
Cuando llega la hora de comer, quienes tienen perros saben que suelen acercarse a la mesa y mirar fijamente el plato, esperando pacientes a que caiga algún bocado. Y aunque primeramente parece que están mendigando comida porque tienen hambre o curiosidad por saber qué estamos ingiriendo, la realidad es que este comportamiento es heredado y tiene una explicación lógica.
De acuerdo con los expertos en veterinaria y comportamiento animal, pedir comida mientras las personas comen es una estrategia heredada de los primeros perros que conviven con humanos hace miles de años y, con el tiempo, este comportamiento se mantiene hasta el día de hoy.

Además, si un perro recibió comida desde la mesa, es muy probable que insista para que esta acción vuelva a ocurrir porque su mente funciona a través de estímulos y recompensas. Además, hace miles de años, esta estrategia les permitió a los ancestros de los perros aprovechar los restos de comida que dejaban los humanos sin necesidad de salir a cazar.
Sin embargo, hay otra explicación mucho más profunda y que, además de tratarse de un comportamiento de supervivencia, también refuerza la pertenencia dentro de la manada.
¿Por qué los perros piden comida en la mesa? La teoría del comensalismo social
Según explicaron expertos en adiestramiento y comportamiento canino de Filosofía Animal (@filosofia.animal en Instagram),el comensalismo social en los perros es un comportamiento heredado de sus antepasados que consiste en aprovechar la comida disponible gracias a la presencia de otro individuo, sin necesidad de obtenerla por sus propios medios.
En el caso de los perros domésticos, esto se traduce en la tendencia a acercarse a las personas cuando están comiendo para intentar conseguir parte de ese alimento. “La evidencia científica nos muestra que detrás de este comportamiento social hay razones más profundas: memoria evolutiva y conexión emocional”, explican en un video publicado en la red social.
Allí, el experto indicó que comer junto a la familia ayuda a los perros a fortalecer la seguridad y el sentido de pertenencia: “es la confirmación de que pertenecen al grupo. Están queriendo participar de un ritual que es importante para ellos”, remarca el reel.
Por eso, cuando un perro se sienta junto a la mesa y observa atentamente mientras una persona come, no necesariamente lo hace porque tenga hambre. Muchas veces responde a ese instinto ancestral de buscar oportunidades de obtener alimento durante un momento social, además de haber aprendido que, si alguna vez recibió un bocado, insistir puede tener recompensa.

¿Cómo saber si realmente tiene hambre?
Si el perro recibe la cantidad de alimento recomendada para su edad, tamaño y nivel de actividad, pero aún así pide comida mientras la familia almuerza o cena, es probable que no se trate de hambre.
Al respecto, los veterinarios señalan que muchas veces lo que busca es participar de una situación social, llamar la atención o repetir una conducta que anteriormente le dio resultado. Sin embargo, si el animal muestra un aumento repentino del apetito, pierde peso o parece tener hambre de forma constante, es importante consultar con un veterinario para descartar problemas de salud o ajustar su alimentación.
La mirada fija en el plato, muchas veces, puede significar un sentido profundo de pertenencia dentro de las rutinas y las dinámicas sociales, dadas a través de miles de años de evolución y aprendizaje, o simplemente un pedido para saciar el hambre dependiendo del contexto.


















