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¿Los gatos naranjas están locos? La ciencia explica por qué tienen fama de tener “una sola neurona”

Videos de gatos naranjas cayéndose, metiéndose en lugares imposibles o mirando fijamente a la nada alimentaron un famoso meme. Pero, ¿realmente son más caóticos que los demás? La ciencia tiene una explicación bastante más curiosa.

Los gatos naranjas se convirtieron en protagonistas de numerosos memes por sus particulares comportamientos.
Los gatos naranjas se convirtieron en protagonistas de numerosos memes por sus particulares comportamientos. Foto: Pinterest.
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Si alguna vez viste un video de un gato naranja haciendo algo completamente inexplicable, probablemente no te haya sorprendido demasiado. Internet lleva años construyendo una teoría colectiva: estos felinos tendrían una sola neurona y, además, se la irían turnando.

La broma llegó tan lejos que existe toda una cultura alrededor de la supuesta “neurona naranja”, con comunidades en redes sociales dedicadas a recopilar las ocurrencias de estos gatos. Cada salto fallido, objeto derribado o decisión inexplicable parece confirmar el diagnóstico. Pero hay un pequeño problema: la ciencia no dice que los gatos naranjas estén más “locos” que los demás.

La expresión “una sola neurona” nació en internet para describir, con humor, las ocurrencias de estos felinos. Video: TikTok / kittyvideosss.

¿Los gatos naranjas tienen una personalidad diferente?

Hasta el momento, no existe evidencia científica concluyente que permita afirmar que el color del pelaje determine una personalidad caótica, torpe o impulsiva.

El temperamento de un gato es mucho más complejo y está relacionado con diferentes factores, entre ellos la genética, las experiencias de vida, la socialización y el ambiente. Las revisiones científicas sobre comportamiento felino señalan que el color del pelaje no es un predictor confiable del temperamento.

Entonces, ¿por qué tenemos la sensación de que los gatos naranjas son distintos? La respuesta puede estar, en parte, en cómo los humanos los percibimos.

Los gatos de pelaje naranja son mayoritariamente machos debido a la forma en que se hereda el gen asociado al color. Foto: Unsplash.

Los estudios que alimentaron el mito de los gatos naranjas

Una investigación publicada en 2012 por científicos vinculados a la Universidad de California, Berkeley, estudió la percepción de 189 personas sobre gatos de distintos colores.

Los participantes tendieron a describir a los gatos naranjas como más amigables. En cambio, otros colores recibieron asociaciones diferentes, como mayor timidez o distancia.

Pero hay una diferencia fundamental: el estudio no demostró que el color naranja provocara esos rasgos de personalidad. Analizó las ideas que las personas tenían sobre los gatos.

En otras palabras, el estudio encontró un estereotipo, no una “prueba” de que los gatos naranjas sean más simpáticos, tranquilos o desastrosos.

La genética, la socialización y las experiencias de vida influyen en el comportamiento de los gatos, más allá del color de su pelaje. Foto: Unsplash.

Una investigación publicada posteriormente en México, con 211 propietarios de gatos, también encontró que los participantes calificaban a los gatos naranjas con puntuaciones elevadas en características como amabilidad, calma y facilidad para ser entrenados.

El detalle biológico que explica por qué los gatos naranjas son, en mayoría, machos

La ciencia sí encontró una particularidad interesante relacionada con los gatos naranjas: el color está vinculado al cromosoma X.

Por esa razón, es mucho más habitual encontrar machos entre los gatos completamente naranjas. Las hembras necesitan recibir la variante asociada al naranja en ambos cromosomas X para presentar ese color de manera completa.

Aunque tienen fama de ser más desopilantes, la ciencia no encontró evidencia suficiente para afirmar que tengan una personalidad única. Foto: South China Morning Post.

Un estudio publicado en 1995 analizó el llamado alelo naranja en poblaciones de gatos de Francia y encontró, además, diferencias entre poblaciones rurales y urbanas. Los investigadores observaron que los machos naranjas eran más pesados que los machos de otros colores.

Esto generó hipótesis sobre posibles diferencias en estrategias reproductivas y selección natural, pero no demuestra que un gato naranja sea más torpe, agresivo o descontrolado.

¿Por qué los videos de gatos naranjas parecen confirmar el mito?

Acá entra en escena un viejo conocido de la psicología: el sesgo de confirmación. Cuando una persona ya cree que los gatos naranjas son un poco desastrosos, es más probable que recuerde aquellos videos que confirman esa idea.

La expresión “una sola neurona” nació en internet para describir, con humor, las ocurrencias de estos felinos. Video: TikTok / briansax8to.

Pero si un gato de otro color hace exactamente lo mismo, probablemente el episodio no termine transformado en una teoría sobre toda una población felina.

La especialista en comportamiento felino Mikel Delgado estudió precisamente cómo las personas relacionan el color del pelaje con la personalidad. La evidencia muestra que esos estereotipos existen y pueden incluso influir en cómo se percibe a los animales en contextos de adopción.

Entonces, ¿los gatos naranjas están “locos”?

No hay evidencia suficiente para decirlo. Pueden ser traviesos, tranquilos, cariñosos, tímidos, territoriales o completamente impredecibles, pero esas características no pueden explicarse simplemente por tener el pelo naranja.

De hecho, la investigación disponible apunta a una conclusión bastante más divertida: quizás el verdadero responsable del mito no sea el gato, sino nuestro cerebro.

Los gatos naranjas se convirtieron en protagonistas de numerosos memes por sus particulares comportamientos. Foto: Pinterest

Internet convirtió cualquier travesura de un gato naranja en una nueva prueba de que funciona con una sola neurona. Y cada nuevo video refuerza la leyenda.

Así que la próxima vez que un gato naranja tire un vaso, salte sobre una mesa o se quede mirando fijamente una esquina durante diez minutos, hay dos posibilidades: que efectivamente esté haciendo una locura... o que simplemente sea un gato haciendo cosas de gato. La diferencia es que, si es naranja, probablemente termine en TikTok.

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