
En 1998, la ecóloga Juliet C. Stromberg y su esposo, el historiador de la ciencia y naturalista Matt Chew, compraron una vieja propiedad rodeada de cítricos que estaban muriendo en el sur de Phoenix, Arizona. Veintiocho años después, aquel terreno de 1,6 hectáreas se convirtió en un pequeño bosque urbano donde llevan registradas 162 especies de aves, además de decenas de insectos, reptiles y mamíferos. Según Stromberg, uno de los hongos encontrados en el lugar, que descompone madera, es nuevo para la ciencia.
Cómo transformaron un terreno degradado en un bosque urbano
La propiedad había funcionado como un sanatorio para pacientes con tuberculosis y se encontraba en una zona rural del sur de Phoenix. Stromberg, especialista en ecología de plantas ribereñas y profesora emérita de la Universidad Estatal de Arizona, y Chew comenzaron a plantar y sembrar árboles, arbustos y plantas herbáceas del desierto y de ambientes ribereños.

También retomaron el riego con agua del río Salt. Parte de la transformación ocurrió sin intervención directa: el viento llevó semillas hasta el terreno y algunas aves dispersaron otras después de alimentarse en los alrededores.
Los mezquites crecieron con una rapidez que sorprendió incluso a Stromberg. Cada junio recorren alrededor de 30 árboles maduros para recolectar sus vainas y, en 2025, ese joven bosque produjo unos 13,6 kilos de harina de mezquite.
Cuántas especies aparecieron después de 28 años
- El registro acumulado de la propiedad incluye actualmente 162 especies de aves, 80 de mariposas y polillas, 72 de abejas y avispas y 76 de moscas. También fueron observados serpientes rey de California, sapos de espuela de Couch, halcones de Cooper y autillos occidentales. Los coyotes son visitantes frecuentes y ocasionalmente aparece algún lince rojo.

- La evolución puede compararse con los datos publicados por la Universidad Estatal de Arizona en 2021. En ese momento se habían registrado 156 especies de aves, 295 especies de plantas, más de 200 artrópodos y 26 especies de mamíferos y reptiles.
- Además, entonces se contabilizaban 60 especies de abejas y 61 de moscas. Cinco años después, el inventario de aves había sumado seis especies y el de moscas, otras 15. Las cifras de abejas no son directamente comparables porque el relevamiento de 2026 las agrupa con las avispas.
Qué revela el proyecto sobre el calor extremo de Phoenix
El experimento también permitió registrar los efectos de un ambiente cada vez más cálido. Stromberg contó que vio morir distintas criaturas, entre ellas orugas de mariposa y arbustos del desierto, debido al aumento sostenido de las temperaturas en una ciudad que ya tenía un clima extremadamente caluroso.
La ecóloga relacionó esas pérdidas con la importancia de la vegetación para reducir la exposición al calor. La historia del terreno también permite observar cuánto cambió Phoenix: un artículo de 1938 citado por Stromberg señalaba que, cuando la ciudad fue trazada, había en promedio seis grandes mezquites por lote urbano. Gran parte de aquellos bosques desapareció luego bajo campos irrigados y urbanizaciones.
La experiencia quedó además documentada en “Bringing Home the Wild”, el libro que Stromberg publicó en 2023 y que recorre más de dos décadas de jardinería guiada por principios ecológicos en esa parcela de Phoenix.
Este artículo fue elaborado por un periodista de Canal 26 con la asistencia de la IA.



















