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El puente de 77,5 metros que transportaba a 17.000 trabajadores por día: 79 años después, quisieron venderlo como chatarra

Durante décadas unió La Boca con la Isla Maciel. Después de quedar fuera de servicio, una orden de desguace amenazó con borrar una de las obras de ingeniería más singulares de la Argentina.

Puente Transbordador Nicolás Avellaneda
Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, inaugurado en 1914 Foto: Argentina.gob.ar.
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A principios del siglo XX, el Riachuelo concentraba barcos, fábricas y trabajadores. Para unir sus orillas sin obstaculizar la navegación, se levantó una estructura de hierro.

El Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, inaugurado en 1914, comunicaba el barrio porteño de La Boca con la Isla Maciel, en Avellaneda. Tenía 77,5 metros de longitud y una altura de 43,52 metros. En 1993, una orden de desguace casi lo convirtió en chatarra.

Una obra de ingeniería que podía transportar hasta 50 toneladas

Astilleros, frigoríficos y establecimientos portuarios aumentaban la necesidad de cruzar el Riachuelo. Antes de la apertura del puente, unos 40 botes realizaban viajes entre ambas márgenes, según registros históricos difundidos por el Gobierno porteño.

En 1905 se autorizó al Ferrocarril del Sud a proyectar una conexión. La alternativa de un puente convencional presentaba un problema: podía interrumpir el tránsito de barcos. La solución fue un transbordador con una plataforma suspendida que atravesara el río por encima del agua.

Conecta La Boca e Isla Maciel en un viaje gratuito de apenas tres minutos Foto: Wikipedia

Las obras comenzaron en 1908. La estructura de hierro fue fabricada en Inglaterra y luego enviada por barco para su montaje en Buenos Aires. Sus cimientos incluían ocho cilindros de cuatro metros de diámetro, hundidos hasta 24 metros de profundidad.

De sus rieles colgaba una barquilla de aproximadamente 11 por ocho metros, capaz de transportar personas, carros y vehículos. Soportaba hasta 50 toneladas y completaba cada cruce en cerca de cuatro minutos.

De transportar a 17.000 trabajadores por día al abandono

El puente se convirtió en una pieza esencial de la vida laboral a ambos lados del Riachuelo. En sus años de mayor movimiento, llegó a trasladar hasta 17.000 trabajadores diarios, de acuerdo con datos divulgados por ACUMAR.

Su plataforma formó parte del paisaje industrial de ambas orillas. Pero en 1940 se inauguró otro puente Nicolás Avellaneda, diseñado para el tránsito vehicular, a menos de 100 metros del transbordador original.

Puente Transbordador Nicolás Avellaneda
El transbordador llegó a trasladar a 17.000 trabajadores por día Foto: Argentina.gob.ar.

La nueva conexión redujo gradualmente su uso. También cambió la actividad portuaria. Finalmente, en 1960 dejó de funcionar. Durante más de tres décadas permaneció inmóvil sobre el río, como una enorme estructura metálica sin destino claro.

La orden de 1993 que casi lo convirtió en chatarra

En 1993, una decisión del Gobierno nacional dispuso el desguace del antiguo transbordador. La medida habría significado la desaparición de una obra que llevaba casi ocho décadas en el paisaje del sur del área metropolitana.

Puente Transbordador Nicolás Avellaneda
El histórico puente que une La Boca con la Isla Maciel Una obra de ingeniería de 77,5 metros de longitud Foto: Argentina.gob.ar.

El barrio reaccionó. El arquitecto y vecino Carlos Mario Pasqualini encabezó una campaña junto con organizaciones y defensores del patrimonio para evitar la demolición.

La movilización consiguió frenar su destrucción. En 1995 fue reconocido como sitio de interés cultural de la Ciudad de Buenos Aires y, mediante el Decreto 349/1999, obtuvo la declaración de Monumento Histórico Nacional.

La segunda vida de uno de los pocos transbordadores del mundo

La protección fue el primer paso. Años después comenzaron las tareas para restaurar la estructura y recuperar su mecanismo. En 2017 volvió a ponerse en movimiento y, en enero de 2023, recibió visitantes dentro de un circuito turístico y cultural.

Según ACUMAR, el Nicolás Avellaneda forma parte del reducido grupo de ocho puentes transbordadores históricos que siguen en pie en el mundo.

Así, el puente que estuvo a punto de ser vendido por partes sobrevivió gracias al reclamo vecinal. Más de un siglo después de su inauguración, conserva la memoria de una Buenos Aires construida alrededor del trabajo, el puerto y el Riachuelo, y de la ingeniería que transformó sus barrios.

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