
Mucho antes de que su nombre identificara calles, escuelas, Vicente López y Planes fue protagonista de acontecimientos decisivos para la construcción nacional. Combatió como militar, estudió Derecho, participó en la política revolucionaria y llegó a ejercer la presidencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Su paso por el máximo cargo fue breve: se extendió entre el 7 de julio y el 18 de agosto de 1827, apenas 42 días. No obstante, su legado más duradero surgió de la poesía: fue el autor de la letra de la marcha convertida posteriormente en el Himno Nacional Argentino.
Vicente López y Planes: del Regimiento de Patricios a la Revolución de Mayo
Nacido en Buenos Aires el 3 de mayo de 1784, López y Planes recibió educación en el Colegio de San Carlos y luego estudió Derecho en la Universidad de Chuquisaca, un importante centro intelectual colonial.
Durante las Invasiones Inglesas, se incorporó al Regimiento de Patricios y participó en la defensa de la ciudad. Aquella experiencia también inspiró El triunfo argentino, una obra poética dedicada a la victoria porteña sobre los invasores.

Su trayectoria política cobró impulso en 1810. Participó en el Cabildo Abierto del 22 de mayo, acompañó la primera expedición auxiliadora al Alto Perú. Además, fue secretario del Primer Triunvirato e integró la Asamblea del Año XIII.
La función teatral que inspiró la futura canción patria
Uno de los episodios más singulares de su vida ocurrió el 24 de mayo de 1812, cuando asistió a una representación de la obra El 25 de Mayo en la Casa de la Comedia. La música del último acto habría despertado su inspiración y lo llevó a escribir versos destinados a acompañarla.
En marzo de 1813, la Asamblea encargó oficialmente una composición patriótica. El texto presentado por López y Planes recibió música del compositor catalán Blas Parera. Finalmente, el 11 de mayo de 1813, la Asamblea General Constituyente aprobó la obra como Marcha Patriótica. Por eso, cada 11 de mayo se conmemora el Día del Himno Nacional Argentino.
Una letra mucho más extensa y combativa que la actual
La versión original era más larga y reflejaba el clima bélico de las luchas independentistas. Incluía expresiones severas contra España.

Con el paso del tiempo, las relaciones diplomáticas cambiaron y esas estrofas dejaron de cantarse. En 1900, un decreto de Julio Argentino Roca estableció que solo se interpretaran la primera y la última cuarteta, además del coro. La música también atravesó modificaciones: en 1860, Juan Pedro Esnaola ajustó la armonía y la orquestación.
Los 42 días de Vicente López y Planes como presidente
Tras la renuncia de Bernardino Rivadavia, López y Planes asumió como presidente provisional el 7 de julio de 1827. La crisis se agravaba por la guerra contra el Imperio del Brasil, las disputas entre unitarios y federales y el rechazo provincial a la Constitución de 1826.
Su gobierno terminó el 18 de agosto. Durante aquellos 42 días en el poder, disolvió el Congreso General y convocó a elecciones. Más tarde, regresó a un lugar central después de la batalla de Caseros: Justo José de Urquiza lo designó gobernador provisional de Buenos Aires y López y Planes firmó el Acuerdo de San Nicolás, antecedente fundamental de la organización constitucional.

Murió en Buenos Aires el 10 de octubre de 1856, a los 72 años. Su presidencia quedó registrada entre las más breves de la historia nacional, pero sus palabras todavía resuenan en escuelas, ceremonias, estadios y actos oficiales.
Su figura resume una época atravesada por guerras, proyectos políticos enfrentados y el desafío de convertir una revolución en un país independiente, organizado y moderno.
Tras más de dos siglos, millones de argentinos continúan cantando la obra de aquel abogado, militar y poeta que gobernó solamente 42 días, pero logró que su voz atravesara generaciones y se volviera un símbolo nacional.
















