rural ubicada en Cañuelas, donde Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle avanzaron en las conversaciones que terminaron con la firma del Pacto de Cañuelas, el 24 de junio de 1829.
El acuerdo buscó detener las hostilidades entre unitarios y federales. Sin embargo, aquel establecimiento también quedó rodeado por una curiosa leyenda vinculada con el nacimiento del dulce de leche.
La guerra que enfrentó a Rosas y Lavalle
El conflicto se profundizó en diciembre de 1828, cuando Lavalle encabezó una revolución contra Manuel Dorrego, gobernador de Buenos Aires. Tras ser derrotado y capturado, Dorrego fue fusilado por orden del dirigente unitario.

La ejecución provocó levantamientos en el territorio bonaerense y fortaleció a Juan Manuel de Rosas, comandante de las milicias rurales y referente federal.
Después de ser derrotado en el Puente de Márquez, Lavalle quedó aislado en la ciudad de Buenos Aires. La falta de alimentos y el avance de las fuerzas federales lo llevaron a buscar una negociación.
El inesperado encuentro entre dos enemigos
Según la tradición histórica, Lavalle abandonó Buenos Aires acompañado por un reducido grupo y se dirigió hasta el campamento de Rosas. Al llegar y no encontrarlo, decidió esperarlo acostado en el catre de su adversario.
Pese a la tensión, el encuentro no terminó en una emboscada. Ambos comenzaron a conversar y luego se trasladaron a la Estancia La Caledonia, perteneciente al escocés John Miller.

La propiedad ofrecía un sitio apartado de las presiones políticas de la ciudad y se convirtió en el escenario de una negociación destinada a detener el enfrentamiento.
El pacto que buscó terminar con la guerra civil
El 24 de junio de 1829, Rosas y Lavalle firmaron el Pacto de Cañuelas. El documento estaba compuesto por siete artículos y establecía como primera medida el cese de las hostilidades entre la ciudad y la campaña.

También disponía la realización de elecciones provinciales y dejaba a Rosas encargado de conservar el orden en las zonas rurales. Además, determinaba que ninguna persona podía ser perseguida por sus opiniones o actuaciones políticas anteriores.
Aunque el pacto no terminó definitivamente con las disputas entre unitarios y federales, permitió interrumpir los combates y abrió una nueva etapa política. Meses más tarde, Rosas fue elegido gobernador de Buenos Aires con facultades extraordinarias.
La leyenda del dulce de leche
La misma jornada quedó vinculada con una historia muy popular. Una trabajadora habría dejado una preparación de leche y azúcar sobre el fuego al descubrir que Lavalle descansaba en el lugar reservado para Rosas.

Cuando regresó, encontró una pasta marrón y espesa que habría dado origen al dulce de leche. Sin embargo, esta versión es una leyenda sin comprobación definitiva, dado que existían preparaciones similares en otras regiones.
Casi dos siglos después, La Caledonia continúa vinculada con aquel encuentro histórico. Entre acuerdos políticos y relatos gastronómicos, la estancia conserva la memoria del día en que Rosas y Lavalle dejaron las armas para intentar frenar una guerra.





















