
Son las 21.22. Estoy en San Pablo, Brasil. Una lluvia torrencial refresca el asfalto. La sensación térmica en esta ciudad que parece que te va a tragar por su imponencia es de 26 grados centígrados. Las nubes cargadas amenazaron desde la mañana temprano. Hacían presagiar que la caravana de cierre de campaña del Partido de los Trabajadores (PT), encabezada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que comenzó a las 14 sobre la Avenida Paulista, se iba a aguar. Pero no.
Hasta el mal tiempo le sonrió al tres veces mandatario del gigante sudamericano que busca su cuarto mandato, un hecho que sería inédito por dos motivos. El primero: ningún político en democracia gobernó cuatro períodos. El segundo: nadie que perdió en la primera vuelta electoral consiguió revertir el resultado. Y Lula fue vencido por el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por 2.224.965 votos.

El propio jefe de Estado se mostró “sorprendido” por el resultado electoral y decidió cambiar de estrategia. Sus asesores aconsejaron convocar a movilizar a la militancia. Y lo hicieron. El cierre de campaña por la principal arteria paulista fue impactante. Miles, cientos de miles de hombres, mujeres, jóvenes, niños, el colectivo LGBT, docentes y artistas tomaron de manera pacífica las calles. Los organizadores le dijeron a este cronista que “en las tres elecciones anteriores no vimos semejante multitud”, y aseguran que “unos dos millones de personas acompañaron a Lula en este final victorioso”. No está tan alejado. Los medios locales, por ejemplo, Globo TV, estiman la concurrencia en 1.500.000 personas.
Lula movilizó a una multitud en San Pablo antes del balotaje contra Flávio Bolsonaro
La del sábado 24 de octubre fue una demostración de poder de convocatoria de este político de 80 años que no dejó de saltar, bailar y saludar a sus devotos como si tuviese la mitad de edad. En definitiva, la edad es apenas un número cuando la pasión de luchar y la fuerza de las ideas siguen prevaleciendo. Y eso es lo que ocurre con el líder del PT.
Canal 26 fue el único medio de comunicación que cubrió el acontecimiento desde el furgón de los organizadores, con una perspectiva privilegiada y en el corazón mismo del evento.
Los cánticos contra Bolsonaro y las comparaciones con Javier Milei marcaron la marcha
Por el acoplado del pequeño camión brindaron sus arengas desde maestros hasta artistas y amas de casa. Al igual que los carteles escritos a mano que levantaban los asistentes a la masiva marcha en favor de Lula, utilizaron diez, veinte, cincuenta veces “fascista” al referirse a la figura de Bolsonaro. Y al menos ocho veces hicieron referencia a que Flávio utilizará, como “(Javier) Milei en Argentina, la motosierra contra los jubilados, las personas con discapacidad y los más humildes”.

Una aclaración para quienes no siguen de cerca la política internacional: Jair Bolsonaro no puede aspirar a una nueva jefatura en el Palacio del Planalto porque fue condenado a veintisiete años y tres meses de prisión por cinco delitos, entre ellos, por intentar un “golpe de Estado” después de ser batido en las urnas ante el mismo Lula que ahora compite contra su hijo.
El desafío de Lula en San Pablo, un estado gobernado por la oposición
Para tener una real dimensión del cierre de campaña del exjefe del gremio metalúrgico hay que recordar que el estado de San Pablo es gobernado por la oposición. Un dato: en la primera vuelta electoral, Fernando Haddad, el candidato a gobernar el estado paulista por el Partido de los Trabajadores, fue derrotado por Tarcísio de Freitas, de Republicanos y aliado del Partido Liberal, quien fue reelegido gobernador en primera vuelta, con el 62,65% de los votos contra el 36,42% de Haddad.
Es decir, el PT, que es Lula, inundó de banderas rojas la principal avenida del corazón financiero de Brasil.
Por los altoparlantes del camión que trasladaba al jefe de Estado que busca su reelección, del de la prensa nacional e internacional y del de los organizadores, en el que viajó Canal 26, resonaron dos estribillos convocantes: “Lula lá”, el jingle histórico de su primera candidatura presidencial en 1989, en la cual fue vencido en segunda vuelta por Fernando Collor de Mello. Y el actual: “Olé, olé, olé, olá, Lula, Lula”.
Brasil elige presidente: Lula busca su cuarto mandato frente a Flávio Bolsonaro
A partir de hoy, a las 17, comenzará el recuento de votos que permitirá conocer si el actual presidente de Brasil gobierna el país por cuarta vez o Flávio Bolsonaro, el heredero político del capitán del Ejército brasileño que cumple prisión domiciliaria, confirma la regla de que el vencedor de la primera vuelta presidencial también se impone en la segunda.
A partir de entonces nada será igual. La región termina prácticamente en su totalidad alineada con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump; o representaría una prueba de resistencia para la izquierda, demostrando que la tendencia regional hacia la derecha no es irreversible.
*Por Andrés Klipphan, enviado especial de Canal 26 a San Pablo
















