
Los buñuelos de espinaca son una de esas recetas que nunca fallan cuando se busca algo rápido, rico y barato para la mesa. Con apenas un atado de espinaca, dos huevos y 100 gramos de harina, se puede lograr una preparación dorada por fuera y tierna por dentro, perfecta como entrada, acompañamiento o incluso como plato principal.
La clave está en la simpleza de los ingredientes y en el poco tiempo que lleva tenerlos listos: en solo 25 minutos se pueden disfrutar calientes y recién hechos. Además, es una opción ideal para aprovechar la espinaca fresca y sumar vegetales a la dieta diaria.
Los ingredientes para hacer buñuelos de espinaca en casa
- 1 atado de espinaca
- 2 huevos
- 100 gramos de harina
- Sal, a gusto
- Aceite, cantidad necesaria para freír
- Nuez moscada, a gusto
Para quienes buscan un toque extra de sabor, se puede agregar queso rallado o un poco de ajo picado a la mezcla.

El paso a paso para que salgan perfectos
El primer paso es lavar bien la espinaca y cortarla en tiras finas. Si se usan hojas cocidas, es fundamental escurrirlas al máximo para evitar que la mezcla quede líquida y los buñuelos pierdan su forma.
En un bowl, batir los huevos y sumar la harina. Mezclar hasta obtener una preparación homogénea y condimentar con sal y nuez moscada. Luego, incorporar la espinaca picada y mezclar bien. La masa debe quedar espesa, lo suficiente como para tomar porciones con una cuchara.
Calentar aceite en una sartén a fuego medio. Cuando esté bien caliente, colocar cucharadas de la mezcla y cocinar los buñuelos hasta que estén dorados de ambos lados.
Al sacarlos, usar una espumadera y dejarlos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
El secreto para que los buñuelos no se desarmen
El punto más importante de la receta es escurrir muy bien la espinaca antes de mezclarla. Si queda con demasiada agua, la preparación se vuelve líquida y los buñuelos pueden perder su forma durante la cocción.



















