¿Miles de millones de euros en el olvido?: Alemania transita una particular situación ante la falta de reclamos de herederos

El país germano podría tener entre 4.200 y 9.000 millones de euros inmovilizados en cuentas bancarias inactivas. La falta de un registro central dificulta que los herederos localicen esos fondos.

Miles y miles de euros están "olvidados" en cuentas alemanas.
Miles y miles de euros están "olvidados" en cuentas alemanas.
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

Miles de millones de euros permanecen inmovilizados en cuentas bancarias abandonadas en Alemania, mientras miles de posibles herederos desconocen la existencia de esos fondos. La falta de un registro centralizado y las estrictas normas de privacidad dificultan la localización de los propietarios o de sus familiares, generando un debate cada vez más intenso entre entidades financieras, legisladores y organizaciones civiles.

Según un informe elaborado en 2021 por el Ministerio de Investigación de Alemania, el valor de los activos depositados en cuentas inactivas podría alcanzar los 4.200 millones de euros. Sin embargo, otras estimaciones elevan esa cifra hasta los 9.000 millones de euros. La ausencia de datos oficiales publicados por los bancos impide conocer con precisión el monto total.

¿Cómo recuperar el dinero olvidado en bancos de Alemania? Foto: Unsplash.

¿Qué son las cuentas bancarias abandonadas?

Las llamadas cuentas abandonadas, olvidadas o inactivas son aquellas que permanecen sin movimientos ni contacto con sus titulares durante largos períodos de tiempo. En muchos casos, el propietario ha fallecido y los herederos desconocen la existencia de esos fondos.

A diferencia de otros países, Alemania no cuenta con una legislación específica para gestionar este tipo de activos. Por ello, cada entidad financiera aplica criterios propios para determinar cuándo una cuenta puede considerarse inactiva.

Generalmente, se trata de situaciones en las que el titular ha fallecido sin que puedan localizarse herederos, no existe contacto con el cliente desde hace años o la correspondencia enviada es devuelta debido a direcciones desactualizadas.

Uno de los principales problemas es que Alemania carece de un registro nacional que permita consultar la existencia de cuentas olvidadas. Esto obliga a los posibles herederos a realizar consultas individuales ante diferentes asociaciones bancarias y entidades financieras, un proceso largo, costoso y muchas veces infructuoso.

El proyecto para crear un registro nacional

Ante esta situación, el Gobierno alemán encabezado por el canciller Friedrich Merz impulsa un proyecto para establecer un registro digital centralizado de acceso público. El objetivo es facilitar la búsqueda de activos olvidados y mejorar las posibilidades de que los herederos legítimos puedan reclamarlos.

No obstante, la iniciativa todavía no ha sido aprobada y continúa siendo objeto de debate político.

Mientras tanto, una encuesta realizada para la organización benéfica Aldeas Infantiles SOS reveló que el 86% de los ciudadanos alemanes considera que los fondos no reclamados deberían destinarse a proyectos sociales después de un plazo razonable. Solo una minoría cree que el dinero debería pasar al Estado o permanecer en manos de los bancos.

Cómo actúan otros países ante las cuentas “olvidadas”

La gestión de cuentas inactivas varía considerablemente en el mundo. En Reino Unido, los fondos son transferidos a programas sociales tras 15 años de inactividad, aunque pueden recuperarse en cualquier momento.

En Estados Unidos, los activos pasan a organismos estatales especializados en bienes no reclamados, pero los propietarios o herederos mantienen el derecho a recuperarlos indefinidamente.

Euros. Foto: Unsplash.
Otros países europeos tienen diferentes sistemas para disponer del dinero olvidado en los bancos.

Francia y Suiza aplican sistemas más estrictos. En ambos casos, tras largos períodos sin actividad, los fondos pueden terminar en manos del Estado si nadie los reclama dentro de los plazos establecidos.

Los especialistas recomiendan mantener actualizados los registros financieros y compartir información básica con familiares de confianza. Una simple conversación o un documento organizado puede evitar que una herencia termine perdida durante décadas en una cuenta bancaria olvidada.